6 lecciones que aprendes en el Camino de Santiago

Adrián Pérez 21 abril, 2016

El Camino de Santiago es una de las rutas de peregrinación más populares en el mundo. Turistas de todas las nacionalidades viajan para hacer este camino tan especial cuyo objetivo principal es llegar a la ciudad Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor.  Son muchas las lecciones que puedes aprender haciendo este camino, por esa razón hoy te contamos algunas de las más importantes.

Los aprendizajes del Camino de Santiago

1. Es un reto de grandes proporciones

Es posible que pienses que cualquier persona puede ser capaz de hacer el Camino de Santiago sin mayor problema; sin embargo, es un reto mucho mayor de lo que te puedas imaginar. Completar el camino es un reto lleno de adrenalina y que exige un gran desgaste físico.

Camino de Santiago
Camino de Santiago – Hans Wichmann

Hacer el Camino de Santiago es, sin duda alguna, una de las experiencias más memorables que podrás tener en tu vida, pero definitivamente para poder completarlo con éxito es necesario que te prepares físicamente. Procura llevar una alimentación sana y hacer ejercicio regularmente, ya que solo así podrás llegar hasta el final de la ruta.

2. Mucho dolor y mucha satisfacción

El Camino de Santiago es un recorrido de muchos kilómetros. Claro está que en un principio puede parecerte una experiencia sumamente divertida, pero también te irás dando cuenta de lo dolorosa que puede llegar a ser, especialmente para tus pies.

Esta es una de las lecciones más importantes, si vas a hacer el Camino de Santiago procura utilizar unos zapatos deportivos que sean realmente cómodos. Ese elemento tan sencillo de tu indumentaria puede hacer una gran diferencia.

3. No coloques mucho peso a tu mochila

El Camino de Santiago es una ruta que sirve para purificar el alma y nuestros pensamientos. Es el medio perfecto para reflexionar y despojarnos de todos nuestros miedos. Es por esa razón que muchos expertos recomiendan llevar en la mochila todo aquello que representa una carga en nuestra vida.

Pero en el aspecto físico, lo ideal es no sobrepasar el 10% de nuestro peso corporal, sin embargo, mientras menos peso lleves mejor.

Peregrinos en el Camino de Santiago
Peregrinos – Gena Melendrez

Si bien lo que llevemos en la mochila representa nuestras cargas emocionales, es importante que hagamos este recorrido lo más cómodos posible. Recuerda que más importante que lo que llevas en tu bolso es lo que llevas en tu alma.

El Camino de Santiago: aprendizajes para toda una vida

4. El camino y tú se vuelven uno solo

Mientras realizas el Camino de Santiago podrás darte cuenta de lo que realmente significa un kilómetro. A lo largo de todo el recorrido y en medio del cansancio te encontrarás a ti mismo inmerso en tus pensamientos, y es que esa es la magia del Camino de Santiago, una completa renovación para el alma.

“Santiago no es el final del camino.”

-Paulo Coelho-

5. Ve a tu propio ritmo

Si bien te propusiste una meta final, es importante que no te obsesiones demasiado y estés pendiente del presente, del ahora. Lo ideal es que cada día logres recorrer entre 25 y 30 kilómetros. Aunque hay algunos que llegan a hacer hasta 40 kilómetros, claro está que estos últimos son personas en excelentes condiciones físicas y que probablemente tengan experiencia en senderismo.

Señal en el Camino de Santiago
Camino de Santiago – Cortyn / Shutterstock.com

Lo importante es que logres la meta que te has propuesto pero a tu propio ritmo. De nada sirve correr el primer día y no poder ni mover un pie al siguiente. Todo es cuestión de encontrar tu propio ritmo, ese que sea constante para no agotarte más de lo normal.

6. Una experiencia memorable

Sin lugar a dudas, hacer el Camino de Santiago es una de las mejores experiencias que podrás tener en tu vida, tanto a nivel físico como espiritual. Primero, porque necesitaras alejar tu cuerpo del sedentarismo y prepararlo para el reto que significa hacer esta ruta. En segundo lugar, porque es el camino ideal para conectarte con la naturaleza y dejar que todas las cargas que afectan tu vida se queden atrás.

El Camino de Santiago es una ruta llena de aprendizajes para el cuerpo y para el alma. Una experiencia memorable, que más allá del cansancio físico que implica, estamos seguros que te encantará y probablemente quieras hacer el recorrido más de una vez. ¿Te animas?

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