Tarraco, visita la Tarragona romana en Cataluña

· 17 diciembre, 2018
Tarraco fue una de las ciudades más importantes de la Hispania romana. Hoy visitar sus ruinas permite hacer un interesante viaje al pasado.

Tarraco, la Tarragona romana en Cataluña, es un lugar de interés cultural e histórico. De hecho, es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por tanto, su visita es imprescindible en cualquier viaje que se realice a la ciudad. A continuación, te damos toda la información que necesitas. ¿Nos acompañas?

Historia de la Tarragona romana en Cataluña

Fueron los romanos quienes fundaron Tarraco en el siglo III a.C. Pronto se convirtió en una de las ciudades más importantes de Hispania, así como la capital de la provincia Hispania Citerior, ya en el siglo I a.C. Por entonces, el emperador Augusto decidió instalarse allí con el fin de dirigir las guerras Cántabras.

La decadencia de Tarraco se produjo tras la caída del Imperio romano en el año 476. Los visigodos arrasaron la Tarragona romana en Cataluña. Posteriormente la conquistarían los musulmanes en circunstancias poco claras, y más tarde los cristianos se harían con la plaza.

Qué ver en Tarraco

Foro romano de Tarragona
Foro romano

El conjunto arqueológico de la Tarragona romana en Cataluña es uno de los más extensos de la Hispania romana que aún se conservan en España. En él se puede ver, por ejemplo, el Foro Provincial de Tarraco, que constaba de dos plazas: una dedicada al culto y otra a la representación.

Muy cerca del Foro Provincial de Tarraco se encuentra el circo. Se construyó a finales del siglo I d.C. bajo el mandato del emperador Domiciano. Con forma alargada y con un remate circular en uno de sus lados, acogió carreras de cuadrigas o juegos teatrales. Tenía un aforo de 25 000 personas.

El circo está comunicado con la torre del Pretori. Por ella se llegaba a la plaza de representación del Foro Provincial de Tarraco. También destaca la torre de los Escipiones, una construcción funeraria ubicada a las afueras de Tarraco y de la que en la actualidad solo se conserva su base.

De las torres pasamos al anfiteatro romano. Allí podemos pisar su arena o pasear entre las celdas en las que estuvieron encerrados los animales o prisioneros cristianos que protagonizaban las luchas. O podemos sentarnos en la grada para trasladarnos en el tiempo.

En el interior del anfiteatro se levantó la iglesia medieval de Santa María del Miracle. De ella aún se pueden contemplar algunos restos.

También hay que tener presente el Paseo Arqueológico. Circula entre la muralla romana, que delimitaba el perímetro urbano de Tarraco y de la que se conservan 1100 metros; el Foro Colonial, escenario de asuntos comerciales y administrativos; el teatro romano; el acueducto de les Ferreres o el arco de Bará.

Museo Arqueológico y necrópolis paleocristiana

Muralla romana de Tarragona
Muralla romana

Además de todo lo anterior, se debe visitar el museo en el que se exponen piezas relacionadas con el pasado romano de Tarragona. Se trata del Museo Arqueológico. En sus salas se reparten restos arqueológicos extraídos de las excavaciones realizadas en la ciudad, como esculturas, tapices o mosaicos.

Junto al Museo Arqueológico se encuentra la necrópolis paleocristiana. Se trata de un cementerio romano y cristiano de los siglos III y IV con tumbas de diversa tipología. Asimismo, muchos de los enterramientos se encuentran colocados alrededor y en el interior de una basílica que data del siglo V.

Información práctica para visitar Tarraco

Circo romano de la Tarragona romana en Cataluña
Circo romano

Para no perder detalle de la Tarragona romana en Cataluña se puede hacer una visita guiada de dos horas de duración. Incluye un guía local experto en arte e historia, la entrada al circo romano, el aparcamiento y algo para tomar.

El precio es estas visitas guiadas es de 9,5 euros para los adultos. Mayores de 65 años tienen un descuento, mientras que niños de entre 6 y 12 años pagan 4,5 euros. Se realizan los sábados por la mañana.

Hay que tener en cuenta que visitar algunos monumentos de Tarraco conlleva un coste: la entrada al anfiteatro, al Foro de la Colonia y al Paseo Arqueológico, donde se encuentran los restos de la antigua muralla, es de 3,30 euros. Mientras, la del Museo Arqueológico y la necrópolis paleocristiana es de 4,5 euros.