Enamorarse de Viena, la capital de la cultura

Adrián Pérez 10 julio, 2017

La capital de Austria es considerada también una de las ciudades culturales por excelencia. Entre música, arte y una arquitectura espectacular, maravilla en cualquier rincón. Enamorarse de Viena es muy sencillo, porque tiene mucho por ofrecer. No por nada es una de las capitales más visitadas del continente. ¿Quieres saber por qué? Entonces sigue leyendo.

Enamorarse de Viena, capital cultural

El enorme patrimonio cultural, artístico e histórico de la ciudad hizo que la Unesco declarase cu centro como Patrimonio de la Humanidad. Una ciudad imposible de abarcar en solo una escapada, pero que merece la pena descubrir. Te guste o no el arte, enamorarse de Viena es casi inevitable.

Estatua de Johann Strauss en Viena
Estatua de Johann Strauss – Shchipkova Elena

Centro de la vida política y social europea durante mucho tiempo, aquí nacieron o vivieron grandes compositores como Beethoven, Mozart, Schubert y Haydn. Los niños cantores de Viena son famosos en el mundo entero, como lo es su Ópera Estatal. Y personajes como Johann Strauss, Sigmund Freud o Gustav Mahler dieron vida a sus cafeterías.

En cuanto a su patrimonio arquitectónico, además de bellísimas iglesias, en Viena podrás visitar fastuosos palacios. Algunos de ellos con maravillosas colecciones de arte en su interior.

¿Qué ver en la Viena cultural?

En Viena se respira arte, lo verás según vayas paseando por la ciudad, en edificios imponentes y en rincones llenos de encanto. Los atractivos que no te puedes perder si buscas aumentar tus conocimientos son:

1. Ringstrasse

Ayuntamiento de Viena
Ayuntamiento – Nataliya Nazarova

El anillo o avenida circular en el centro de la ciudad alberga una gran cantidad de edificios históricos y de gran valor arquitectónico. Puedes recorrerla a pie o a bordo de un tranvía, de cualquiera de las maneras disfrutarás de su belleza.

Esta prestigiosa calle alberga el Palacio Real de Hofburg, el Parlamento, la Iglesia Votiva, el Ayuntamiento, la Universidad, el Burgtheater y los Museos de Historia del Arte y de Historia Natural, entre otros muchos lugares de interés.

2. Ópera de Viena

Ópera de Viena – TTstudio

En Viena se respira música en cualquier rincón. Y uno de sus mayores exponentes es su magnífico edificio de la Ópera. Fue inaugurado en 1869 con una obra de Mozart.

El edificio es de estilo renacentista y a pesar de su belleza, en su momento defraudó a los vieneses, que lo criticaron sin piedad.  Si bien es majestuoso, no cumplió con los cánones de belleza de la época. Fue bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial y hoy luce completamente remodelado y en su máximo esplendor.

3. Palacio Schönbrunn

Palacio Schonbrunn en Viena
Palacio Schonbrunn – Emi Cristea

Fue construido en el siglo XVII como residencia veraniega de la familia imperial. Algunas de sus estancias, especialmente las de Estado, están decoradas en un estilo rococó que les da un aspecto suntuoso. Algo que contrasta, por ejemplo, con la sencillez de otras, como las del emperador Francisco José y su esposa, la mítica Sissi.

En el complejo, además del palacio, podemos visitar el Museo de Carruajes Imperiales y el zoo más antiguo del mundo.

4. Biblioteca Nacional

Interior de la Biblioteca Nacional de Austria
Biblioteca Nacional de Austria, Viena – Radiokafka / Shutterstock.com

Es una de las joyas de la ciudad y una de las más bonitas del mundo. Fue mandada a construir por el emperador Carlos VI en estilo barroco como biblioteca para la corte.

La sala principal tiene 70 metros de longitud. El edificio alberga 200.000 libros impresos entre los años 1500 y 1850. Además incluye dos museos: del Papiro y del Globo terráqueo.

5. Casa de Mozart

No podemos irnos de la capital de la cultura sin visitar la casa donde el genio de Wolfgang Amadeus Mozart vivió con su familia entre los años 1784 y 1787. Se trata de un apartamento en la calle Domgasse donde se exhiben objetos de la vida cotidiana y también trabajos del músico.

“En una ópera, la poesía por fuerza ha de ser hija obediente de la música”.

-Mozart-

6. Palacio Hofburg

Palacio de Hofburg, Viena – Alexandra Reinwald

Durante 6 siglos fue el lugar de residencia de la familia Habsburgo. De este majestuoso conjunto arquitectónico destacan los aposentos imperiales. No hay que perderse detalle del Museo de Sissi, que nos lleva a entender un poco mejor la figura de esta increíble mujer. También es interesante la Platería de la Corte.

7. Palacio Belvedere

Construido como residencia veraniega para el príncipe Eugenio de Saboya, cuenta con dos palacios unidos por un jardín de estilo francés. El interior sólo mantiene decoradas la capilla, el salón de mármol y el hall de entrada.

En este recinto se pueden contemplar colecciones de pinturas desde la Edad Media hasta la época moderna, entre ellas El beso, de Gustav Klimt. También destaca La Orangery, el edificio usado como invernadero.

Ya lo has visto, si te gusta el arte en cualquiera de sus disciplinas, este es un destino muy especial. Enamorarse de Viena es tan sencillo como pasear por sus calles y visitar algunos de sus monumentos.

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