Brujas: la mágica capital de la provincia de Flandes

Brujas: la mágica capital de la provincia de Flandes

Una escapada a Brujas es una de las excursiones clásicas para aquellos que viajan a Bélgica. Es más, muchos la incluyen en un recorrido conjunto por tierras belgas y holandesas. Por ello, es habitual dedicar solo un día para conocer Brujas. Nosotros, aunque recomendamos más de una jornada para descubrirla, os vamos a guiar en un recorrido de solo 24 horas por esta hermosa ciudad de la provincia de Flandes.

El corazón de Brujas

Cualquier itinerario turístico por Brujas debe comenzar en la Grote Mark, la gran plaza de la ciudad de orígenes medievales, cuya arquitectura parece de cuento, tanto por su aspecto neogótico, como por su colorido y por sus típicos frontones triangulares.

Plaza del Mercado de Brujas

Plaza del Mercado – MarinaDa

Pero una vez apreciado el conjunto, hay que detenerse a contemplar de forma individualizada varios edificios. Uno de ellos es el Palacio Provincial y otro es uno de los símbolos de Brujas: su torre del campanario, conocida como Belfort.

Al campanario se puede ascender para disfrutar de unas vistas fabulosas. Aunque, si no se quiere subir, puede saciar el apetito de los turistas el mercado cubierto de Le Halle que hay a sus pies, reconvertido en un interesante museo.

La Plaza de Burg

La segunda plaza en importancia en Brujas es la de Burg, prácticamente anexa a la anterior. También aquí son varios los edificios que requieren de nuestra atención.

Plaza de Burg de Brujas

Plaza de Burg – MarinaDa

Dos de ellos son de carácter civil: el Ayuntamiento y el Palacio de Justicia. Entre los dos suponen un interesante contraste arquitectónico, ya que el primero es un espléndido ejemplo de la arquitectura gótica de Flandes, mientras que el segundo se levantó ya en el siglo XVIII.

Y el tercer edificio de interés en la plaza de Burg de Brujas es la Basílica de la Sagrada Sangre. Un templo edificado a lo largo de varias épocas, si bien su fama mundial y su veneración desde hace siglos se debe a que aquí se guarda como reliquia un paño con la sangre vertida por Jesús en la cruz.

Un crucero por los canales de Brujas

Canales de Brujas

Canales – Adisa

Es habitual que en muchas ciudades flamencas haya canales. También ocurre así en Brujas, y desde luego las estampas de estos cursos de agua vistas desde los pequeños puentes proporcionan algunas de las más hermosas fotos de la ciudad.

No obstante, estos canales no solo son para mirar, también podrás navegar por ellos, ya que hay varios trayectos que permiten descubrir esta preciosa villa desde un punto de vista bajo y muy sugerente.

Las tabernas de Brujas

Antes o después de embarcar en esos cruceros por los canales de Brujas te recomendamos recuperar fuerzas y entrar a alguno de los bares y restaurantes que encontrarás por el centro de Brujas. No somos quien para prepararte el menú, pero te recomendamos que no falte la cerveza en tu jarra (Bélgica es el país de la cerveza) y que tampoco falten los mejillones en tu plato.

La Iglesia de Nuestra Señora

Iglesia de Nuestra Señora de Brujas

Iglesia de Nuestra Señora – Rudi Vandeputte

Además de la Basílica de la Sagrada Sangre, hay otras iglesias de interés en Brujas. Por ejemplo, la espectacular Catedral de San Salvador. Sin embargo, si vas con prisas puedes ir hasta Mariastraat y visitar allí la Iglesia de Nuestra Señora. El templo es interesante, pero sobre todo merece la pena porque en su interior guarda una Madonna con el Niño tallada por el mismísimo Miguel Ángel.

“El viajero sabio viaja más lento, pero ve más.”

-Carlos Olmo-

El Lago del Amor

Lago del Amor de Brujas

Lago del Amor – J Li

Todo lo que te hemos nombrado hasta ahora está muy cerca del centro. Si bien las encantadoras calles de Brujas hacen que pasear sea un placer. De este modo, en tan solo unos 20 minutos podéis llegar a Minnewater, el Lago del Amor de Brujas. Un sitio sencillamente idílico por su esplendor vegetal, sus cisnes, su puente para enamorados y sus leyendas.

El Museo del Diamante de Brujas

Y si habéis viajado con vuestra pareja y os ha sabido a poco el Minnewater, siempre os quedará la alternativa de comprar un diamante para reafirmar vuestro amor. Abundan las joyerías, sin embargo para inspiraros y valorar esas piedras preciosas os invitamos a visitar antes el Museo del Diamante. Desde luego, es más barato que comprar uno.

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