El Camino del Cid, tras los pasos de un personaje legendario

Adrián Pérez 23 marzo, 2017

Hoy te proponemos ir tras los pasos de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Este caballero español recorrió buena parte de los territorios de la España cristiana y musulmana del siglo XI. Y la mejor forma de seguirle es por medio del famoso poema el Cantar de mío Cid, que narra su historia y que ha dado lugar a una intersante ruta turística y cultural. El Camino del Cid, que así se llama, discurre por Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y Comunidad Valenciana.

El Camino del Cid: aventura, cultura e historia

El Camino del Cid te lleva a lugares declarados Patrimonio de la Humanidad. Descubrirás magníficos ejemplos de arte mozárabe, románico, islámico, mudéjar y gótico. Y no solo eso, sino que pasa por más de 70 espacios naturales protegidos.

Morella en el Camino del Cid
Morella – peresanz

En conjunto llegan a ser un total de 2000 kilómetros de rutas entre 50 y 300 kilómetros, unidas unas con otras. En esta ruta hay 1400 kilómetros de senderos señalizados y el camino se divide en 5 tramos, de acuerdo a los episodios narrados en el Cantar de mío Cid.

Los senderos y caminos rurales pueden ser realizados a pie, en bicicleta, coche o moto. También, a raíz del trazado original, surgen pequeños recorridos temáticos. Estos son llamados “anillos” porque terminan donde comienzan. Asimismo, hay “ramales”, se trata de trayectos lineales que te llevan hasta sitios históricos, desviándose un poco de la ruta.

“Importa el viaje, no la llegada.”

– T. S. Eliot –

Los tramos del Camino del Cid

Primer tramo: el destierro

Burgos
Burgos – Marques

La primera parte del Camino del Cid refleja el viaje que realizó desde Vivar del Cid (Burgos) hasta la villa de Atienza (Guadalajara), a raíz del destierro del rey Alfonso VI en 1088.

Este tramo abarca 341 kilómetros por carretera y 285 kilómetros por senderos, divididos en etapas, que discurren por las provincias Burgos, Soria y Guadalajara. Se atraviesan preciosos paisajes de cultivos, bosques y montañas. Además se descubren históricas villas, ciudades e interesantes monumentos.

Segundo tramo: tierras de frontera

Atienza en el Camino del Cid
Atienza – LucVi

Este tramo avanza por los puntos que en aquel entonces eran la línea fronteriza entre musulmanes y cristianos. Este tramo comienza en Atienza (Guadalajara) y finaliza en Ateca (Zaragoza).

Se trata de 267 kilómetros, que pueden ser recorridos tanto por carretera como por senderos. El itinerario te llevara por pueblos encantadores, castillos de diferentes épocas y ejemplos de arte románico mudéjar e islámico. Es un paisaje lleno de contrastes, marcado por la Sierra de Guadalajara, por el Parque Natural del Barranco del Río Lobos y la vega del Jalón con su aspecto lunar.

Tercer Tramo: las tres taifas

Albarracín en Teruel
Albarracín – ABB Photo

Con su numeroso ejército, el Cid podía moverse a sus anchas por las zonas de las taifas de Toledo, Zaragoza y Albarracín, entre las localidades de Ateca (Zaragoza) y Cella (Teruel), por las poblaciones que eran antiguamente parte de ese territorio.

Este tercer tramo discurre por las provincias de Zaragoza, Guadalajara y Teruel. Constituyen unos 289 kilómetros en distintas etapas que pueden ser realizadas a pie o en bicicleta. Para quienes viajan en coche serán 322 kilómetros.

El Camino del Cid tiene en este tramo dos “anillos”. Uno, el anillo de Gallocanta, que permite descubrir la laguna de Gallocanta, y el otro es el anillo de Montalbán, que parte desde Luco de Jiloca. Transitando este camino te encontrarás con el valle del Jiloca, la comarca del Alto Tajo y la sierra de Albarracín.

Cuarto Tramo: la conquista de Valencia

Rubielos de Mora en el Camino del Cid
Rubielos de Mora – Amadeo AV

El cuarto tramo del Camino del Cid recrea la conquista de Valencia, una aventura que inició en Cella (Teruel) y culminó con la toma de Valencia. Se trata de 245 kilómetros, cuando se va por senderos, o 228 kilómetros por carretera.

En este recorrido se consiguen dos anillos: el anillo del Maestrazgo y el anillo de Morella. El primero discurre por las localidades de Rubielos de Mora (Teruel) y Montanejos (Castellón). El segundo parte en La Iglesuela del Cid y pasa por Morella.

Otro trayecto interesante es el ramal de Castellón. Son 48 kilómetros entre Sagunto y Castellón de la Plana, siguiendo la línea defensiva creada por el Cid a lo largo de la costa mediterránea para proteger la ciudad de Valencia.

Quinto Tramo: la defensa del sur

Castillo de Villena
Castillo de Villena – Fotomicar

Este último tramo recorre los castillos y fortalezas levantadas por el Cid para defender Valencia de los ataques almorávides. El Camino del Cid en este tramo discurre entre Valencia y Orihuela, entre las provincias de Valencia y Alicante. Se trata de 244 kilómetros de senderos y 259 kilómetros cuando se recorre en coche.

En este recorrido, sorprenden las almenas de los castillos de Villena, Sax y Petrer; la Basílica de Santa María, su Vila Murada y el Palmeral de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad. En el punto final, Orihuela, vale la pena disfrutar de la villa monumental y sus grandiosos edificios,  como la Catedral del Salvador o el Convento de Santo Domingo.

Te puede gustar