¿Cómo es la vida en Dinamarca? Te contamos sus secretos

· 17 septiembre, 2017

Suele aparecer en los primeros puestos de los países más felices del mundo. Algo tendrá la vida en Dinamarca para ello. ¿Te gustaría saber cuál es su secreto y cómo es vivir en este país del norte de Europa? Se reduce a una única palabra: Hygge. En este artículo te contamos de qué se trata.

¿Por qué la vida en Dinamarca es ejemplar?

A pesar de las frías temperaturas que se sufren durante buena parte del año, la vida en Dinamarca es más feliz que en muchos otros sitios. Esto quizás sea impensable en España, Italia o Portugal, donde todo parece vivirse de “puertas afuera” y donde el invierno es un enemigo íntimo para el ocio.

La Sirenitade Copenhague en Dinamarca
La Sirenita – Peter O’Toole

Pero, según un informe realizado por las Naciones Unidas, la vida en Dinamarca es una de las más dichosas del planeta. Su secreto, que ya no lo es tanto, tiene nombre propio: Hygge. Es una palabra que no tiene una traducción en otro idioma, aunque en español podríamos decir que significa algo parecido a “comodidad”.

¿Pero realmente que es Hygge?

Hay libros publicados que analizan esta especie de piedra filosofal, que parece ser la base de la felicidad de los daneses y que tantos otros muchos buscan. Hygge, básicamente, es la celebración de placeres sencillos como beber una taza de café frente a la estufa o leer un libro tapado con una manta en el sofá del salón.

Hygge es una parte importante en el día a día de los daneses. Y se trata de algo tan fácil como mimarse uno mismo y aprender a apreciar pequeños detalles y cosas cotidianas que pueden proporcionar una sensación de paz, tranquilidad y alegría.

Copenhague, ejemplo de la vida en Dinamarca
Copenhague – badahos / Shutterstock.com

Pero eso no significa que la vida en Dinamarca sea fácil. Se trabaja mucho sin importar la época del año, y las familias suelen pasar muchas horas fuera de casa. El Estado está muy presente porque facilita a la población desde conseguir empleo hasta tener opciones de ocio a medida. El ritmo de vida allí es más activo de lo que imaginamos.

Por este motivo, los daneses tratan de sacar todo el provecho a sus momentos de tranquilidad o de soledad en casa. Hygge son esos 5 minutos mientras beben un té de hierbas o un café con canela, en esa hora donde la tranquilidad te permite leer varios capítulos de tu novela favorita.

También es esa felicidad de preparar la cena para tu familia, es darte un baño de espuma, es hacer yoga, es mirar una película con tu pareja o, simplemente, mirar la lluvia por la ventana.

“La felicidad depende de nosotros mismos.”

Aristóteles-

¿Podemos emular la vida en Dinamarca?

Por supuesto que sí. No es necesario mudarnos a Copenhague para disfrutar de los beneficios del Hygge. Al fin y al cabo, se trata solo de disfrutar de esas pequeñas cosas de la vida que mejoran tu estado de ánimo al instante. No importa donde vivas, el clima o tus obligaciones, siempre puedes tomarte unos minutos al día para conectar contigo mismo.

Habitante de Copenhague en bici, una forma de vida en Dinamarca
Copenhague – Bucchi Francesco

Si bien en otros países de Europa son más frecuentes las salidas de ocio, los daneses invierten su tiempo libre (y su dinero) en conseguir más confort. Por ejemplo, comprar un sofá más grande o cómodo, una manta tejida a mano, una alfombra más mullida o un café orgánico.

Pasar el tiempo con la familia y los amigos es un pilar fundamental para cumplir con la filosofía de vida en Dinamarca. No hace falta salir a comer a un restaurante o ir de vacaciones para ello. Con una cena o un desayuno en casa es suficiente.

Y es que el término “Hygge” incluye aquellas actividades que nos reportan placer, felicidad y comodidad. Separar la vida personal de la laboral, por ejemplo, desconectar de los problemas apenas se llega a casa, hablar con un amigo por teléfono y, por supuesto, apreciar el tiempo “de no hacer nada” el fin de semana.

Se trata de darse esos pequeños caprichos que reconfortan el alma, que nos permiten alejarnos del mundo y escapar de la rutina. Claro, que a eso hay que sumar buenos ingresos, igualdad de género o escuelas y hospitales de calidad. Es entonces cuando resulta muy fácil entender por qué los daneses están entre los seres más felices del planeta.