La catedral de Berlín en la Isla de los Museos

Sonia Budner · 8 abril, 2019
La catedral es uno de los edificios más espectaculares de Berlín. Y, junto a ella, se pueden visitar algunos de los mejores museos del mundo.

Conocida como la “protestante de San Pedro”, la catedral de Berlín se vanagloria de no haber alojado jamás a un obispo católico. Es el edificio religioso más representativo de la ciudad y fue reconstruido en 1894 sobre una catedral barroca anterior. Durante la Segunda Guerra Mundial una bomba destrozó su cúpula, lo que obligó a reconstruirla.

La impresionante cúpula que se puede admirar hoy está recubierta de bronce en el exterior y posee unos magníficos mosaicos en su interior, entre otros elementos decorativos maravillosos. Desde ella se contempla una de la mejores vistas de la ciudad. Alberga, además, numerosos sepulcros de la realeza prusiana.

Su cercanía con el palacio convirtió la catedral de Berlín en la iglesia y mausoleo de la corte durante la dinastía Hohenzollern. La familia poseía una lujosa escalera de uso exclusivo que les conducía directamente al palco imperial.

Esta catedral está construida entre el solar antiguamente ocupado por el Palacio Imperial y la Isla de los Museos, uno de los conjuntos museísticos más importantes del mundo.

Un poco de historia

Fachada de la catedral de Berlín
Catedral de Berlín

El edificio original sobre el que se edificó era una catedral barroca construida por Johann Boumann en 1747. Fue demolida en 1874 por orden del emperador Guillermo II. La actual catedral de Berlín remplazó a la anterior. Se finalizó a principios del siglo XX y se construyó en estilo neobarroco.

Fue duramente bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, sus obras de restauración se demoraron hasta el año 1975 y no se vieron concluidas hasta el año 1993.

Por su parte, la Isla de los Museos es un magnífico espacio que alberga cinco museos de la época de la Ilustración alemana. Todos de renombre internacional, conforman juntos un conjunto extraordinario.

Se inauguró en 1830 con el primero de los museos, el Museo Antiguo. Este ofrecía por primera vez al público importantes colecciones de arte y de importancia histórica. En la Edad Moderna, las colecciones de la burguesía eran consideradas un orgullo nacional.

Treinta años más tarde de la apertura del Museo Antiguo abrió sus puertas el segundo museo, el Museo Real Prusiano. Le seguirían otros tres: Antigua Galería Nacional, el Museo del Emperador Federico (Bode-Museum) y el Museo de Pérgamo. La Segunda Guerra Mundial dejó este conjunto también seriamente dañado.

La catedral de Berlín y la cripta de los Hohenzollern

Cúpula de la catedral de Berlín
Cúpula de la catedral de Berlín

La catedral de Berlín es mucho más grande que las construidas antes que ella en este mismo lugar. Se ideó como un enorme templo protestante que compitiese con la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

Su enorme cúpula tiene esplendidas vistas al Alexanderplatz y la propia Isla de los Museos. Son 270 escalones hasta la cima. Pero, a diferencia de otras catedrales europeas, la subida es bastante cómoda, ya que es bastante amplia y cuenta con zonas de descanso.

Su planta es de gran nave central redonda con dos capillas adosadas. En su interior se aloja los impresionantes órganos Sauer. El púlpito es una obra maestra del neobarroco y los vitrales son obra de Anton Von Werner.

En el interior de la catedral de Berlín se encuentra la cripta de los Hohenzollern. Esta alberga los sarcófagos de 80 miembros de la realeza prusiana y de la familia imperial. Están organizados por orden cronológico. Los sarcófagos más espectaculares son los de Federico I y Sophie Charlotte, su esposa.

La Isla de los Museos

Vista de la Isla de los Museos en Berlín
Isla de los Museos

Como adelantábamos, son cinco los museos que forman este conjunto. Vamos a realizar un recorrido muy rápido por ellos:

  • El Museo de Pérgamo de Alfred Messel. Es el más visitado de Berlín y está siendo restaurando con una cuarta ala que estará en funcionamiento en el 2025. Guarda impresionantes obras, como la Puerta de Ishtar, y un magnífico museo de arte islámico.
  • El Bode Museum acoge una extensa colección de esculturas que abarcan una época entre el periodo bizantino y el siglo XVIII.
  • El Neues Museum (Museo Nuevo) alberga piezas procedentes del Museo Egipcio y del Museo de la Prehistoria y la Protohistoria. La joya de este museo es el busto de Nefertiti.
  • La Antigua Galería Nacional (Alte Nationalgalerie) está inspirado en la Acrópolis de Atenas. En su interior pueden admirarse obras importantes del clasicismo, el Romanticismo, el impresionismo, así como piezas del arte contemporáneo temprano.
  • El Altes Museum (Museo Antiguo) con su fachada neoclásica de columnas, acoge arte de la antigüedad, griega y romana, así como una impresionante colección de arte etrusco.

En 1999, el conjunto arquitectónico y cultural de la Isla de los Museos de Berlín fue elevado a la categoría de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.