Vive y conoce la gastronomía mediterránea

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
23 diciembre, 2018
Variada y deliciosa, la gastronomía mediterránea tiene tres productos esenciales: aceite de oliva, trigo y uvas.

La gastronomía mediterránea se extiende por toda la cuenca del Mare Nostrum, tal y como dice su nombre. Y se caracteriza por una serie de elementos comunes que se usan desde tiempos ancestrales en las cocinas de cualquier país de esta región. Así que, si uno viaja por el Mediterráneo, podrá ver variantes de los mismos platos en cada país.

Lo primero que vamos a aclarar es que la dieta mediterránea es un concepto mucho más moderno y que se ha creado con criterios saludables. Es decir, en esta dieta se ha seleccionado lo más saludable de la gastronomía mediterránea.

Pero nosotros, de lo que vamos a hablar aquí es de la gastronomía en un sentido más amplio, y seguramente mucho más sabroso.

La tríada mágica de la gastronomía mediterránea

Productos de la gastronomía mediterránea

Aunque no lo parezca a primera vista, desde Murcia hasta Israel, o desde Croacia a Libia, hay tres productos que se van repitiendo en la gastronomía típica: el aceite de oliva, el trigo y la uva.

Cualquier plato crudo, guisado o al horno llevará oro líquido. Mientras que el pan o la pasta se elaboran a base de harina de trigo. Y en cuanto a la uva, hay que pensar no solo en la fruta, también en su vino.

Pero aparte de esos ingredientes básicos de la gastronomía mediterránea, durante nuestros viajes por el sur de Europa, el Magreb y el Oriente Próximo vemos otros productos. Y con todos ellos se elaboran recetas tradicionales que no te puedes perder en tus recorridos por esta zona del mundo.

La pizza

Plato de pizza, típica de la gastronomía mediterránea

Comencemos por la receta más conocida de todo el mundo. Hablamos de la pizza. Pues bien, es un plato típico de la gastronomía mediterránea y que surgió en Nápoles.

Algo tan sencillo como una masa de harina, o sea de pan, pero muy plana y con los ingredientes puestos encima para ir directamente al calor del horno. La original lleva algo tan simple como tomate, albahaca y queso, pero a partir de ahí hay infinitas combinaciones.

El gazpacho

Gazpacho típico de la gastronomía mediterránea

En el sur de España hay un plato al que también podemos considerar emblema de la gastronomía mediterránea. Es el gazpacho. Se trata de un refrescante batido con productos del huerta, como el tomate y el pepino, y donde el pan y el aceite también cumplen una función fundamental.

El cuscus

Si cruzamos a la orilla sur del Mediterráneo, nos vamos a encontrar otro plato donde la harina de trigo es básica. Eso sí, una harina que requiere de mucho trabajo hasta convertirla en una sémola especial con la que se hace el cuscús, el plato de fiesta en muchos países de la región magrebí como Marruecos o Argelia.

Las aceitunas aliñadas

Aceitunas aliñadas

Posiblemente el aceite de oliva sea el producto más carismático de la gastronomía mediterránea. Un manjar sin el que los mediterráneos no concebimos la comida, aunque en otras partes del mundo sea una carísima delicatessen. Pues bien, las olivas no solo nos las comemos en forma de aceite a lo largo y ancho del Mare Nostrum.

En cualquier país de esta cuenca te podrán poner como aperitivo un plato con aceitunas aliñadas a base de hierbas y especias. Y en cualquier zona será diferente ese aliño.

El humus

En un segundo rango de la gastronomía mediterránea aparecen las legumbres, las cuales se comen tanto guisadas como en ensaladas. Sin embargo, quizás la fórmula más internacional sea el humus. Es decir, garbanzos con sésamo, ajo y comino bien prensados. Un manjar de lo más humilde y saludable.

Pescados a la brasa

Pescado a la brasa

Hablamos del Mediterráneo, y obviamente el pescado siempre ha sido un alimento clave. Si viajáis a cualquier costa, buscad algún restaurante cerca del mar y que haga pescados a la brasa.

Os pondrán la variedad de pez local más habitual, pero siempre fresco. Da igual que tipo de pescado sea, se convertirá en un festín si nos lo tomamos al atardecer y en la compañía apropiada.

Un brindis

Vamos a acabar brindando por la gastronomía mediterránea. Para acompañar cualquier de estos platos, o un buen asado de cordero, una moussaka griega o una sopa bullabesa de Marsella, lo mejor es que no falte un buen vino en la mesa.

Podrá ser español, francés, italiano, griego, croata… Pero también elaborado en Túnez o el Líbano. En fin, sea de donde sea, brindad por la gastronomía mediterránea.