Consejos para elegir el hotel que necesitas

· 16 enero, 2019
Elegir el hotel adecuado es una de las decisiones más importantes de un viaje. El alojamiento que escojas influirá significativamente en varios aspectos.

Elegir el hotel más adecuado es fundamental para que el viaje sea óptimo. El alojamiento es una de esas variables que suma o resta, a veces de forma decisiva. Si acertamos en la elección, nuestro viaje tendrá un plus importante. Si nos equivocamos, es posible que tengamos que enfrentarnos a dificultades innecesarias.

En realidad, un mejor o peor hotel no depende de las estrellas que tenga, o del costo que se pague por este. El factor determinante es el estilo de viaje que nos proponemos realizar. De modo que elegir el hotel es un asunto que tiene que ver, sobre todo, con las preferencias individuales, más que con la publicidad.

Este último aspecto es muy importante, porque a la hora de elegir el hotel a veces nos dejamos llevar por la publicidad que recibimos de algún establecimiento en especial.

Tal vez hagamos una buena elección así, pero siempre es mejor buscar y encontrar el lugar que mejor se adapte a nuestras necesidades, gustos y expectativas. Enseguida te damos algunos consejos para que hagas la selección acertada.

¿Viaje relajado o dinámico?

Habitación de hotel

Hay diferentes tipos de viaje, y es importante ser conscientes de ello antes de elegir el hotel. A veces quieres descansar plácidamente, sin tener que moverte mucho y sin hacer grandes esfuerzos. Otras veces buscas conocer la mayor cantidad de lugares posible, aunque tengas que esforzarte o incomodarte un poco.

Lo primero es definir qué tipo de viaje vas a hacer, en términos de dinamismo. O, mejor dicho, qué tipo de viaje quieres hacer.

Si no quieres moverte mucho, lo mejor es optar por un hotel que tenga múltiples servicios en sus instalaciones, aunque cueste un poco más. Como no vas a moverte mucho, lo que ahorras en desplazamientos puedes invertirlo en el alojamiento.

Por el contrario, si planeas ir a muchos lugares, el factor servicios pasa a un segundo plano. En ese caso, lo importante es elegir el hotel que más cercano a las atracciones principales del lugar y, eventualmente, a las terminales de transporte o aeropuertos. Esto te ahorrará tiempo y dinero.

¿Con quién viajas? Un factor importante para elegir hotel

Piscina de un hotel

Otro factor importante para elegir el hotel son tus acompañantes, si los tienes. Una cosa es viajar en pareja, otra con amigos o familia y otra muy diferente si viajas solo. El alojamiento se vuelve muy importante en el caso de los viajes solo o en familia, más que en los otros casos.

El mejor hotel para familias es aquel que ofrezca un amplio número de servicios. La idea es cubrir los focos de interés de la mayoría de los integrantes de la familia, lo cual a veces no es nada fácil. También es mejor que las instalaciones sean amplias, de modo que el desplazamiento en grupo no sea un obstáculo.

Ahora bien, si viajas solo, seguramente vas a sentirte más cómodo en un lugar que tenga un excelente servicio al cliente y que esté ubicado en una zona segura. Es posible que sientas más confortable un sitio con instalaciones pequeñas, en donde prime un ambiente familiar.

El estilo de viaje y de viajero: un factor decisivo

Sala de masajes de un hotel

Hay viajes de lujo, viajes de aventura, viajes de meditación y viajes con un propósito específico, de tipo profesional o académico. Cada uno de estos estilos hace más adecuado un hotel u otro. Si es un viaje de lujo, de todos modos, la mejor opción no es el hotel más caro, sino el más cómodo y sofisticado. No siempre esto coincide.

Un viaje de lujo debe proporcionarte experiencias poco habituales y muy elegantes. Por ejemplo, el spa del hotel no puede ser como cualquier otro que encontrarías en tu vida cotidiana. Y necesitas que el hotel te brinde servicios externos de calidad, lo cual incluye transportes, excursiones, etc.

En un viaje de aventura necesitas un lugar en donde puedas obtener información fácilmente y, preferiblemente, contactos. Los hostales van muy bien, pero averigua todos los detalles para que no termines metido en una cama llena de chinches, o usando un baño que te aterre.

Los viajes de meditación exigen que el hotel esté en un lugar bello y alejado del mundanal ruido. De lo contrario, ¿qué clase de meditación podrías hacer? Finalmente, un viaje profesional demanda un alojamiento céntrico y con instalaciones que incluyan salas de trabajo o sitios de reunión.