Kirstenbosch, uno de los jardines botánicos más bellos

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
26 marzo, 2019
Es el mayor jardín botánico de Sudáfrica. Un espacio de enorme belleza donde se pueden observar infinidad de plantas de especies autóctonas.

El Jardín Botánico Nacional de Kirstenbosch es uno de esos sitios que son una auténtica sorpresa durante un viaje a Ciudad del Cabo. Un lugar ubicado en los suburbios de la ciudad sudafricana y en las cercanías de la Table Mountain.

Este maravilloso espacio, en sus más de 500 hectáreas de extensión, combina la zona ajardinada con otra área mucho mayor de vegetación natural de una riqueza extraordinaria. Una maravilla que ya forma parte del patrimonio de la ciudad.

Un poco de historia del Kirstenbosch

Sendero dentro del jardín de Kirstenbosch
Sendero dentro del jardín

Estamos hablando de un jardín botánico que ya supera la edad de 100 años. Se inauguró en 1913 y, pese a esa edad, se mantiene esplendoroso. Por eso está considerado como el más bello en su género de todo el continente y uno de los más hermosos del planeta.

El solar que ocupa originalmente fue propiedad de un potentado y colonizador inglés: Cecil Rhodes. El mismo que daría nombre a un país inventado llamado Rhodesia y que incluía territorios de la actual Zambia y Zimbabwe. Pero esa es otra historia, ahora nos interesa Kirstenbosch.

El caso es que cuando murió dejó estas tierras a la Corona británica. Con el tiempo se decidió la creación allí de este jardín botánico nacional, dedicado en especial a la conservación de la flora local. Y así sigue en la actualidad.

La riqueza de este jardín botánico

Flor de protea rey
Protea rey

El gran valor del Kirstenbosch es que aquí se protege y se muestra el fynbos. ¿Qué es eso? La variedad de flora arbustiva única de esta zona del mundo. Una vegetación que se desarrolla en el entorno de Ciudad del Cabo, en las proximidades del mar y en un territorio de lluvias muy puntuales.

Es una región con miles de especies de plantas y, curiosamente, la inmensa mayoría son endémicas. Es decir, que solo se dan en esta parte del planeta. Y todas ellas quedan recogidas en el Kirstenbosch, donde se conservan y se estudian.

La Región Floral de El Cabo, en la que se inscribe este jardín botánico, forma parte de la lista del Patrimonio de la Humanidad desde el año 2004.

¿Cuándo visitar el Jardín Botánico de Ciudad del Cabo?

Puente en Kirstenbosch
Puente sobre los jardines

El Kirstenbosch, por su propia naturaleza, tiene un aspecto cambiante en cada momento del año. Tal vez por eso, te estés preguntando cuál es la mejor época para visitarlo. Pues bien, posiblemente, la estación de mayor esplendor sea la primavera del hemisferio sur. Es la época de floración en la gran mayoría de especies.

Pero lo cierto es que cualquier época es buena para la visita, dada su variedad vegetal y su riqueza. Y no te asustes, tampoco hace falta ser un experto para disfrutar de este lugar. Aunque ignores especies y nombres de plantas, gozarás de lo lindo con el espectáculo que nos ofrece la naturaleza.

Las zonas del Kirstenbosch

El Kirstenbosch es el mayor de los ocho jardines botánicos nacionales de Sudáfrica. Así que, dado su enorme tamaño, hay varias zonas de interés dentro del mismo.

Hay un espacio llamado invernadero, donde están las especies más típicas de la región del Cabo. Pero hay otros espacios, como el área de rocalla o el sendero para ciegos con plantas de olores exuberantes. Y hay que mencionar el Arboretum, que se puede “sobrevolar” gracias a un impresionante puente.

Excursiones y actividades

Concierto en los jardines
Concierto en los jardines

Ya hemos dicho que el Kirstenbosch está en las mismas laderas de la Table Mountain, una de las siete maravillas naturales del mundo. O sea, que si te gusta la naturaleza, tienes que visitar esta joya en tu viaje a Ciudad del Cabo.

Pues bien, puedes hacer el sendero Skelenton Gorge, la garganta del Esqueleto, que parte desde el mismo Kirstenbosch hacia las laderas de la Montaña de la Mesa.

O si lo prefieres, desde aquí y en dirección sur, puedes calzarte las botas para adentrarte en el itinerario Constantia Nek. Y en dirección contraria, al norte, se puede caminar por la Devil’s Peak (el pico del Diablo) hasta llegar al Rhodes Memorial.

No obstante, hay otra actividad muy frecuente en estos jardines. Se trata de acudir a sus habituales conciertos de música. Sin duda, el entorno es mágico y es una experiencia que puede suponer un gratísimo recuerdo de vuestro viaje a Sudáfrica.