Gastronomía checa, un placer para los sentidos

Edith Sánchez·
04 Febrero, 2020
La gastronomía checa tiene un sello muy auténtico, pese a que presenta influencias de otras culturas. Lo que más la caracteriza es el uso de la carne para muchas preparaciones, así como el culto por las sopas, que son muy populares en ese país.
 

La gastronomía checa es reconocida en el mundo especialmente por la gran variedad de carnes. Aunque la más consumida es la de cerdo, también son populares la de ternera y la de pollo en los menús cotidianos. Los animales de caza, como el conejo, el pato y el ganso también son comunes.

Las características ambientales del territorio checo hacen que los productos que allí se cosechan tengan propiedades especiales de color, sabor y nutrientes. Por eso, la dieta de sus habitantes se complementa con verduras, frutas y setas.

La cocina checa es muy variada y su cultura involucra, además, una lista generosa de postres, dulces, embutidos, encurtidos y especias. Sin duda, una de las bebidas más apreciadas es la cerveza. De hecho, la cerveza Pilsen goza de un gran prestigio internacional.

Aunque la gastronomía checa tiene identidad propia, no se puede obviar la importante influencia de cocinas aledañas como la austriaca, la húngara y la alemana. Si te atrae la gastronomía, no te puedes perder este viaje que será un placer para los sentidos

1. Vepřo knedlo zelo o cerdo asado

Plato de vepřo knedlo zelo

Es el plato estrella de la gastronomía checa y reafirma el gusto particular de esta cultura por la carne. La traducción literal de su nombre anuncia con claridad de qué se compone. Esta comida, por lo general se reserva para ocasiones familiares y especiales.

 

Dentro de sus ingredientes el más importante, por supuesto, es la carne de cerdo, que debe ser de la mejor calidad, por lo general lomo o pierna. Esta pieza de carne se sazona con cebolla, ajo, semillas de alcaravea, pimienta y sal. Luego se somete a la brasa y después se sumerge en un caldo de vegetales. Se acompaña con albóndigas hervidas de harina y chucrut (repollo encurtido).

2. Kulajda, sopa típica de la gastronomía checa

Kulajda típica de la gastronomía checa

Las sopas tienen una larga tradición en la cocina checa, por lo que existen verdaderos especialistas en este país a la hora de prepararlas. De hecho, existe un festival de las sopas. La kulajda es una sopa bastante espesa cuyos ingredientes base son las patatas y los champiñones. También incluye huevos de codorniz, crema agria y eneldo, que cumple una función aromática.

Por lo general, se prepara a partir de un caldo de verduras que también lleva mantequilla, semillas de alcaravea, pimienta de Jamaica, azúcar, vinagre blanco, pimienta y laurel. Se prepara en una sartén grande y a fuego medio en la que se van añadiendo los ingredientes poco a poco. Los últimos ingredientes son harina de trigo o patata para espesar y los huevos de codorniz, que se han escalfado aparte.

 

3. Vepřové koleno o codillo de cerdo

Plato de vepřové koleno

Probar el vepřové koleno o codillo de cerdo es toda una experiencia para los sentidos. A diferencia de otras carnes, esta incluye el hueso. Tiene una carne suave, una piel crujiente y un aroma extraordinario. La carne se marina con antelación usando ajo, cebolla, zanahoria, pimienta, sal, varios tipos de hierbas y usualmente cerveza oscura.

También incluye vegetales encurtidos y se acompaña con pan checo y mostaza. Para su preparación, primero se hierve el codillo dos horas y luego se hornea por aproximadamente 30 minutos. Es un plato realmente exquisito que viene muy bien con una cerveza checa.

4. Guláš o gulash de la gastronomía checa

Goulash típico de la gastronomía checa

El guláš es un plato tradicional de la región central de Europa, sin embargo, es originario de Hungría. En la República Checa es una comida muy popular y apreciada por su delicioso sabor. La versión checa se diferencia de las demás por ser un estofado de carne con menos guiso que se acompaña con  knedlíky (un tipo de pan checo).

 

La receta se caracteriza por llevar carne de cerdo o res, manteca de cerdo, cebolla, ajo, pimentón, comino, sal, cerveza y especias. Su preparación se lleva a cabo en una cazuela grande, en la que se vierten los ingredientes con caldo de carne. Su cocción es lenta: tarda normalmente dos horas y se debe revolver periódicamente.

5. Knedliky

Plato de knedliky dulce

Son albóndigas de masa hervidas en agua que pueden contener relleno o no y pueden ser saladas o dulces. Estas bolas de masa suelen hacerse con harina de trigo o de patata, junto con levadura, leche, mantequilla, huevos y sal.  Luego de la cocción presentan una textura suave y esponjosa.

Cuando son dulces llevan relleno de frutas como ciruelas, arándanos o albaricoque y van cubiertas con azúcar o chocolate. Cuando son saladas se rellenan con tocino o carne. También se preparan sin relleno, en cuyo caso son el acompañante ideal de salsas y guisos de platos preparados con carne.

 
  • Gastronomía de la República Checa (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 4 de febrero de 2020 de https://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_la_Rep%C3%BAblica_Checa