Baelo Claudia, la ciudad romana de la ensenada de Bolonia

Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Cristina Moreno
9 agosto, 2019
Una paisaje espectacular y un imponente yacimiento arqueológico es lo que te espera si visitas Baelo Claudia, la ciudad romana de la ensenada de Bolonia de Cádiz.

La ciudad de Baelo Claudia es un yacimiento arqueológico de época romana que se encuentra en la provincia de Cádiz, cerca de Tarifa. Un lugar de obligada visita si eres un amante de la historia. Vamos a saber algo más de él. ¿Nos acompañas?

La fundación de Baelo Claudia

Vista de Baelo Claudia
Baelo Claudia

La fundación de Baelo Claudia tiene lugar en el siglo II a.C., durante la época de la República. Se encuentra en la llamada ensenada de Bolonia, un espacio estratégico para el comercio con África y un lugar de gran riqueza marina. Por ello, hablamos de una ciudad en la que se desarrolló una importante industria ligada al pescado.

En época del emperador Claudio (41-54 d.C) esta urbe adquirió la condición de municipio y continuó floreciendo hasta mediados del siglo II d.C. En dicho siglo, parece que la ciudad sufrió un progresivo declive debido a un terremoto y quizás tsunami que la asolaron. Hasta que, finalmente, se abandonó de forma definitiva en el siglo VII d.C.

Tras muchos años de olvido, la ciudad fue descubierta a principios del siglo XX por el hispanista francés Pierre París. Debido a su importancia se la declaró Bien de Interés Turístico y en los últimos años se ha puesto en valor para su conservación y visita turística.

Visita al Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia

La visita a Baelo Claudia consta de dos partes. La primera es la entrada al Centro de Recepción de Visitantes y Museo, mientras que la segunda es la ciudad de Baelo Claudia propiamente dicha. Así, el centro es un edificio abierto desde 2007 en el que se muestran numerosas piezas del yacimiento.

Además, nos enseña una visión general de cómo debió ser la ciudad en su época de máximo esplendor desde el punto de vista religioso, social, económico y arquitectónico. Asimismo, en este edificio podemos encontrar una biblioteca especializada en el mundo clásico romano.

El yacimiento

Vista del yacimiento
Baelo Claudia

Al yacimiento se accede por un paseo que nos llevará hasta esta ciudad a orillas del mar. Desde la zona alta, en la que se encuentran los restos de uno de los tres acueductos con los que contó la ciudad, tendremos unas vistas impresionantes de la bahía de Bolonia.

La ciudad, que estaba amurallada, contaba con múltiples torres y puertas monumentales de acceso. De ellas, se han conservado la puerta de Carteia, la puerta de Gades y la puerta de Asido.

En torno al foro encontramos los principales edificios, destacando la basílica.  Es un edificio de dos plantas en el que se administraba justicia y que estaba presidido por una escultura de tamaño colosal que representaba al emperador Trajano y que hoy se conserva en el Museo de Cádiz.

Asimismo, en dicho foro había una fuente de mármol. También aquí se encontraba el acceso a tres templos dedicados a Júpiter, Juno y Minerva y un templo dedicado a Isis, diosa de la fertilidad cuyo culto estaba muy extendido entre las mujeres. Tiendas o tabernaes, además de otros edificios, completaban las fachadas del foro.

Además, junto a la puerta de Gades había unas importantes termas. Un teatro y un importante mercado con diez tiendas en su interior y cuatro en el exterior completaban el conjunto de los edificios públicos de la ciudad.

El garum y el salazón como motor de desarrollo

Baelo Claudia
Factoría de ‘garum’ en Baelo Claudia

El gran desarrollo económico y social de Baelo Claudia se debió a su importante industria de salazón de pescado. Pero, sobre todo, a la producción de la salsa garum, muy demadada por el pueblo y que se exportaba a todas las provincias del Imperio romano.

Se trata de una salsa realizada en base a los despojos del pescado y que en Baelo Claudia se hacía principalmente de atún de almadraba. Así, se mezclaban pescados pequeños con vísceras de otros mayores como el atún y se ponían en salazón al sol junto a hierbas aromáticas como eneldo, hierba buena, hinojo, etc.

Así, en esta ciudad encontramos una factoría de salazones. Un complejo arquitectónico que cuenta con varias zonas, una de preparación y de limpieza del pescado que recibían y otra para la salazón de los mismos y la preparación del garum. Las piletas que se usaban todavía se pueden ver en Baelo Claudia.

La pesca del atún tenía lugar entre los meses de mayo a septiembre. Y se realizaba con unas redes fijas muy parecidas a las que se utilizan en la actualidad en la pesca de almadraba de la zona. Y con ello, la ciudad y su industria se mantuvieron desde el siglo II a.C. hasta el siglo III d.C.

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