Clarke Quay, visitamos la zona de ocio de Singapur

· 1 agosto, 2018
Visitamos la mayor zonas de diversión de Singapur. Clarke Quay es un antiguo muelle reconvertido en lugar destinado al ocio.

Singapur se ha convertido en una de las urbes más divertidas y fascinantes de todo el Sudeste Asiático, eso en gran parte se debe a la vitalidad, tanto diurna como nocturna, que posee la zona de la que vamos a hablar. Clarke Quay es una de las áreas históricas de Singapur, pero hoy en día es una de las más vibrantes, en el presente y para el futuro.

Algo sobre la historia de Clarke Quay

Clarke Quay en Singapur
Muelle de Clarke Quay

Cuando decimos que Clarke Quay es una de las zonas más históricas de Singapur, nos referimos a que ha tenido importancia desde los mismos orígenes de la ciudad, allá por el año 1819. Clarke Quay fue la zona elegida para convertirse muelle donde almacenar gran parte de las mercancías que entonces llegaban al vecino Boat Quay.

Y su nombre anglosajón nos habla del pasado como colonia británica y de uno de sus más insignes gobernadores: Andrew Clarke.

Este fue un personaje que se empeñó en que esta ciudad, fundada en el siglo XIX, se convirtiera en uno de los puertos marítimos más importantes de esta zona del globo. Sin duda, no se imaginaba que hoy en día ha llegado a alcanzar una influencia a nivel planetario.

Clarke Quay en la actualidad

Clarke Quay en Singapur
Clarke Quay

Aquella originaria zona portuaria en nuestros días la podemos calificar como la mejor zona de ocio singapureña. Sí, porque los viejos almacenes de Clarke Quay en muchos casos han sido restaurados y reconvertidos en modernísimos clubes nocturnos o fantásticos restaurantes con todo tipo de ofertas gastronómicas.

Pero no solo se han restaurado los antiguos almacenes de Clarke Quay. También han echado allí el ancla barcos mercantes ya cansados de navegar, y que ahora se han transformado en pubs y discotecas flotantes en  los que divertirse hasta la madrugada.

Si bien no todos las embarcaciones que descansan en Clarke Quay se han quedado inmóviles. Algunas zarpan cargadas de turistas todos los días y les ofrecen un recorrido por la bahía y por el río Singapur, en cuya desembocadura nos encontramos.

Estos cruceros son imprescindibles para contemplar desde el mar el fantástico skyline de la urbe. Una imagen espectacular que queda grabada para siempre en la retina y en la memoria.

“Divertirse sería algo muy aburrido si todo el año fuera de fiesta.”

-William Shakespeare-

Comer en Clarke Quay

Restaurantes en Clarke Quay
Restaurantes en Clarke Quay

Comer o cenar en Singapur es una de las experiencias más plenas y diferentes que ofrece la ciudad. Y aunque hay que degustarla en los puestos callejeros y en los restaurantes más tradicionales, también hay que hacer un esfuerzo económico y probarla en los restaurantes de Clarke Quay, que son muchos.

Como ya hemos dicho, allí se puede comer de todo. Es decir, está presente la cocina mediterránea o la anglosajona. Pero ya que estamos en Singapur, es bueno probar lo típico del lugar. Y lo primero que ha que saber es que la cocina singapureña no deja de ser una mezcla de culturas, como la propia ciudad-estado.

Es decir, que son platos de influencia china, india y malaya. Todo reunido y ya convertido en emblema cultural y símbolo de fusión. Atreveros a pedir y en un mismo plato se pueden unir los arroces, los fideos, el pato, los currys, el pollo, las algas o el tofu. En fin, una explosión de sabores que hay que vivirla más que contarla.

La visita a Clarke Quay

Clarke Quay en Singapur
Zona de ocio de Clarke Quay

Después de todo lo dicho, se puede deducir que el mejor momento para visitar Clarke Quay es al caer la noche. Es cuando esta área de Singapur alcanza todo su esplendor y los neones de los edificios le dan una dimensión diferente y muy llamativa.

Y tal vez te preguntes cómo llegar hasta aquí. Pues es de lo más sencillo. Basta con tomar el metro, la línea morada, y llegar hasta la parada que lleva por nombre: Clarke Quay. ¡Más fácil imposible! Cuando llegues, ya solo quedará una cosa: divertirse hasta que el cuerpo aguante.