Gustav Klimt, uno de los grandes pintores modernistas

Virgynia Duque 15 septiembre, 2018
Su obra, sensual, llena de colorido y de simbolismo, es inconfundible. Conocemos algo más de Gustav Klimt, un pintor que desarrolló su trabajo a caballo entre dos siglos.

Puede que al leer el nombre de este famoso pintor no recuerdes quién es, pero si te hablamos de su obra magistral, El beso, seguro que ya sabes de quién te hablamos. Queremos profundizar en la figura y la obra de Gustav Klimt, uno de los mayores representantes del simbolismo.

¿Quién fue Gustav Klimt?

Gustav Klimt nació en Austria en el año 1862 y fue uno de los pioneros del movimiento modernista. Era el segundo de siete hijos, los cuales mostraron tendencias artísticas muy marcadas, que al parecer heredaron de su padre, Ernst Klimt. Curiosamente, Gustav vivió una infancia sumida en la pobreza.

Gustav Klimt
Gustav Klimt

No obstante, al cumplir catorce años todo cambió. A esa edad consiguió una beca para estudiar en una de las más prestigiosas escuelas de artes y oficios de Viena, la Kunstgewerbeschule. Allí recibió la preparación necesaria para ser pintor y decorador de interiores. Fue entonces cuando comenzó a demostrar realmente sus dotes artísticas.

Su hermano, quien también fue admitido en la misma escuela, colaboró con él haciendo trabajos artísticos. Sin embargo, Gustav pronto comenzó su carrera en solitario como pintor de interiores, en los que dejó ver su enorme talento.

De hecho, tan solo doce años después de su admisión en la escuela de Viena recibió la Orden del Oro al Mérito por sus murales en el Burgtheater de la ciudad. También fue nombrado miembro honorario de las universidades de Múnich y de Viena.

Klimt ya estaba pisando fuerte en el terreno artístico y consiguió vivir de ello. De hecho, es algo que influyó en su carrera, permitiéndole desarrollar su propio estilo personal, el cual conocemos hoy.

“Soy un pintor que pinta día tras día de la mañana a la noche. Quien quiera saber algo de mí, debería mirar cuidadosamente mis cuadros.”

-Gustav Klimt-

Algunas de las obras más famosas de Gustav Klimt

El beso

"El beso" de Gustav Klimt

Era imposible comenzar esta lista de otra manera. Esta obra era diferente a todo lo que había en su época, pero era el momento en que comenzaban a surgir nuevas vanguardias, algo de lo que Gustav Klimt se aprovechó. El modernismo, simbolismo y puntillismo aplicado a la obra la convirtieron en el punto de mira de todos los entendidos de arte.

Si hay algún trabajo que refleja cómo era el artista, sin duda, es esta. Klimt se implicó en constantes aventuras amorosas fuera de su matrimonio y esta obra refleja esa sensualidad y erotismo que al parecer tanto anhelaba.

El parque

"El parque" de Gustav Klimt

El puntillismo fue una de las técnicas más usadas por el artista, aunque no la usaba para mostrar perfección, como sucedía en el caso de otros artistas de la época, sino que dejaba fluir su creatividad. Esto se demuestra muy bien en esta obra absorbente, en la que una vez que claves los ojos en ella no podrás dejar de mirarla.

Las tres edades de la mujer

"Las tres edades de la mujer" de Gustav Klimt

Con una tendencia similar al cuadro de El beso, se presenta esta obra simbolista en la que se fusionan las grandes cuestiones humanas con las emociones personales. Este cuadro muestra la pureza de la infancia, el brillo de la juventud y un cuerpo degenerado por la vejez. Si se puede explicar el ciclo de la vida solo con una imagen, esta obra sería la clave.

Muerte y vida

"Muerte y vida" de Gustav Klimt

La mayor parte de sus cuadros parecen basados en las grandes cuestiones de la vida, como es el caso de esta obra. En ella se muestra de forma clara que no podemos huir de la muerte y que, aunque algunos la aceptan, otros juegan con ella creyendo que nada pasa.

Parece impresionante hacer una descripción tan clara de un concepto que es difícil admitir en nuestra mente. Por eso Gustav Klimt es quien es, y su talento llegó hasta donde conocemos.

El árbol de la vida

"El árbol de la vida" de Gustav Klimt

El árbol de la vida ha sido usado por la filosofía y la teología para entender conceptos misteriosos. Esta obra tiene varias interpretaciones. Unos la ven como un árbol que conecta la vida humana con la inteligencia de un creador, ya sea Dios, el universo u otra fuerza inteligente. Otros afirman que se trata de la fusión entre lo masculino y lo femenino.

Sea como sea, Gustav Klimt demostró que no hay nada existente en el universo que no se pueda explicar con una imagen, dando lugar a obras de arte únicas.

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