El castillo de Dunrobin: un lugar de fantasía en Escocia

Álvaro Gómez · 11 abril, 2019
Es uno de los castillos más impresionantes de Escocia, más bien una inmensa mansión cuyo aspecto actual se debe a una reconstrucción realizada en el siglo XIX.

Al norte de Escocia se alza el castillo de Dunrobin, un magnífico palacio. Su origen se remonta a la Edad Media, pero fue reconstruido en el siglo XIX, por lo que es una estructura relativamente moderna. ¿Quieres visitar el castillo con nosotros?

Este es un lugar con cierta relevancia histórica, pues fue uno de los escenarios del levantamiento jacobita. Ordenaron la construcción del actual edificio los condes de Sutherland. Hoy está abierto al público para su visita y organización de actividades, aunque algunas habitaciones siguen siendo de uso exclusivo de esta familia.

Si vas a visitar el norte de Escocia, no olvides pasar por el castillo de Dunrobin. Podrás admirar su fabuloso y señorial exterior. Además, puedes relajarte paseando por sus increíbles y bien cuidados jardines o disfrutar de algunas de las actividades que se realizan con fines turísticos.

La historia del castillo de Dunrobin

Castillo de Dunrobin
Castillo de Dunrobin

No se sabe a ciencia cierta el origen del castillo de Dunrobin. Sin embargo, las primeras menciones son del año 1401. De hecho, el prefijo «dun», que forma parte de su nombre, en lengua gaélica hace referencia a las fortalezas medievales.

El castillo de Dunrobin vivió dos asedios durante el siglo XVI. Más tarde, en el levantamiento jacobita y ya en los últimos coletazos de los enfrentamientos bélicos en Escocia, los jacobinos asaltaron el castillo, ya que los Sutherland, sus propietarios, apoyaban al bando británico.

El otro gran hito de la fortaleza ocurrió un siglo después. A mediados del XIX se remodeló totalmente el castillo para convertirlo en una casa. Lo realizó el mismo arquitecto que ideó el Palacio de Westminster, Charles Barry. Se convirtió así en la casa más grande del norte de Escocia, con 189 habitaciones.

Ya en el siglo XX, el castillo se renovó parcialmente tras sufrir un incendio durante la Primera Guerra Mundial. Más tarde se convirtió en un internado y, desde 1973 permanece abierto al público. Así continúa en la actualidad, aunque es propiedad de la condesa de Sutherland.

Qué ver en el castillo de Dunrobin

Fachada del castillo
Fachada del castillo

Lo primero que verás al aproximarte al castillo de Dunrobin es su increíble exterior. Su imponente estructura se eleva sobre un cerro, lo que le otorga cierto aire de grandeza.

El blanco de su fachada y el gris de las puntigudas torres hacen que sea una fortaleza de cuento. Podrás dejar volar tu imaginación y adentrarte en un mundo de fantasía. Salvando las distancias, seguro que te recuerda a los castillos de Disney.

El de Dunrobin es un castillo de marcado carácter europeo. De hecho, se aprecian detalles típicos de la arquitectura francesa, como el tejado en forma de pirámide que hay en la entrada principal.

En cuanto al interior, a pesar de haber sido remodelado hace poco más de cien años, el arquitecto quiso guardar detalles de los siglos XVII y XVIII. Como ya hemos mencionado, tiene 189 habitaciones y, aunque no están disponibles todas para la visita, sí podrás conocer las más importantes.

La belleza de sus jardines

Jardines del castillo de Dunrobin
Jardines del castillo

Si el castillo de Dunrobin es bonito, los jardines que le acompañan no hacen otra cosa que mejorar las vistas. Se trata de una gran extensión verde que rodea a la fortaleza. Por sus dimensiones y por el esmero con el que se cuida, este es uno de los escenarios con más encanto del norte de Escocia.

En los jardines verás una casa de verano que hoy funciona como museo. Aquí podrás contemplar trofeos de caza que ha conseguido la Casa de Sutherland. La colección incluye algunos animales disecados y elementos conseguidos sobre todo en África. También se exhiben hallazgos arquitectónicos encontrados en el condado.

Pero además, en estos jardines se celebra una de las actividades que más gusta en el castillo de Dunrobin. Podrás disfrutar de las exhibiciones de cetrería, un espectáculo en el que las protagonistas son las aves rapaces. Y qué mejor escenario para verlo que junto a un edificio de cuento.

Si te apetece conocer este precioso castillo, debes sabe que está a poco más de 50 kilómetros de Inverness. Llegar a él desde esta ciudad es muy sencillo, ya que puedes hacerlo en transporte público, tanto en autobús como en tren.