Arezzo en Italia, cuna de grandes artistas

· 26 abril, 2016

Arezzo es una de esas delicadas joyas que encierra la región italiana de la Toscana, pero que a veces queda prácticamente ignorada debido a la cercana presencia de lugares tan famosos como Florencia, Siena o Pisa. Sin embargo, os recomendamos que si estáis de viaje por la zona os acerquéis hasta esta hermosa ciudad.

Cómo llegar a Arezzo

Ya os hemos comentado la vecindad de Florencia. De hecho, Arezzo está a tan solo unos 80 kilómetros por carretera. Así, si viajáis con vuestro coche o con uno alquilado, es un trayecto muy entretenido y corto. Y si no, siempre podéis recurrir a los diferentes autobuses de línea, e incluso podéis llegar a bordo del tren interurbano que une Florencia con Roma.

Arezzo
Arezzo – ermess

Si finalmente vais a Arezzo, procurad hacerlo sin prisas ,y si es posible, hacer allí noche. Es un lugar relativamente barato dentro de que la Toscana es cara.

Arezzo cuna de grandes artistas

El lugar al que todo el mundo se dirige en una visita a Arezzo es a su Plaza Grande. Primero porque es uno de los espacios más monumentales de la urbe, de unos 100.000 habitantes. Y por otro lado, porque aquí se acumulan los cafés, bares y restaurantes para los visitantes. Y también en la Plaza Grande se empieza a descubrir cuáles son los hijos más ilustres de la población a lo largo de sus muchos siglos de historia.

Plaza Grande de Arezzo
Plaza Grande – guido nardacci

De hecho, tal vez hayáis visto la película La vida es bella, si no lo habéis hecho ya, estáis tardando. Pues bien, esta plaza sale en la película, y es que su protagonista y director, Roberto Begnini nació aquí, y no  son extraños los establecimientos con fotografías que aquel rodaje.

Pero Begnini es el último de los grandes artistas de Arezzo. Mucho antes que él, aquí nació Petrarca, el poeta medieval. Y más tarde el pintor y biógrafo de artistas Giorgio Vasari. Tal vez si venís de Florencia os suene el nombre por el célebre Corredor Vasariano que hay sobre el famoso Ponte Vecchio. Y además, en la provincia nacieron otros muchos artistas, como el propio Miguel Ángel.

“Cinco grandes enemigos de la humanidad están dentro de nosotros mismos: la avaricia, la ambición, la envidia, la ira y el orgullo. Si nos despojamos de ellos, gozaremos de la más completa paz.”

-Francesco Petrarca-

Más arte en Arezzo

Viajar a Italia, y concretamente a esta región de Toscana, supone estar prácticamente todo el tiempo ante obras de arte. Desde luego, en el caso de Arezzo también ocurre. Por ejemplo, aquí podemos visitar en la iglesia de San Francisco, uno de los conjuntos pictóricos de pintura mural más valiosos de todo el Renacimiento. Estamos hablando de las pinturas de Piero della Francesca (nacido en la provincia) que representan la Leyenda de la Vera Cruz.

Catedral de Arezzo
Catedral de San Donato – Ana del Castillo

De este artista hay más obras en la ciudad, como otro fresco de la María Magdalena pintado en la catedral de San Donato, que como en cualquier ciudad italiana se encuentra en la Piazza del Duomo. Y todavía os quedarían más iglesias interesantes por visitar, como la de Santo Domingo, con el cuadro de la Crucifixión de Cimabue, o el templo románico de Pieve de Santa María.

Vistas sobre la ciudad

Esa sensación de encontrarse en ciudades que en sí mismas son verdaderos museos ocurre en otros muchos lugares toscanos. Por ello, a veces lo mejor es simplemente pasear por las calles. Aquí un recorrido muy interesante y refrescante es atravesar el Paseo del Prato hasta llegar a la Fortaleza Medicea. Un excelente lugar para apreciar una amplia panorámica de todo el conjunto urbano.

Arezzo
Arezzo – Claudio Giovanni Colombo

Un conjunto que realmente es hermoso y que podría competir en belleza con muchas ciudades de su tamaño. No obstante, hay otros lugares en los alrededores que se llevan la fama como puede ser San Gimignano, por no hablar Siena, Pisa o la propia capital florentina.

¿Esto es una desventaja? Quizás para los hosteleros y restaurantes de la ciudad. Pero para nosotros es una verdadera maravilla, ya que Arezzo permite ser visitada sin tantos agobios, lo cual la hace aún más interesante y delicada.