Descubre las islas Palaos, un rincón de auténtico ensueño

· 27 julio, 2018
Las islas que forman la República de Palao son lugares paradisíacos. Lugares, sobre todo, perfectos para el submarinismo.

Las Palaos no disfrutan de la misma fama de otras islas como, por ejemplo, las Maldivas. Esta falta de protagonismo las ha convertido en el refugio secreto de personalidades tan famosas como James Cameron, director de Titanic; Akio Morita, creador de Sony; o Paul Allen, cofundador de Microsoft.

Las islas Palaos: un destino paradisíaco

Milki Way en las islas Palaos
Milki Way en las islas Palaos

Tal vez no sean demasiado conocidas, pero son un destino de ensueño y un lugar idílico para ir de vacaciones. Además, el esplendor de su naturaleza y la transparencia de sus aguas las han convertido en uno de los destinos preferidos para los amantes del submarinismo.

Como curiosidad, te contaremos estas islas estuvieron bajo soberanía española hasta hace poco más de 100 años. En 1899 se vendieron a Alemania, junto a las islas Marianas y Carolinas, por la suma de 25 millones de pesetas. Vamos ya a descubrir más sobre este paraíso en la Tierra.

¿Dónde se encuentran las islas Palaos?

Vista de Koror en las Palao
Koror

La República de Palaos es un conjunto de islas situadas al oeste del océano Pacífico. Es uno de los cuatro países insulares que forman Micronesia, en Oceanía. Sus más de 300 islas de origen volcánico y coralino se encuentran repartidas por el mar de Filipinas.

Del conjunto de las islas que conforman Palaos, o Palau, la ciudad más poblada es Koror. Sin embargo, esta no es la capital del país. Este título lo ostenta Ngerulmud desde 2006, en la isla de mayor superficie del país, la de Babeldaob.

Actividades que no te puedes perder en las islas Palaos

Visita el lago de las Medusas

Medusas amarillas en el lago de las Medusas
Medusas amarillas

Este increíble lugar se encuentra en una pequeña deshabitada isla rocosa que forma parte de las Islas Roca. Se trata de un lago que, antiguamente, estaba conectado con el océano.

Sin embargo, cuando esta salida se cerró, la población de medusas quedó aislada y comenzó a alimentarse de un alga de la laguna. Así, se reprodujeron rápidamente y, como resultado, más de cinco millones de medusas doradas habitan esta peculiar laguna.

La falta de depredadores ha hecho que, a lo largo de miles de años, estas medusas hayan modificado su fisionomía. A día de hoy, carecen de células urticantes que puedan dañar a la piel humana. Anímate a hacer esnórquel y dejar que te acaricien. Será, sin duda, una experiencia única.

Blue Holes y Blue Corner, la mejor inmersión del mundo

Isla Jeruktabel en Palaos
Isla Jeruktabel

Las Palaos se han convertido en uno de los mejores destinos para hacer submarinismo. Estas dos inmersiones son las más famosas e impresionantes de las islas.

Los Blue Holes se visitan en primer lugar, como fase de iniciación antes del Blue Corner. Conforman la parte superior de una caverna que está bañada por los rayos de luz. Esta luz ilumina el azul del agua, así como los corales de las paredes y los peces tropicales que pueblan las aguas. Después de 30 minutos en los Blue Holes, se sale al Blue Corner.

Muchas revistas de buceo señalan Blue Corner como la mejor inmersión del mundo. Aquí se pueden ver desde arrecifes a los más grandes bancos de peces del mundo, tiburones grises, tortugas verdes, peces mariposa, tiburones ballena, etc.

Admira el Big Drop Off

Se trata de una pared vertical que recorre la isla de Ngmelis y tiene 274 metros de profundidad. Sirve de refugio para las especies más bellas y coloridas de peces.

Descubre restos de la Segunda Guerra Mundial

Avión hundido en Palaos
Avión hundido en Palaos

Palaos constituyó un lugar clave en las batallas del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial. Las islas estaban bajo el control de los japoneses, y los estadounidenses hundieron en sus aguas un gran número de buques y aviones durante la operación Desecrate One.

Por esto mismo, se puede bucear entre los restos del Ijn Iro, hundido entre los 5 y 28 metros de profundidad. Se puede acceder a los camarotes y talleres, todos llenos de corales habitados por innumerables especies.

También se puede admirar el aeroplano JAKE, hundido a solo 15 metros. Dada la inmejorable visibilidad de la zona, se puede ver el avión, rodeado de corales, y todos los seres que viven en él: sepias, pulpos, etc.

Después de realizar todas estas actividades, acabarás agotado. Para reponer fuerzas, te recomendamos degustar la gastronomía local. Se especializa en delicias como cassava, taro, yam y muchos otros platos cuyos ingredientes principales son el pescado o las patatas. ¡Aprovecha y sumérgete en la cultura de estas islas paradisíacas!