Las Calanques, un paisaje espectacular en Marsella

Al sur de Marsella, Las Calanques constituyen 20 kilómetros de paisaje inigualable, repleto de bahías alargadas y bañado de aguas turquesas. Un lugar singularmente hermoso, digno de admirar, que vamos a recorrer. ¿Nos acompañas?

¿Cómo se formaron las Calanques?

Sin entrar demasiado en detalles geológicos, merece la pena saber que las Calanques se extienden una vez que atravesamos el puerto de la Pointe Rouge, tras los montes del Marseilleveyrse y constituyen un conjunto de bahías estrechas con picos pedregosos. Son unos “fiordos” pequeños que ha creado el mar en millones de años de erosión en la piedra calcárea y de granito.

Calanques
Calanques – Meiry Peruch Mezari

Las torrenciales lluvias de primavera y otoño en la región también han ayudado a modelar el paisaje. Este tipo de formación geológica también puede verse al norte de Marsella, más precisamente en el macizo de l’Esterel. Cuando estés frente a semejante espectáculo no podrás creer que se trata de algo real.

Recorriendo las Calanques

La costa que une Marsella con Cassis tiene un paisaje realmente precioso, con los escarpados más abruptos de todo el mar Mediterráneo. ¡Por supuesto que no podemos perdernos semejante obra de la naturaleza!

El sinuoso y vertiginoso camino que pertenece al departamento de Bouches-du-Rhone es una sucesión de acantilados blancos que se precipitan al mar azul y que nos incitan a darnos un refrescante baño.

Calanques
Calanques – Igor Khodykin

Existen varios senderos que nos llevan a lo más alto, pero muchos de ellos son de difícil acceso. Algunos optan por caminar, otros por pasear en barco para ver las Calanques desde otro ángulo y también están los que disfrutan de un recorrido por aire, como si fuesen un águila de Bonelli, un búho real o un halcón peregrino (especies autóctonas de la región).

“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.”

– Jean-Jacques Rousseau –

Una sucesión de tesoros naturales

Uno de los itinerarios más habituales comienza en el puerto de Cassis, el pueblo pesquero de la Costa Azul que aún mantiene su encanto original y que sirvió de inspiración para varios artistas. No te pierdas en este lugar el castillo de los Condes de les Baux, construido por los romanos.

Siguiendo camino rumbo a Marsella nos encontramos con la primera calanque: Port Miou. Es la más extensa de todo el conjunto (1,5 kilómetros) y la más colonizada. Los jardines y villas que “cuelgan” de ella son realmente preciosos. La segunda es Port Pin, como puerta de acceso a un camino sin igual.

Calanques
Calanques – prochasson frederic

Una de las calanques más apreciada por los que aman escalar es En-Vau, con su pequeña playa de arenas blancas y su Gruta del Diablo (esculpida por las olas). Cerca de allí nos toparemos con las crestas calcáreas de Castelviel y sus espectaculares vistas al mar.

A partir de este punto los acantilados son cada vez más empinados (llegan a los 460 metros en Grande Candelle). Devenson es la siguiente calanque que apreciaremos en esta ruta, con su “Ojo de Vidrio” una roca erosionada en lo alto y cuyos reflejos lo transformaron en un faro natural.

Las tres calanques posteriores son Sormiou, Morgiou y les Goudes. Todas ellas están habitadas por pescadores que viven en pequeñas cabañas, algunas convertidas en restaurantes para disfrutar de las sardinas recién pescadas.

Información práctica sobre las Calanques

Para llegar hasta la región lo mejor es tomar un vuelo hasta Marsella. De allí se puede alquliar un coche que permite mayor independencia y libertad para conocer en detalle cada acantilado. Es preciso tener en cuenta, por ejemplo, que en julio y agosto algunas zonas como Sormiu y Morgiu solo son accesibles por tierra, una vez que se consiga el permiso del Ayuntamiento.

Calanques
Calanques – Samuel Borges Photography

Ciertos tramos de la carretera no bordean la costa, pero son una buena opción para aparcar y hacer una excursión en barco. Las mejores épocas para ir a las Calanques son primavera y otoño porque no hay tantos turistas y se puede practicar buceo o escalada sin problemas.

En verano Cassis se llena de visitantes, pero no por ello pierde su encanto. Todo depende de cual sea nuestra idea de vacaciones o de viaje. Tanto para dormir o para comer esta ciudad es la más adecuada durante la estancia si no queremos ir a Marsella.

Categorías: Destinos Etiquetas:
Te puede gustar