Singapur Flyer, nos subimos a la noria de Singapur

· 27 mayo, 2018
Durante un tiempo fue la noria más alta del planeta. Hoy ha dejado de serlo, pero no importa, las vistas que ofrece son espectaculares.

La Singapur Flyer es la segunda noria más alta del mundo, por lo que ofrece unas magnificas vistas de la ciudad-estado de Asia. Subirse a ella, además, es una actividad imprescindible para todo aquel que viaje hasta Singapur. A continuación, te contamos todo lo que tienes que saber sobre esta noria. ¿Nos acompañas en este viaje de altura?

Origen de la Singapur Flyer

Singapur Flyer
jonathanrostedt / Pixabay.com

La Singapur Flyer se concibió a principios del siglo XXI, aunque el proyecto se paralizó casi por completo debido la dificultad para obtener fondos para su construcción. Hubo que esperar al año 2005 para que se retomase el proyecto, gracias al dinero obtenido de dos bancos alemanes.

Poco a poco fue tomando forma y se completó en 2007, con la instalación de las cápsulas de los pasajeros. La noria se inauguró en 2008, en un acto al que acudió el por entonces primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong.

Desgraciadamente, a finales del mismo año la noria quedó inutilizada como consecuencia de que los motores sufrieron un cortocircuito. Una avería que dejó atrapadas a más de ciento setenta personas, que tuvieron que ser rescatadas en su mayoría.

Sin embargo, aunque ha sufrido otras averías y fallos técnicos, actualmente cuenta con un sistema alterno para evitar este tipo de incidentes, de manera que aquellos que se aventuren a subir a la Singapur Flyer solo tengan que preocuparse de disfrutar de las extraordinarias vistas que se ven de la ciudad-estado.

Características de la Singapur Flyer

Cabina de la Singapur Flyer
Pavol Kmeto

La noria tiene un aspecto similar al London Eye de Londres. No obstante, su altura es algo mayor, pues alcanza los 165 metros frente a los 130 de la construcción inglesa. Asimismo, puede presumir de haber sido la más alta del mundo hasta que en el año 2014 la superó la High Roller de Las Vegas, de 167,6 metros de altura.

Por otro lado, la Singapur Flyer mide 150 metros de diámetro y cuenta con veintiocho compartimentos que pueden albergar el mismo número de personas cada uno. Estas pueden así hacer un recorrido de media hora de duración para vislumbrar los mejores puntos de interés de Singapur.

Y si hay suerte y el día acompaña, también se pueden ver los países próximos. Es decir, Malasia e Indonesia.

“Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.”

-Fernando Pessoa-

Información de interés para montar en la noria

Vista desde la Singapur Flyer
Vista desde la noria – William Cho / Flickr.com

Todos aquellos que quieran subir a la Singapur Flyer deben saber que funciona todos los días de ocho y media de la mañana a diez y media de la noche. Para ello hay que comprar una entrada general que cuesta 33 dólares singapurenses. Los mayores de 60 años o los niños menores de 12 años pueden disfrutar de una rebaja en el precio.

En caso de ser un grupo numeroso o de querer más intimidad, los visitantes también tienen la posibilidad de alquilar una cabina entera, para lo que hay que pagar unos mil dólares singapurenses -mil quinientos si se trata de por la noche o de algún día del fin de semana-.

Respecto a su ubicación, la noria se encuentra en la avenida Raffles, a la que se puede llegar cogiendo las líneas 111, 106 o 133 de autobús; o la verde y roja del metro hasta la parada de City Hall. Desde ella solo hay que caminar unos diez o quince minutos hasta llegar a la Singapur Flyer.

Otros aspectos interesantes

Singapur
Singapur – r.nagy

Una buena ocasión para acceder a ella es durante el Gran Premio de Fórmula 1 que se celebra en Singapur a finales del mes de septiembre. De esta forma se pueden ver los coches competir por el circuito a los pies de la noria a la vez que se disfruta, por ejemplo, de las vistas de la bahía desde el mar.

A su alrededor hay lugares de interés que merece la pena visitar, como el Teatro Ópera Esplanade, uno de los más reputados del mundo; el Hotel Raffles, que es el mejor exponente de la época colonial de Singapur; o el Parque de Merlion, donde se encuentra la estatua más conocida del símbolo de la ciudad-estado: el Merlion, mitad pez y mitad león.