El castillo de Himeji, uno de los más bellos de Japón

· 1 agosto, 2016

Situado en la zona costera de la prefectura de Huoto, el castillo de Himeji fue edificado durante la época medieval y es una de las construcciones más antiguas de Japón. Un castillo declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1993 y también Tesoro Nacional. Es, además, uno de los sitios históricos más visitados en Japón.

Castillo de Himeji: un edificio fascinante

El castillo de Himeji se construyó en el monte Himeyama, que se sitúa a 45,6 metros sobre el nivel del mar. La torre principal, que es el símbolo por excelencia del castillo, mide aproximadamente 46,4 metros de altura. Además, gracias al gran parecido con el castillo de Edo, este ha sido utilizado como escenario de películas que presentan la historia de los períodos Sengoku y Edo.

Castillo de Himeji en Japón
Castillo de Himeji – Sky carp / Flickr.com

Destaca por su diseño defensivo, bastante complicado. Está lleno de puertas, cuartos secretos, murallas, pasadizos y un gran laberinto en el que los visitantes se pierden fácilmente. Este laberinto lleva hasta la torre y se construyó para confundir a los enemigos y poder atacarlos fácilmente. Las ventanas también destacan por su forma de campana y sus celosías protectoras.

El origen de este castillo se remonta al año 1333, en el momento que el señor del distrito de Hirama ordenó construir un fuerte en la región llamada Himeji. Ya en el año 1581 se edificaron bajo las órdenes de Toyotomi Hideyoshi los tres pisos del castillo que servirían para defender la localidad de los conflictos de la época. Luchas que en 1601 acabaron con la destrucción de la torre principal.

Castillo de Himeji en Japón
Castillo de Himeji – Jarno Gonzalez Zarraonandia

Tras la desaparición de la torre, Ikeda Terumasa envió a construir una nueva torre de cinco pisos. Luego, el castillo se convirtió en la sede del gobierno feudal en Japón. Esto ocurrió en el período de Edo y en el momento en que gobernó Meiji, el castillo se convirtió en cuartel del Ejército Imperial.

El castillo de Himeji en la actualidad

Este bello edificio se encuentra abierto al público y en él se puede contemplar diversas exposiciones donde se pueden ver artículos originales y comprobar cómo era la vida de los habitantes del castillo en el periodo de Edo y cómo se utilizaban las estancias y torres. También se puede conocer más de las épocas más emblemáticas de la historia de Japón y se presenta una importante colección de tejas con blasones.

Castillo de Himeji en Japón
Castillo de Himeji – xiquinhosilva / Flickr.com

En la parte más alta del castillo se realiza un homenaje a la deidad guardiana del castillo y deidad del clan Osakabe, quien se conoce como Osakabe-Myojin. Según los relatos, en la torre principal aún se puede divisar el fantasma exterminado por Miyamoto Musashi.

“Lo conmovedor o irónico de dejar atrás la juventud está implícito en cada uno de los momentos gozosos al viajar: uno sabe que la primera alegría jamás será recobrada, y el viajero sabio aprende a no repetir sus éxitos sino a ir tras nuevos lugares todo el tiempo.”

-Paul Fussell-

Visitar el castillo de Himeji en la época de los festivales

El primer domingo de abril resulta mucho más impresionante visitar el castillo, ya que se celebra el festival Kanokai, consiste en una fiesta del Hanami, que es cuando se contempla cómo florecen los cerezos.

Castillo de Himaji
Castillo de Himaji – torasun

Durante los primeros días de agosto se llevan a cabo presentaciones de teatros y desfiles históricos para la celebración del festival del castillo de Himeji. Además, los visitantes pueden asistir al festival de la lucha Nada Kenka Matsuri los 14 y 15 de octubre.

Hace algunos años este castillo en Japón desapareció de las rutas y guías turísticas debido a que se iniciaron importantes obras de reconstrucción y toda la estructura fue cubierta casi por completo de andamios. Las obras terminaron y el castillo reabrió en marzo de 2015. La construcción actual respeta el edificio original, ya que la estructura y muros no lograron ser destruidos por guerras, incendios y terremotos.