Astorga en León, historia, arte y religión

· 30 julio, 2016

En la comunidad de Castilla y León, entre un páramo y un monte, encontramos la bonita ciudad de Astorga, con sus comarcas y sus orígenes como campamento militar romano. Al noroeste de España, una verdadera joya que vale la pena recorrer si eres amante de la historia y de las fiestas tradicionales.

Astorga, su rica historia y sus tradiciones

Los inicios de la actual ciudad de Astorga se remontan al siglo I a.C. cuando aquí se estableció un campamento romano. Poco tiempo después pasó a ser un asentamiento civil y a partir del siglo III se convirtió en sede episcopal. Fue tomada por los bárbaros y los musulmanes (en cuatro oportunidades) y reconquistada por los asturianos.

Muralla romana de Astorga
Muralla romana – Cortyn

La iglesia siempre ha sido una gran protagonista en los sucesos más destacados de Astorga, sobre todo a partir del siglo XI cuando se anexó al Camino de Santiago. Tras la ocupación francesa y el desarrollo de la industria alimentaria (sobre todo repostera y cárnica), la ciudad comenzó a ser “vista” por los amantes de la cultura, el arte y la historia.

Además, aquí se puede disfrutar de diferentes tradiciones interesantes. El primer fin de semana después de Miércoles de Ceniza se desarrolla el Carnaval, y a lo largo del año se llevan a cabo otras celebraciones como la Semana Santa, la Fiesta de Astures y Romanos y las procesiones de la Zuiza y de la Virgen de Castrotierra.

4 imperdibles de Astorga

La capital de la Maragatería es uno de los rincones más visitados de la provincia de León debido a su gran riqueza patrimonial y, por supuesto, a su encanto. Entre los sitios destacados de Astorga (que no puedes dejar de visitar en tu estancia) se encuentran:

Palacio Episcopal

La actual sede del Museo de los Caminos es una obra del arquitecto de origen catalán Antoni Gaudí (su arte no solo está presente en Barcelona). El mismo obispo de Astorga habló con el artista para convencerlo para realizar esta construcción.

Si bien la piedra fundacional data del año 1887 debido al fallecimiento de ambos, Gaudí y el obispo, el palacio no se terminó hasta entrados los años 60.

Palacio Episcopal de Astorga
Palacio Episcopal de Astorga – David Herraez Calzada

Para construir el Palacio Episcopal se eligió el granito blanco, de esta manera no le quitaba protagonismo a la catedral de la ciudad. Parece más un castillo, ya que tiene miradores, almenas y hasta un foso.

Posee cuatro plantas: sótano, planta baja, planta “noble” y planta superior. Se llega a cada una de ellas a través de una escalera caracol. En sus salas se puede recorrer el Museo de los Caminos, relacionado a la peregrinación de Santiago de Compostela.

“Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor; segundo, la técnica”.

-Antoni Gaudí-

Catedral

Los orígenes de este templo son realmente antiguos (los primeros vestigios datan del siglo III) y es una de las pocas con el título de apostólica. El edificio como lo vemos hoy se erigió a partir del año 1447 sobre los restos de una construcción romana y es de estilo gótico tardío. También incluye aspectos renacentistas y barrocos debido a que las obras tardaron varios siglos en terminarse.

Catedral de Astorga
Catedral de Astorga – David Pegzlz

En el interior hay 3 naves, una capilla interior y los hermosos retablos, entre los que destacan el de la Inmaculada, el de San Juan Bautista y el de San Jerónimo. Además cuenta con el museo catedralicio, con más de 500 obras divididas en 10 salas.

Castrillo de los Polvazares

Está situado muy cerca del centro de Astorga y se trata de un pequeño pueblo maragato, de acceso peatonal (hay que dejar el coche en la entrada). Los habitantes aún se dedican a sus labores como siglos atrás.

Castrillo de los Polvazares
Castrillo de los Polvazares – Alfonso de Tomas

Los arrieros o comerciantes itinerantes, por ejemplo, marcaron la fisonomía del pueblo, ya que las calles son anchas para dejar pasar a los carros y las casas tienen grandes portones y patios para guardar mercadería y animales. No dejes de recorrer la Calle Real y la Plaza Mayor… ¡parecerá que has viajado en el tiempo!

Museo del Chocolate

La tradición por este dulce se extiende en toda la región pero en Astorga es donde estaban la mayoría de las fábricas (por ejemplo en 1914 había nada menos que… ¡49!) desde el siglo XVI. El clima frío de la zona es ideal para enfriar el chocolate y en la actualidad además de disfrutar de esta delicia podemos conocer sobre su elaboración a través de este museo.

Museo del Chocolate de Astorga
Museo del Chocolate – Trevor Huxham / Flickr.com

Tiene cuatro salas y en cada una se explican los procesos, los utensilios usados, fotos y documentación, carteles de publicidad y al final del recorrido, por supuesto, hay una tienda donde comprar todo el chocolate que queramos.

Con un pasado romano, una fuerte presencia de la iglesia y una tradición medieval, Astorga es un excelente lugar para una escapada de fin de semana. Por cierto, una recomendación, si visitas esta ciudad no dejes de probar el cocido maragato es, sencillamente ¡espectacular!