La hermosa ruta de los 88 templos en Japón

Shikoku Henro, es una peregrinación que realizan los japoneses (y cada vez más  extranjeros) a lo largo de mil kilómetros conectando un total de 88 templos. Todo ello sucede en el territorio de la isla de Shikoku, la más pequeña entre las cuatro principales que forman el archipiélago nipón. Una tradición que tiene miles de años y de la cual puedes aprender mucho en este artículo.

La ruta de los 88 templos japoneses

Para hablar de esta especie de “Camino de Santiago” asiático tenemos que referirnos al monje budista Kukai (también llamado Kobo Daishi), quien vivió entre los años 774 y 835 y fue el fundador de la rama budista “Shingon”.

El centro religioso para esta fe está en el templo del Monte Koya (Koyasan), que no pertenece a la ruta de Shikoku Henro pero que ha sido declarado como sitio sagrado dentro de la isla. Este monje es reconocido por ser un gran maestro de la caligrafía y precursor del silabario “katakana” (abecedario).

Pero volviendo al peregrinaje, vale decir que se trata de un camino religioso y espiritual, aunque cada vez son más los turistas que al menos lo atraviesan en alguno de sus tantos tramos. El atractivo paisajístico y cultural de esta ruta realmente hay que disfrutarlo al menos una vez en la vida.

Isla de Shikoku
Shikoku – Ryszard Stelmachowicz

Shikoku es la isla más sagrada (y a la vez misteriosa) que tiene Japón ya que, según se dice, está cargada de energía positiva. La ruta comienza en la prefectura de Tokushima, en el Ryozen-ji y sigue en sentido de las agujas del reloj. Da toda la vuelta a la isla y finaliza en la prefectura de Kagawa, más precisamente en el templo de Okubo-ji.

Si bien esto solo lo cumplen los peregrinos “de ley” (ya que los turistas caminan por tramos o incluso van en sentido opuesto), no hay restricciones en cuanto a templos conocidos. Muchas personas lo recorren andando pero también otros lo hacen en bicicleta, en motocicleta, en coche o hasta en autobús.

En lo que se refiere a lo turístico (si lo espiritual no te interesa tanto) es bueno saber que durante la travesía se pasa por ríos, lagos, montañas, bosques, planicies, costas, campos de arroz y el mar interior de Seto, así como también por poblados que siguen manteniendo sus costumbres de antaño.

Isla Shikoku
Isla Shikoku – Kimon Berlin / Flickr.com

Hacer el camino de los 88 templos de Japón (completo o en parte) es una excelente forma de aprender y conocer cómo vive la gente del interior nipón, probar diversos platos no tan turísticos y hasta bañarte en los Onsen (baños de aguas termales del camino).

Datos prácticos para realizar el Shikoku Henro

El mejor momento para recorrer este camino es durante el otoño, no solo por el clima, sino también porque los paisajes son mucho más bonitos con sus tonos ocre y naranja. También puedes hacerlo en la primavera para maravillarte con las flores bien coloridas.

Templo en Matsuyama
Templo en Matsuyama – Kevin Autret

No se recomienda elegir el verano porque hace mucho calor y en invierno se pueden tocar temperaturas bastante bajas. Ten en cuenta que en junio comienza la estación de las lluvias. Por lo tanto los dos meses más adecuados son abril y mayo, aunque en esa época es cuando más peregrinos encontrarás en el camino.

En cuanto a la ropa, tal y como sucede con muchas tradiciones niponas, es riguroso su cumplimiento: chaqueta corta de algodón y color blanco (llamada uwagi), bastón de madera y sombrero de paja.

Templo en Matsuyama
Templo en Matsuyama – Kevin Autret

El tiempo para realizar la peregrinación por completo depende de muchos factores (cuánto le lleva a cada uno pasear por los templos, qué medio de transporte utiliza, sus capacidades físicas, etc). Aproximadamente son 45 días para completar los 1200 kilómetros y los 88 templos, caminando a paso “normal”.

“No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.”

-Leon Tolstoi-

Cualquier persona puede realizar este camino sin necesidad de haber nacido en Japón o siquiera hablar el idioma. Aunque ten en cuenta que la zona no es (todavía) tan turística y muchos pobladores no saben inglés y mucho menos español. Sería bueno que al menos te aprendieses las palabras básicas para comunicarte en tu estancia.

Categorías: Inspiraciones Etiquetas:
Te puede gustar