Los colosos de Memnón, las estatuas que cantan al amanecer

Si algo caracteriza a Egipto es la cantidad de misterios por resolver. Es un lugar de historia milenaria donde las leyendas están a la orden del día. Si pensabas que era suficiente con pirámides, templos o esfinges, ahora te llevamos a los colosos de Memnón. Son dos estatuas gigantescas que se encuentran a la orilla del Nilo, frente a la ciudad de Luxor.

¿Qué son los colosos de Memnón?

Los colosos de Memnón son dos estatuas de piedra que representan al faraón Amenhotep III, uno de los más importantes de la dinastía XVIII de Egipto. Su gobierno se prolongó entre los años 1390 y 1353 a.C. Son considerados uno de los monumentos más emblemáticos de la antigua civilización egipcia.

Aspecto de las estatuas

Coloso de Memnon
Coloso de Memnon – Jeremy Red

Las estatuas son exactamente iguales y representan al faraón sentado, con las manos apoyadas en las rodillas. Están a la orilla del Nilo y miran en dirección este, es decir, al lugar por donde sale el sol. Al norte se encuentra la necrópolis de Tebanas. Durante el gobierno del faraón Amenhotep III fue la capital del Antiguo Egipto, sucediendo a Menfis.

Miden 18 metros y están construidas por arenisca silicificada que procede de Guiza y de una cantera situada al norte de Asuán. Su función era servir de entrada al templo funerario en el que se encontraban los restos del faraón.

Aunque se encuentren deteriorados por el paso del tiempo, aún puede distinguirse la forma de la cobra en la frente. Y además, se piensa que en realidad su altura sería de unos 20 metros, teniendo en cuenta las partes que han desaparecido.

Detalles de los colosos de Memnón

Colosos de Memnon
Colosos de Memnon – Patryk Kosmider

Aunque su aspecto deteriorado no lo ponga en evidencia, en la construcción de estas estatuas se tuvieron en cuenta muchos elementos, tanto de la religión egipcia como de la propia vida del faraón.

En primer lugar, a los pies de estas dos estatuas hay dos figuras femeninas. Son Mutemuia y Tiye, madre y esposa del faraón, respectivamente. Y entre sus piernas hay una imagen de alguna de sus hijas. Aunque estos detalles apenas pueden apreciarse por el desgaste.

Por otro lado, en los paneles laterales hay jeroglíficos egipcios y unos relieves que muestran al dios Hapy, el dios que inundaba el Nilo y, por tanto, favorecía la fertilidad de las tierras de alrededor. Y además, hay un signo sema-tawy, que representa la unión entre el Alto y el Bajo Egipto.

Deterioro con el paso de los años

Cabeza de un coloso de Memnon
Cabeza del coloso – LexyK

Desgraciadamente, tanto los colosos de Memnón se encuentran mal conservados por muchas razones. La primera de ellas, el paso del tiempo. También los terremotos, la erosión del viento, las inundaciones del río Nilo, los cambios de temperatura o porque se utilizaron partes de roca como cantera. De hecho, del templo que custodiaban los colosos apenas quedan restos.

Misterios de los colosos de Memnón

Existe un tercer coloso, que en la actualidad está tratando de ser restaurado y reconstruido. Se encuentra muy próximo a estas dos estatuas, con la misma misión: custodiar la entrada al templo del faraón.

Coloso de Memnón
Tercer coloso – kairoinfo4u / Flickr.com

Uno de los misterios más intrigantes es la creencia de que estas estatuas “cantaban al amanecer”. Y esto es debido a la acción del viento durante la salida del sol, que provocaba que el viento fluyese por las grietas de las estatuas y se escuchasen ruidos extraños. Todo debido al aire y a la evaporación del agua al ascender la temperatura.

Pero ahora se sabe que es por un terremoto que en el 27 a.C. derribó parte de los colosos, sobre todo el situado más al sur. Y como consecuencia, se originaron estas grietas que dieron pie a los cánticos al amanecer.

Leyendas acerca de los cánticos de las estatuas

Colosos de Memnon
Colosos de Memnon – Pakhnyushchy

Por último, queremos hacer referencia a una bonita leyenda acerca de los sonidos de los colosos de Memnón. Su nombre se debe a la mitología griega. Memnón fue el rey de Etiopía que consiguió llevar a su ejército a Troya para defender la ciudad. Cuando murió a manos de Aquiles, su madre, Eos, diosa de la aurora, envió al viento para recoger el cadáver de su hijo.

Cuando los griegos descubrieron las estatuas, pensaron que el rocío y el sonido del viento eran los lamentos y las lágrimas de la diosa Eos. Por eso las llamaron así, porque representan al hijo de la diosa, que la espera todos los días al amanecer. Así, los colosos fueron muy populares en las civilizaciones griega y romana.

“Los mitos y la ciencia cumplen una función similar: ambos ofrecen a los seres humanos una representación del mundo y de las fuerzas que se supone que lo gobiernan. Ambos fijan los límites de lo que se considera como posible.”

-François Jacob-

Los colosos de Memnón se encuentran a 20 kilómetros de la antigua Menfis, y también muy cerca de El Cairo. Por ello, te aconsejamos incluirlos en tu ruta durante tu viaje por el Antiguo Egipto. Su tamaño y su colocación a la salida del sol harán que te enamores por completo de Egipto y de su encanto. ¡No te lo pierdas!

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