Conoce la vida silvestre en la meseta tibetana

Patricia Hernández · 17 abril, 2019
Es la mayor meseta del planeta, y también la más elevada. Un inmenso territorio con una gran riqueza natural.

Viajamos a un lugar muy especial de Asia Oriental. La meseta tibetana ocupa un área muy amplia de la Región Autónoma del Tíbet, en China, y de la región india de Ladakh. En esa extensión se concentra una vida silvestre de lo más interesante que te descubrimos a continuación, junto a otras peculiaridades de la zona.

Características generales de la meseta tibetana

A la meseta tibetana se la conoce como «el techo del mundo». No puede extrañar, si tenemos en cuenta que su elevación media es de 4500 metros. Y no solo es la más alta del planeta, también es la más grande, ya que comprende un área de 2,5 millones de kilómetros cuadrados de extensión.

Paisaje de la meseta tibetana
Meseta tibetana

Esta interminable meseta está rodeada por cadenas montañosas entre las que se aprecian grandes lagos salados. Los extremos del sur y el este se caracterizan por sus praderas, hogar de comunidades de pastores nómadas.

Muy diferente es la zona norte. Allí la meseta es mucho más fría y también más seca. De hecho,  existen áreas inhabitables en las que los suelos están permanentemente congelados.

Fauna característica

En la meseta tibetana viven animales tan singulares como el antílope tibetano. Este es rápido, ágil y capaz de sobrevivir en las condiciones más severas, pues en la meseta tibetana puede llegar a hacer hasta ¡40 grados bajo cero!

Este animal es capaz de sobrevivir a temperaturas extremas gracias al gran grosor de su pelo. También se caracteriza por sus largos cuernos, que superan los 50 centímetros.

Yak negro en la meseta
Yak negro

Del antílope tibetano pasamos al yak salvaje, uno de los animales silvestres más importantes de la meseta tibetana. Es así por el papel que ha jugado en la supervivencia de las personas que habitan en la meseta.

Este animal también destaca por su fisonomía. Los grandes machos, cubiertos de lana espesa, pesan mil kilos y alcanzan una altura de dos metros.

Otros herbívoros endémicos son la gacela tibetana y el kiang. La primera se diferencia de las demás gacelas de Asia por no tener marcas faciales y por la gran mancha blanca que se puede ver en la zona de su cola. Mientras, el segundo es el mayor de los asnos salvajes, con un peso que oscila entre los 350 y los 400 kilos.

Otros animales en la meseta tibetana

Los animales anteriores sirven de alimento a los depredadores que cohabitan con ellos. Es el caso del lobo tibetano, con pelo lanoso y grueso; el lince de Turkéstan; o el leopardo de las nieves. Este vive en montañas remotas a altitudes de hasta 6000 metros y, por desgracia, es una especie en peligro de extinción.

Esta también es una zona muy interesante para los osos. De hecho, congrega al oso negro asiático y a dos subespecies del oso pardo eurasiático: el oso pardo del Himalaya y el oso azul  tibetano. Su nombre se debe a que su pelaje es negro con un tinte de color azul, aunque su cara es amarilla rojiza y en su pecho suelen tener una franja beige.

En lo que respecta a las aves, la más emblemática es la grulla cabecinegra. Le siguen en importancia el águila pescadora, el escribano tibetano y el gallo de las nieves tibetano.

Flora en la meseta tibetana

Pradera en la meseta tibetana
Pradera en la meseta

El Tíbet es un gran reino botánico, con más de 5000 plantas superiores. De hecho, alberga las principales variedades de árboles: desde las de las zonas tropicales a las de las zonas frías del hemisferio boreal. También conserva selvas vírgenes, donde se han descubierto especies de uso medicinal que se usan en medicina tradicional.

La vegetación en la meseta tibetana es diferente por las condiciones climáticas. Predominan arbustos, matorrales, praderas y, en zonas más altas, líquenes y hongos. Sí hay algunos bosques en la zona que corresponde al territorio de la India.

La vida silvestre de la meseta tibetana es, pues, de lo más variada e interesante. Y no encontrarás nada parecido en otras partes del mundo. ¿Te animas a visitar este remoto territorio? No hay que olvidar que algunas zonas se pueden conocer en primera persona.