Descubre el archipiélago de Malta: cómo llegar, qué comer y qué visitar

Historia, patrimonio, playas maravillosas y un clima estupendo han hecho de Malta uno de los grandes destinos del Mediterráneo.

El archipiélago de Malta está formado por tres islas en el corazón del Mediterráneo. Y se ha convertido en un buen destino para visitar en cualquier época del año. Su agradable clima, la tranquilidad de sus pueblos y ciudades, los precios asequibles y su gran interés cultural y turístico atraen a millones de visitantes.

Cómo llegar al archipiélago de Malta

Llegar a Malta no tiene una gran complicación, es un país insular perfectamente comunicado con el resto de Europa. Vamos a verlo.

La forma más rápida: el avión

Malta, uno de los mejores destinos para el verano
Comino, Malta – science photo

El método más económico y rápido de llegar a Malta es en avión. Muchas compañías de bajo coste operan desde España. Y, por supuesto, también desde Reino Unido, Irlanda o Italia. Te permitirán llegar al aeropuerto de Malta en poco menos de dos horas.

Además, el aeropuerto se encuentra a unos 6 kilómetros de La Valeta, la capital. Por lo que en un par de horas pasarás de estar en el centro de Barcelona o Roma a disfrutar del sol dorado en tierras maltesas.

Otra alternativa: llega por mar

Asimismo, cada vez más cruceros incluyen Malta en su itinerario. Aunque seguramente tengas mucho menos tiempo para conocer la isla, será suficiente para la capital. También se puede llegar en barcos que salen del sur de Italia, Sicilia, Génova o Marsella.

Qué comer en Malta

Debido a la historia del archipiélago de Malta, su gastronomía cuenta con influencias de otros países. Por ejemplo, de la cocina italiana y la anglosajona. Si eres una de esas personas que opinan que la cocina local es otra manera de conocer la cultura del país, sigue leyendo.

Timpana, plato típico de Malta
Timpana – Inkwina / Wikimedia Commons

Uno de los platos principales más tradicionales es la timpana. Un buen ejemplo de la influencia italiana sobre la gastronomía maltesa. Se trata de un plato de macarrones rellenos de carne, cubiertos de hojaldre.

También debes probar la soppa Tal-Armla, una sopa de verduras que se sirve junto a los típicos quesos malteses. Y hablando de sopas, no hay que olvidar la aljotta, una sopa de pescado, ajo, tomates y otras hierbas, entre las que destaca la mejorana.

Pero el plato estrella de la gastronomía maltesa es, sin duda, el Stuffa Tal Fenek. La preparación de este plato es larga. Primero adoban la carne de conejo y después se cocina durante horas. Así, consiguen que se deshaga en la boca con un sabor exquisito. Un manjar maltés que merece la pena degustar.

Otros platos típicos de la gastronomía del archipiélago de Malta son el lampuki, un pescado muy habitual; y los bragioli, unos filetes de ternera muy finos hechos rollitos y rellenos de una mezcla de especias, huevo y pan rallado.

No te olvides de los aperitivos y el postre

Gbejniet típico de Malta
Gbejniet – Chattacha / Wikimedia Commons

También existen muchos aperitivos y postres tradicionales que tienes que probar. Entre ellos, te recomendamos los pastizzi y los gbejniet de aperitivos.

Para el postre, nada como los imqaret, el helwa tat-tork y los kannoli. Como has visto, la gastronomía maltesa es muy rica y variada, así que organízate bien para que te de tiempo a degustar todo.

Lugares de Malta que no te puedes perder

Ahora que hemos repuesto fuerzas, es el momento de recorrer el archipiélago de Malta. Hay mucho que ver en sus tres islas: Malta, Gozo y Comino. Estos son algunos de los lugares que debes visitar sí o sí.

La Valeta

La Valeta en Malta
La Valeta – Apostolis Giontzis

La capital se ha convertido en uno de los lugares más famosos de Malta. En esta pequeña ciudad encontrarás muchísimos lugares de interés y edificios impresionantes. Todos ellos forman parte de una estampa barroca y atemporal bañada por el sol dorado.

Hay muchos lugares que no te puedes perder en La Valeta. Comenzamos por el fuerte de San Elmo y el Palacio del Gran Maestre. Continuamos con la Co-Catedral de San Juan y la de San Pablo. Y seguimos con los llamados “albergues”, como el de Castilla, que eran sedes de ramificaciones de la Orden de los Caballeros de Malta.

Si tienes tiempo, visita también el Museo Nacional de Arqueología y los jardines Upper Barrakka.

Mdina y Rabat

Medina en el archipiélago de Malta
Mdina – Calin Stan

Estas ciudades vecinas constituyen dos de las principales atracciones turísticas. Se sitúan una junto a la otra. En teoría, Mdina era la ciudad y Rabat su extrarradio. Desde La Valeta se puede llegar en autobús y el viaje solo dura unos 35 minutos.

Mdina es una preciosa ciudad amurallada, que fue hogar de las familias nobles de Malta. Por su parte, en Rabat se establecieron diferentes órdenes religiosas. Ambas ciudades muestran buena parte de los tesoros artísticos e históricos del archipiélago.

“Una inversión en un viaje es una inversión en ti mismo.”

-Matthew Karsten-

Marsaxlokk

Marsaxlokk en el archipiélago de Malta
Marsaxlokk – kavalenkava

Se trata de un pueblo pesquero que se encuentra a unos 13 kilómetros al sur de la capital. Constituye el mayor puerto pesquero de la isla y, por eso mismo, es el lugar perfecto para degustar el pescado y la comida típica maltesa. Además, todos los domingos se organiza un mercado al aire libre. Si tienes tiempo, ¡pásate por allí!

Las ciudades que hemos visto están en la isla principal, Malta. Pero, por supuesto, si tienes tiempo suficiente, te recomendamos visitar las otras islas: Gozo y Comino. Encontrarás pueblos llenos de encanto y lugares mágicos, como la Laguna Azul.

Además, Malta cuenta con muchísimas playas de agua turquesa y arenas finas, además de playas rocosas muy pintorescas que merece la pena explorar. Todo esto hace de Malta un destino con mucho que ofrecer que deleitará a cualquier viajero.

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