El arte prohibido de los tatuajes en Japón

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 12 junio, 2019
Aunque se trate de una moda en auge en países occidentales, en Japón, los tatuajes no tienen tan buena fama. Descubre la razón.

¿Llevas en tu cuerpo algún tattoo? Pues sigue leyendo esta información sobre los tatuajes en Japón. Hazlo por interés cultural, pero, sobre todo, si piensas viajar próximamente al país del Sol Naciente. Allí, pese a la larga tradición de este arte, debes saber que no es algo que esté demasiado bien visto. ¿Quieres saber más sobre los tatuajes en Japón?

Un poco de historia

Los historiadores y arqueólogos han hallado vestigios de que los tatuajes en Japón aparecieron hace muchos años, aproximadamente unos 5000. En el llamado periodo Yayoi ya había personas que se tatuaban formas de animales en sus cuerpos.

Esas primitivas formas de tatuarse se mantendrían durante siglos. Y no solo eso, sino que se fueron mejorando tanto las técnicas como los diseños. Pero llegaría un momento crucial para la historia de los tatuajes en Japón. Ese fue el año 720.

En esa fecha se comenzó a tatuar a los criminales para castigarlos y que todo el mundo conociera sus delitos. Algo que cada vez fue más sofisticado, ya que en los siglos posteriores hasta se hacían tattoos diferentes para cada crimen cometido.

Hombre tatuado

Una primera prohibición de los tatuajes en Japón

Está claro que los tatuajes se convirtieron en toda una condena y en un estigma social. Pero, a la vez, los artistas tatuadores alcanzaron una enorme destreza. Algo que alcanzaría su máximo esplendor durante el periodo Edo, a partir del siglo XVII, cuando Kioto era la capital imperial.

En esa época se hicieron muchos tatuajes inspirados en las novelas y obras de teatro más populares. Algo que contrastaba con un momento en el que los tatuajes en Japón se prohibieron.

Los tatuajes en Japón durante el siglo XX

Aquella prohibición duró hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, Japón acabó siendo ocupado por los Estados Unidos. Y eso hizo que se relajara, y hasta se eliminará, la prohibición de los tatuajes en Japón.

Si bien, para entonces ya había aparecido otro elemento clave para el estigma de los tattoos nipones: la yakuza. Esta era la mafia nipona, mucho más poderosa antaño que ahora, cuando en Japón están algunas de las ciudades más seguras del mundo.

El caso es que los miembros de la yakuza tenían a gala llevar grandes tatuajes en su cuerpo. Lo hacían por varios motivos: porque era ilegal, porque era una prueba de valor someterse a las dolorosas técnicas tradicionales y, además, porque les servía para adquirir conciencia de grupo. Además, eso les identificaba y les servía para intimidar.

Hombre haciendo tatuajes en Japón

Los tatuajes en Japón en la actualidad

Hoy en día, los tatoos son legales, pero son minoritarios y están muy mal vistos por la inmensa mayoría de los ciudadanos nipones. Mientras que en Occidente se han convertido en algo habitual, perdiendo incluso su valor inicial de transgresión, en Japón son un auténtico estigma.

Si vas a viajar a Japón debes conocer esta situación. Si viajas por trabajo, debes saber que no debes mostrarlos ni presumir de ellos, mucho menos en tu puesto de trabajo. Entre la población local han sido en más de una ocasión motivo de despido.

Y en el caso de que viajes por placer, también deberías saber que hay muchos balnearios u onsen tradicionales en los que se prohíbe la entrada a personas tatuadas. Y no solo eso, también puede haber gimnasios y hasta hoteles con una prohibición semejante.

Tatuador

Sin embargo, en las grandes ciudades no es especialmente difícil tatuarse. Hay numerosos estudios de artistas que trabajan este viejo arte y lo hacen con las técnicas más tradicionales. Pero por la aversión de los tatuajes en Japón, a estos artistas se les obliga a tener conocimientos médicos.

Las autoridades consideran que en su trabajo intervienen agujas, sangre y puede haber infecciones, por lo que se les obliga a tener formación médica. Y quien no la tiene es seriamente multado.

¡Esta es la última gran polémica referente a los tatuajes en Japón! Ya estás avisado para tu próximo viaje a tierras niponas. Una muestra más de que este país oriental es tan fascinante como contradictorio. Al fin y al cabo estamos hablando de un destino distinto a cualquier otro.

  • Sierra Valentí, X. (2009). Tatuajes. Un estudio antropológico y social. Piel. https://doi.org/10.1016/S0213-9251(09)71649-1
  • Rojo Ojados, A. B. (2015). Una aproximación sociológica al coleccionismo de tatuajes. Almenara: Revista Extremeña de Ciencias Sociales.