Gruyères: historia y ciencia ficción

· 3 septiembre, 2016

Gruyères nos recuerda un riquísimo queso. ¿Pero sabías que esta delicia proviene de la ciudad que le dio su nombre? Está en Suiza y pertenece al cantón de Friburgo. ¿Quieres venir a conocerla con nosotros? ¡Seguro que disfrutarás mucho durante tu estancia!

Gruyères, una ciudad con historia

Para poder hablar de los orígenes de esta ciudad debemos remontarnos a la construcción de un castillo, uno de los más grandes de Suiza y el cual preside y protege a esta pequeña aldea medieval.

Entre los siglos XI y XVI residieron en esta vivienda nada menos que 19 condes. El último de ellos, Miguel, se declaró en bancarrota en 1554. Las tierras se repartieron entre sus acreedores: las ciudades de Berna y de Friburgo.

Castillo de Gruyeres
Castillo de Gruyères – canadastock

El castillo pasó a ser sede de los corregidores de Friburgo, luego de los prefectos y por último de los jefes de distrito, quienes vivieron allí hasta 1848. Fue puesto en venta y comprado por la familia Bovy, después por los Balland, quienes lo usaron como residencia de verano y lo restauraron con la ayuda de varios amigos artistas.

En 1938 el Estado de Friburgo adquiere nuevamente el castillo y funda en él un museo. Desde 1993 está dirigido por una fundación que lo conserva y organiza las visitas. Sin duda, es uno de los planes a realizar cuando visitamos Gruyères, junto a, claro está, probar el riquísimo queso, con certificado de origen incluido.

De paseo por Gruyères

Con tal presentación seguramente quieres hacer una escapada a este pintoresco lugar. Una vez que llegues a Ginebra puedes tomar el tren o alquilar un coche para llegar a Gruyères. Tu primera parada será ir a una quesería, aquellas que muestran el proceso de elaboración de sus productos usando leche de vaca. Al terminar la explicación tendrás la posibilidad de probar los quesos y comprar los que gustes.

Castillo de Gruyeres
Castillo de Gruyères – Roman Vukolov

El siguiente paso obligado en una visita a Gruyères es el castillo de St. Germain, la típica postal de la comarca. Para llegar tendrás que caminar entre las granjas del valle porque los coches están prohibidos. La visita al castillo nos permite aprender sobre 8 siglos de historia, cultura, arte y arquitectura.

La planta baja es del siglo XIII y la mayoría de las remodelaciones se desarrollan durante la “etapa gloriosa”, cuando el conde Louis le instala una escalera de caracol y una explanada con una capilla. Si bien en ese momento pierde su aspecto de fortaleza, se convierte en una residencia real.

Los interiores barrocos son del siglo XVII. Desde el jardín francés del castillo se ve el pueblo en su totalidad y las verdes colinas.

Gruyeres
Gruyères – Olgysha

Y, por supuesto, debes dejar tiempo para pasear tranquilamente por este bonito pueblo. Te encantarán sus casitas típicas, sus calles empedradas y su ambiente relajado.

Dos sorprendentes museos

Si bien hasta aquí podemos pensar que Gruyères es un típico pueblo medieval con su castillo y sus valles, lo cierto es que esta localidad suiza destaca por tener dos museos algo extraños.

El primero de ellos es el dedicado al Tíbet y está al lado del castillo. El propietario aprovechó una antigua capilla para mostrar su colección de estatuas y figuras de Buda, recolectados en sus viajes por el Himalaya. Caminarás en semipenumbra y al salir tendrás una sensación algo mística.

H.R.Cafe en Gruyeres
H.R.Cafe – Fat Jackey / Shutterstock.com

El segundo museo es el H.R. Giger, relacionado con la famosa película Alien, el octavo pasajero. Si, así como estás leyendo. En la entrada verás una escultura con un arma cuyas balas son niños y la taquilla tiene forma de pseudoesqueleto animal.

El recorrido del museo sucede entre todas las creaciones del artista suizo. H.R. Giger, que no solo ideó al terrorífico alien, también diseñó los singulares protagonistas de otras películas como Species.

No es un lugar apto para gente impresionable, aunque sí para los amantes del futurismo y la ciencia ficción. Sobre todo si eres fanático de los extraterrestres, vale la pena conocerlo… ¡Estarás cara a cara con el muñeco original de la película!

“El destino de uno nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas.”

-Henry Miller-

Para terminar el recorrido por Gruyères nada mejor que caminar por Rue du Burg y sentarse en una terraza para comer o beber algo. Además de los ya famosos quesos, la gastronomía local incluye carnes, pescados y helados.