El ajiaco, un tesoro de la gastronomía colombiana

Edith Sánchez · 4 febrero, 2019
Aunque el ajiaco se puede encontrar en varios países de América Latina, tiene un origen netamente colombiano. Se prepara desde las épocas precolombinas y hace gala de la impresionante variedad de papas que hay en Colombia.

Si no has tenido el privilegio de degustar un delicioso ajiaco, debes hacerlo. No te arrepentirás, seguro. Este está considerado como uno de los platos más típicos y representativos que tiene la comida colombiana.

¿Qué es el ajiaco?

Consiste en una exquisita sopa con ingredientes propios de la región andina de Colombia. Como es originario y consumido principalmente en Bogotá, muchas veces se le llama “ajiaco santafereño”, ya que antiguamente la ciudad se llamaba Santa Fe de Bogotá.

Plato de ajiaco
Ajiaco – reed_sandridge / Flickr.com

Este plato, históricamente autóctono y tradicional, ha sido muy apreciado. Entre sus ingredientes, tres tipos de papa: pastusa, criolla y sabanera. Tiene trozos de mazorca, presas de pollo y unas hierbas aromatizantes clave, las guascas.

Puedes acompañarlo con aguacate, alcaparras, crema de leche y ají. En muchos casos, también se sirve con una porción de arroz blanco.

Es posible que encuentres algunas variantes en sus ingredientes y en su preparación. Pero el ajiaco debe ser respetado en su esencia. Este se sirve en vasijas o cazuelas negras de barro, que van encima de unas canastas de fique. Los aderezos van aparte y son opcionales de acuerdo a tu gusto.

Toda la identidad colombiana en el ajiaco

Por si no lo sabías, el ajiaco es un plato típico de historia y tradición ancestral. Tuvo su origen en la época colonial. Los nativos de la zona andina colombiana, llamados muiscas, vivían en Boyacá y Cundinamarca. Fueron ellos los que comenzaron a cimentar este cocido.

Inicialmente tenía como ingredientes principales la papa, el maíz y la cebolla. Posteriormente, se fueron incluyendo los otros elementos. Esta receta fue acogida por ser una sopa caliente, con alto valor energético y, por lo mismo, muy apta para el frío de Bogotá.

En sus comienzos era preparado con ají, una especie de guindilla, de ahí también entenderás la raíz de su nombre. De hecho, en países como Perú, Chile y Cuba este plato desde su origen tiene como componente principal el ají. Sin embargo, el ajiaco se creó en Colombia y adaptado en otros países.

El ajiaco se considera un plato con identidad colombiana, un emblema nacional. Se lleva a la mesa en el espacio familiar y en las festividades sociales y culturales más importantes del país. Este plato es riqueza, no solo por sus apetitosos ingredientes, sino por su preparación y presentación. Un tesoro culinario.

Bienvenido siempre un ajiaco en tus celebraciones

Plato de ajiaco
Plato de ajiaco – Multivac42 / Flickr.com

El ajiaco es un plato que no puede faltar en  las fiestas patrias, como el 6 y 7 de agosto, cuando se celebra el aniversario de la fundación de Bogotá. También el 20 de julio, celebración de la independencia de Colombia.

Igualmente, no puede faltar en las festividades navideñas, ya sea Nochebuena o Año Nuevo. También es habitual en las reuniones familiares, generalmente dominicales.

Si te gusta la buena cocina, este es un plato muy apropiado para preparar en casa. Incluso muchos fanáticos del ajiaco lo consumen al día siguiente de su preparación, pues consideran que así su sabor es aún más apetitoso. Es importante que, en ese caso, refrigeres la sopa para evitar que se estropee.

Si por el contrario, no te gusta cocinar, existen infinidad de restaurantes que siempre lo tienen en su menú. Es más, hay lugares típicos y exclusivos donde podrás degustar este delicioso plato.

Un señor ajiaco

Plato de ajiaco
Ajiaco – _siempreviva / Flickr.com

Visitar Bogotá y no comer ajiaco es algo imperdonable. El plato lo sirven en casi cualquier restaurante, en las plazas de mercado y en los sitios gourmet. A veces te lo ofrecen como entrada y a veces como plato fuerte. Tiene una buena dosis de carbohidratos, pero en medio del frío andino viene como anillo al dedo.

El Restaurante Las Margaritas se precia de ser uno de los más antiguos y tradicionales de Bogotá. Y uno de los platos que más cuida es precisamente este. En La Puerta Falsa, el restaurante más antiguo de Colombia, también hacen sopas memorables. Y por supuesto, dentro de ellas destaca el famoso ajiaco.

Sin embargo, quizás la mejor opción sea visitar la Plaza de Mercado de Paloquemao, un lugar en donde el ajiaco sabe a pueblo, a realidad. Además, te dan una porción más generosa que en cualquier otra parte y encuentras el plato a cualquier hora del día. No dudes en dejarte seducir por esta delicia culinaria.