Cuatro días en Londres: ideas para una escapada

· 18 septiembre, 2018
Hemos elaborado una pequeña guía para disfrutar del mayor número de atractivos de Londres en solo cuatro días. Una escapada intensa pero inolvidable.

Cuatro días en Londres dan para mucho. No son suficientes para conocer en profundidad la ciudad (nunca es suficiente para una urbe tan inabarcable como esta), pero si se aprovecha el tiempo podemos disfrutar de muchos de sus encantos. Aquí va nuestra propuesta. Un planning intenso, aunque no excesivamente apretado, para gozar de cada visita y dejar algo para futuros viajes a la capital británica.

Cuatro días en Londres: primera jornada

Buckingham Palace en Londres
Buckingham Palace

Comenzaremos por uno de los rincones más famosos de Londres: Trafalgar Square. Daros un paseo de buena mañana por aquí, antes de que se colapse, aunque a lo largo del día vamos a retornar. Nuestros pasos nos llevarán hacia Picadilly Circus, donde ya estarán sus neones encendidos aunque sea de mañana.

Desde ahí descendemos hacia Buckingham Palace. Estad atentos porque si son las 11 tal vez comience el protocolario cambio de guardia. Si no es así, continuad el paseo hasta la Abadía de Westminster y el Parlamento, donde se levanta el Big Ben.

¡Vaya paseo! ¿Estáis cansados? Pues buscad un pub para comer algo. Retomad fuerzas tranquilamente, porque debemos volver a Trafalgar Square, aunque lo podemos hacer en el metro. Allí os invitamos a entrar a la National Gallery. Es gratis y podréis pasar la tarde entre obras de artistas únicos como Leonardo, Turner o Velázquez.

El tiempo pasa rápido y casi es la hora de cenar, para lo que encontraréis por Picadilly muchos sitios. Además, es posible que veáis el cartel de algún show al que os apetezca asistir.

Segundo día en Londres

Puente del Milenio de Londres
Puente del Milenio y catedral de San Pablo

Otro de los símbolos de Londres es su río, el Támesis. A sus orillas iniciaremos el día. Allí está la Tate Modern, otro museo gratuito, pero ahora de arte contemporáneo, que tal vez te guste más. Si no es así, siempre se puede subir a la terraza del museo para contemplar las vistas.

Desde ahí veréis el vecino Teatro The Globe, el lugar donde estrenó muchas de sus obras Shakespeare y que os invitamos a visitar. Los recorridos guiados son didácticos y muy entretenidos.

Tras eso cruzad el río por el moderno puente del Milenio, diseñado por Norman Foster. Y desde él ya veis nuestro siguiente destino: la Catedral de San Pablo con su grandiosa cúpula. Admirad este edificio impresionante y luego buscad un sitio para comer tranquilamente, además de beberos una pinta.

Después nos espera una tarde relajada. Tomaremos el metro para ver las exclusivas tiendas de Oxford Street. Si tienes que hacer un regalo o te apetece comprar algo, es buen momento.

Caminando o en transporte público terminaremos la tarde noche en el dinámico barrio de Covent Garden, donde nunca faltan cosas que ver, músicos que escuchar o pubs los que entrar.

Tercer día en Londres

Puente de la Torre de Londres
Puente de la Torre

Ya hemos pasado el ecuador de nuestros cuatro días en Londres. La tercera jornada también la podemos iniciar yendo de compras, pero ahora iremos a Portobello Road y Notting Hill. Así, paseando casi sin querer, llegamos a los jardines de Kensington y a Hyde Park. Un fabuloso lugar para comer hoy de picnic.

Y de nuevo buscad una parada de metro, The Tube, como lo llaman aquí por ser tan angosto. La idea es acercarnos por la tarde al área de la Torre de Londres y el Puente de la Torre, el puente móvil más famoso de la ciudad.

Por él o por los otros puentes cercanos se puede cruzar el río. Así llegaremos al mercado de Borough, en cuyos puestos podremos cenar platos de cualquier gastronomía del mundo.

Cuarto y último día en Londres

Museo Británico – Ham / commons.wikimedia.org

Nuestros cuatro días en Londres se agotan. Ni siquiera vamos a pasar una jornada entera, ya que por la tarde sale nuestro avión. Así que os recomendamos solo dos visitas. Una es el British Museum. No hace falta entrar a sus salas, sino solo a su increíble vestíbulo, para lo cual no hay que pagar.

Después volved hacia el Támesis y montad en el London Eye. Una noria muy cara, pero la mejor forma de despedirse de Londres, teniendo toda la ciudad ante nuestros ojos y bajo nuestros pies.