Damos un paseo por Castellón

· 10 julio, 2016

La ciudad de Castellón es una pequeña gran sorpresa para todos los que viajan por la Comunidad Valenciana y quieren descubrir los sitios menos tópicos. Para todos ellos, Castellón se convierte en una parada obligada, tanto para descubrir el núcleo de interior, como su zona marítima de El Grao e incluso las islas Columbretes, que están frente a su costa.

La ciudad de Castellón

El núcleo urbano castellonense es de tamaño mediano, y su zona más antigua tiene unas dimensiones ideales para ser recorrida íntegramente a pie, el mejor modo de integrarse en el tranquilo ritmo de esta ciudad, en la que todo invita al relax. Pero ese ambiente sosegado no significa que no haya cosas que ver en la ciudad. Las hay, y muy interesantes.

El Fadrí

Catedral de Castellón
Concatedral y El Fadrí – Aitor Serra Martin

De entre todos los monumentos locales, el Fadrí es el más emblemático: el campanario de la concatedral de Santa María. Es una torre esbelta y visitable. Así, subiendo hasta su zona superior, se ven unas inmejorables vistas de la ciudad y se descubre que en su interior antaño tenía su casa el campanero, y que también llegó a ser prisión.

La lonja del Cánem

Lonja del Canem en Castellón
Lonja del Cánem – mmarftrejo

Este lugar es en sí mismo un manual de la historia del arte en la ciudad. En principio se construyó la arcada de una lonja de estilo toscano habitual en el siglo XVII, pero que por avatares acabó siendo la base de una vivienda barroca en su parte alta, edificada en el siglo XVIII. No obstante, al tratar de remodelar el edificio se incorporaron en el siglo XX elementos academicistas y también eclécticos. Y fruto de todo ello es la peculiar lonja del Cánem.

Otros monumentos interesantes

Estos dos edificios serían lo más renombrable, pero un paseo por Castellón da para más, ya que también merecen unas fotos su monumental Casa Consistorial, o edificios de carácter muy popular como el Teatro Principal, el Casino Antiguo o el Mercado Central. Y quién quiera darse un paseo más largo, puede llegar hasta la monumental basílica de Lledó, a las afueras de la ciudad.

“Viajar solo sirve para amar más nuestro rincón natal.”

-Noel Clarasó-

El Grao: el distrito marítimo de Castellón

El Grao de Castellón se encuentra a tan solo cuatro kilómetros del centro de la ciudad, y se puede llegar fácilmente en coche, transporte público e incluso dando pedales, gracias a su carril bici.

Grao de Castellón
Grao de Castellón – cuxaro / Flickr.com

Allí nos espera su Plaza del Mar en cuyas inmediaciones se encuentran tanto el puerto pesquero como el comercial, así como el Club Náutico y sobre todo casi toda la animación del lugar y sus buenos restaurantes de pescado.

Pero además el Grao es el punto de inicio para visitar las tres playas que ofrece el municipio de Castellón. Se trata de las playas del Gurugú, Serradal y el Pinar. Entre las tres se dispone de casi 5 kilómetros de arenas y unas aguas de calidad, tanto que las tres poseen una bandera azul gracias a su buen estado.

Las islas Columbretes

Islas Columbretes
Islas Columbretes – Manel / Flickr.com

Durante una estancia en Castellón, una de las actividades obligadas es emprender una excursión marina hasta las islas Columbretes, muy cercanas a la costa, pero completamente diferentes. Para empezar, hay que saber que su nombre se debe a que antaño estaban plagadas por culebras, pero se incendiaron y ya no se ha vuelto a ver estos reptiles desde el siglo XIX, momento en el que se construye el faro.

Las Columbretes, situadas a 30 millas, en realidad son varios islotes y escollos, de los cuales solo la l’Illa Grossa está habitada. Un conjunto de origen volcánico, que hoy está protegido como reserva natural por su flora y fauna, tanto terrestre como marina. En definitiva, un lugar cercano a la ciudad, pero que supone un viaje a unas sensaciones completamente distintas.