Descubre el arte del retrato en Venecia

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
3 agosto, 2019
Los retratos en Venecia alcanzaron durante el siglo XVI cimas artísticas nunca antes conseguidas, con obras firmadas por Bellini, Giorgione o Tiziano.

Durante el siglo XVI, el arte del retrato en Venecia se iba a convertir en uno de los géneros predilectos de los artistas y sus mecenas. Para los primeros porque fue un campo en el que no les faltaron encargos, al mismo tiempo que tuvieron ocasión de mejorar su arte y experimentar.

En el caso de los mecenas, les iba a permitir ganar en prestigio. De hecho, han pasado a la historia por ser los modelos de algunos de los mejores retratistas de la historia.

La evolución del arte del retrato en Venecia

Venecia se convirtió en el Renacimiento en una de las ciudades más poderosas de Europa. Era una urbe con fuertes vínculos comerciales con toda la cuenca del Mediterráneo y a la que acudían los poderosos de medio continente a hacer negocios. Es decir, en la capital del Veneto había mucho dinero y personas ávidas de mostrar esa riqueza con retratos que les hicieran pasar a la posteridad.

Eso, sumado al encanto innato de la ciudad y a la existencia de una escuela pictórica con una personalidad propia y distinta al resto de escuelas italianas y europeas, hizo que se dieran las condiciones para que el arte del retrato en Venecia alcanzara cotas sublimes a mediados del siglo XVI con un artista como Tiziano. Pero antes hubo una evolución con los otros protagonistas:

Antonello da Messina

'El Condottiero' de Messina
‘El Condittiero’ – Wikimedia Commons

La historia del arte del retrato en Venecia, una ciudad del norte de Italia, comienza con un pintor del sur del país, ya que Antonello de Messina era originario de la isla de Sicilia. Sin embargo, se desplazó hasta la ciudad veneciana y allí supuso todo un paso adelante en el desarrollo del género retratístico.

De entre toda su producción de retratos, destaca uno que hizo hacia el año 1475 y que se titula El Condottiero. Es una obra que en la actualidad cuelga en el Museo del Louvre de París.

Es el busto de un hombre que nos mira directamente a los ojos, casi nos reta a los espectadores. Es de una penetración psicológica absoluta, y también de enorme realismo sin adulación alguna hacia el personaje. Sin duda, esa fue la primera de las grandes obras del arte del retrato en Venecia.

Vittore Carpaccio

Retrato de hombre con gorro rojo
‘Retrato de hombre con gorro rojo’– Wikimedia Commons

En los retratos de Antonello de Messina se ve una clara influencia del arte flamenco, sobre todo en su realismo. Y eso también es apreciable en los de Vittorio Carpaccio, autor de obras como Retrato de hombre con gorro rojo, de hacia 1490. Si bien, Carpaccio introdujo en sus obras el valor del paisaje, que siempre ayudaba a contextualizar la personalidad del retratado.

Giovanni Bellini

Retrato del dogo Leonardo Loredan
‘Retrato del dogo Leonardo Loredan’ – Wikimedia Commons

Llegamos a uno de los máximos representantes del arte del retrato en Venecia: Giovanni Bellini. Hizo numerosos encargos a lo largo de su vida y algunas son auténticas obras maestras del género, como es el caso del Retrato del dogo Leonardo Loredan. Es una joya que hizo en el año 1501 y que hoy salvaguarda la National Gallery de Londres.

Sin duda, estamos ante la efigie de un poderoso personaje, el Dux de Venecia. El pintor se detiene en todos y cada uno de los detalles de su traje. Y con ese fondo azul logra darle un aura de majestuosidad. Pero además, consigue presentarnos un personaje que no solo tiene los atributos y dignidad del poder, también nos lo muestra como un hombre.

Lorenzo Lotto

Agostino della Torre y su hijo Niccoló
‘Agostino della Torre y su hijo Niccoló’ – Wikimedia Commons

Representa otro paso en la evolución del arte del retrato en Venecia, ya que no pintó a los más poderosos. Sus encargos provenían de burgueses, comerciantes y profesiones liberales. Es decir, que de alguna forma representa un paso hacia la democratización del retrato. Un ejemplo puede ser el retrato que hizo de el médico Agostino della Torre y su hijo Niccoló hacia 1516.

Tiziano, maestro del arte del retrato en Venecia

Retrato de Carlos V en Mulhberg
‘Carlos V en Mulhberg’ – Wikimedia Commons

Y, finalmente, llegamos al gran maestro del arte del retrato en Venecia. En realidad, fue un gran maestro de la pintura de todos los tiempos. La de Tiziano es una producción pictórica en la que hay obras maestras en todos los géneros, desde la pintura religiosa hasta los cuadros de mitología. Y, por supuesto, destacan sus retratos.

Hizo infinidad de ellos, pero seguramente los más afamados los hizo para el rey de España, Carlos I, ya que fue su pintor favorito. Y por eso, en su mayoría se pueden ver en el Museo del Prado de Madrid.

Podríamos nombrar varios, pero para sintetizar nos quedaremos con la obra Carlos V en la batalla de Mühlberg de 1548. Un cuadro que es una de las mejores imágenes que jamás se hayan hecho de un gobernante. Un broche final estupendo para este paseo por la evolución del arte del retrato en Venecia.

  • Hendy, P., & Pallucchini, R. (2006). Tiziano. The Art Bulletin. https://doi.org/10.2307/3049009
  • Palacios Méndez, L. M. (2018). Belleza, “venustà” y virtud: De la “bella donna anonima” al retrato de la esposa virtuosa en la Venecia de inicios del Cinquecento. Anales de Historia Del Arte. https://doi.org/10.5209/anha.61605