Vamos a conocer Formentera desde sus faros

· 21 septiembre, 2016

Conocer Formentera desde sus faros es una de las experiencias más gratificantes que todo buen viajero debe descubrir. Al menos una vez en la vida es buena idea visitar esta pequeña isla de las Baleares, en España, y buscar cada uno de sus secretos.

Conociendo Formentera desde sus faros

Formentera es una isla muy conocida a nivel nacional y europeo. El turismo desembarca en sus costas en gran número, especialmente en verano. Y es que es innegable que tiene infinidad de encantos, pero no todos conocen la belleza de sus faros.

Faro del Cap de Barbaria en Formentera
Faro del Cap de Barbaria – holbox

Queremos acercarnos a la historia y localización de tres de los faros de Formentera. Visitaremos el faro den Pou, en la isla de los Puercos; el faro del Cap de Barbaria y el faro de La Mola. Estos son tres enclaves importantes desde los que se podrán vislumbrar vistas realmente espectaculares.

Faro den Pou – Isla de los Puercos

Conocer Formentera desde sus faros no será lo mismo si no te arriesgas y te acercas al faro den Pou, en la isla de los Puercos. Y es que esta construcción ha sido de gran ayuda a lo largo del tiempo. Gracias a él los navegantes cruzan por Es Freis, uno de los más complejos pasos de la zona.

Faro den Pou en Formentera
Faro den Pou – holbox

Este faro fue levantado por Emili Pou para balizar la zona del Freo Grande, que separa Ibiza de Formentera. Fue inaugurado el 15 de marzo de 1864 y está realmente próximo al mar. Tanto es así que el agua llegaba a entrar en las viviendas de los torreros, las personas que lo cuidaban, vigilaban y vivían en él.

Tras varios intentos de solucionar los problemas, acabó automatizándose en 1935, siendo uno de los primeros. Hoy en día ofrece unas vistas maravillosas del mar Mediterráneo y sus aguas azules y profundas en pleno paisaje balear.

Faro del Cap de Barbaria

Seguimos conociendo Formentera desde sus faros y nos acercamos ahora a uno de los más famosos, el faro del Cap de Barbaria. Este lugar llama poderosamente la atención por su decoración natural y sus bellas vistas.

El faro del Cap de Barbaria se encuentra ubicado un paisaje lunar solitario y árido. Sobre un pequeño montículo localizamos este singular edificio que ofrece unas puestas de sol verdaderamente espectaculares.

Faro del Cap de Barbaria en Formentera
Faro del Cap de Barbaria – holbox

Así pues, uno de los mejores faros para conocer Formentera es este. Se debe al color del sol que se funde con el azul de mar. En ese momento, existe la costumbre de hacer pequeños montículos de piedras y pedir un deseo.

En torno al paisaje rocoso se levantó este faro obra de Rafael Soler en 1967. Desde sus inicios fue totalmente automatizado. No obstante, se añadieron nuevos equipos y se modernizó en 1995, y se ha convertido en reclamo turístico de primer orden. Recordemos que es de los más famosos de España, pues incluso Julio Médem rodó allí su célebre film Lucía y el sexo.

Faro de La Mola

Terminamos de conocer Formentera a través de sus faros visitando el faro de La Mola. Este es otro de los más llamativos de la isla. En este caso descubrimos una zona en la parte alta del lugar que comanda un acantilado espectacular.

Faro de La Mola
Faro de La Mola – holbox

Este faro no solo es bello por su ubicación dentro de la isla, también es muy llamativo. Ofrece unas vistas al mar Mediterráneo realmente increíbles. No en balde fue inspiración para el célebre Julio Verne en su obra Viajes y aventuras a través del mundo solar, escrita en 1877.

“No hay obstáculos imposibles; solo hay voluntades fuertes y débiles.”

-Julio Verne-

Ubicado en un paisaje árido típico del Mediterráneo, es excelente para descansar y otear el horizonte. Hoy en día es uno de los lugares más emblemáticos de Formentera. No obstante, dado que es muy conocido, suele recibir un buen número de visitas.

El faro de La Mola fue obra de Emili Pou y se inauguró el 30 de noviembre de 1861, por lo que se le considera el más antiguo de la isla. En los años 70 se instalaron señales eléctricas para sustituir las viejas lámparas de petróleo.

También guarda este faro curiosas historias, como el rescate de un piloto alemán en 1944 por obra del técnico encargado. El hombre cayó a unas millas y fue alimentado y cobijado por el guarda, que recibió en compensación un diploma y 1000 pesetas de la época.