La España vacía a través de los pinceles de Ignacio Zuloaga

12 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
Hoy en día se habla mucho de la España Vacía. Pero no es un fenómeno nuevo: ya lo retrató hace un siglo Ignacio Zuloaga.

El pintor Ignacio Zuloaga nos ha legado un conjunto de obras con paisajes, retratos, personajes y escenas costumbristas que son una estupenda postal de cómo fue España a finales del siglo XIX y gran parte de la primera mitad del XX. Se trata de un buen conjunto pictórico repartido en la actualidad por museos de medio mundo. Así que veamos como pintó aquella España.

Unas notas de la biografía de Ignacio Zuloaga

Monumento a Ignacio Zuloaga
Monumento a Zuloaga en Eibar – Zarateman / Wikimedia Commons

El artista nació en la villa guipuzcoana de Eibar en el año 1870. Y ya allí tuvo sus primeros contactos con el arte trabajando con su padre y su tío, que se dedicaban al damasquinado y la cerámica. Sin embargo, pronto se vio que aquel mundo se le iba a quedar corto al joven Ignacio Zuolaga, así que rápidamente emprendió sus viajes para formarse.

De hecho, se fue a Madrid, donde descubrió a dos de sus grandes maestros: el Greco y Goya. Y más tarde, emigró a Roma y a la ciudad de los artistas por antonomasia: París. Un lugar donde se codeó con todo el movimiento postimpresionista, especialmente con artista de la talla de Gauguin o Toulouse-Lautrec.

Y aunque sus vínculos con París jamás desaparecieron, regresó a España y la recorrió casi íntegramente, pintando casi todas las regiones. Algunas más que otras, como Andalucía, Castilla o Aragón. Y, curiosamente, Ignacio Zuloaga no pintó demasiado su tierra natal del País Vasco, pese a que tuvo durante muchos años uno de sus talleres artísticos en la localidad de Zumaia.

El pintor de la Generación del 98

Retrato de Manuel de Falla
Retrato de Manuel de Falla por Zuloaga – Antonio Marín Segovia / Flickr.com

Es cierto que Zuloaga fue un pintor con una enorme formación internacional, ya que no solo vivió en París, sino que expuso en muchas otras ciudades europeas y americanas. Sin embargo, su tema favorito siempre fue pintar España.

Y, aunque al principio lo hizo de un modo especialmente alegre, en sus años de juventud, con muchos cuadros inspirados en Andalucía, pronto su pintura se volvió más oscura a la hora de retratar a su país. Una tendencia que se relacionó con los grandes escritores del momento, los pertenecientes a la Generación del 98.

A muchos de estos escritores los retrató, como es el caso de Valle Inclán, Pérez de Ayala o Miguel de Unamuno. En la mayoría de los casos los conoció en Madrid, donde también tuvo otro de sus talleres creativos. Y donde se relacionó hasta su muerte en 1945 con la intelectualidad de la época.

Su visión de Castilla

'El enano Gregorio el Botero' de Ignacio Zuloaga
‘El enano Gregorio el Botero’

No obstante, aunque pasara mucho tiempo en la ciudad, lo cierto es que Zuloaga fue un apasionado de las zonas rurales, y especialmente del territorio castellano, con la ciudad de Segovia a la cabeza y la villa de Pedraza, donde incluso adquirió una vieja fortaleza.

Su visión de esas zonas de España, en realidad, por momentos se puede parecer mucho a la actual. Ya que en Castilla nos pinta espacios vacíos y muchas veces yermos y pobres. Son paisajes que transmiten una sensación de pesimismo, pero, al mismo tiempo, plasman la idea de la sobriedad tan característica de los castellanos.

Son muchos sus cuadros en esta línea. Algunos con personajes como el famoso El enano Gregorio el Botero o las Mujeres de Sepúlveda. Y en otros casos son paisajes descarnados como Castilla La Vieja. Si bien, sus mejores obras son las que saben combinar esos paisajes y los personajes emblemáticos, como su obra Mis primas, máxima expresión de un paraje vacío y desolador.

Otras regiones retratadas por Ignacio Zuloaga

'Paisaje de Calatayud' de Ignacio Zuloaga
‘Paisaje de Calatayud’

Zuloaga no solo pintó lugares de la provincia de Segovia. Sin salir de Castilla, la ciudad de Burgos y su entorno también fueron objeto de su atención en diversos cuadros. Si bien, también le encandilaron lugares de La Rioja como Nájera o Haro, así como tierras aragonesas. Sirvan como muestras sus cuadros Paisaje de Tarazona o los Cerros de Calatyaud.

En esta última obra podemos resumir gran parte de las características del arte de Ignacio Zuloaga, un artista moderno y conocedor de las vanguardias. De hecho, en la imagen vemos una clara inspiración en las composiciones volumétricas de Paul Cezanne y en la expresividad cromática de Van Gogh.

Pero todo ello está pasado por el tamiz de lo hispano y de un momento en el que el país estaba sumido en un periodo de profunda crisis. Por eso, muchos de esos espacios del interior de España que pintó con tanto realismo Zuloaga son parajes tristes y sin gente. Y, lamentablemente, algunos de esos lugares, cien años después, siguen siendo lo que se llama la España Vacía.

  • Stepánek, P. (2014). Ignacio Zuloaga, representante de la generación del 98 y su recepción en el ambiente checo en los primeros años del siglo XX. Archivo Español de Arte. https://doi.org/10.3989/aearte.2003.v76.i301.299
  • Penzol, P. (2005). Ignacio Zuloaga: 1870–1945. Bulletin of Hispanic Studies. https://doi.org/10.1080/14753825012331359932