5 cosas que tienes que hacer en Rishikesh, en la India

20 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
Es el centro mundial del yoga. Un lugar cargado de espiritualidad perfecto para unos días de retiro y meditación.

Lo primero que hay que decir de Rishikesh es que es la capital mundial del yoga. Eso ya nos da una pista sobre una de las cosas que hay que hacer en esta ciudad de la India. No obstante, no todo es participar en un curso de yoga. Hay más cosas interesantes que hacer en Rishikesh y de todas ellas os vamos a hablar a continuación.

Dónde está Rishikesh

Antes de contaros qué hacer en Rishikesh, vamos a ubicarla en el mapa, para que sepáis hacia dónde dirigiros. Se halla al noreste de la India, en el estado de Uttarakhand, y por esa ubicación se la considera una de las puertas a la cordillera del Himalaya.

Una vez que sabéis dónde está Rishikesh, ya podéis descubrir qué os espera allí. Os va a sorprender la espiritualidad que se respira en ella, así como la naturaleza que la rodea.

¿Qué se puede hacer en Rishikesh?

1. Un curso de yoga

Hombre practicando yoga junto al Ganges en Rishikesh

Ya lo hemos avanzado más arriba. Cualquier amante y practicante del yoga sueña con viajar a Rishikesh y participar en las clases de algún reputado yogui local. Eso es más que posible, ya que hay una amplia oferta.

Hay infinidad de turistas que llegan hasta aquí por ese motivo. Por ello, no es nada complicado encontrar escuelas de yoga. Eso sí, hay que tener algún conocimiento para elegir la del estilo más adecuado para ti, ya que hay muchas variantes.

2. Entrar a un centro de meditación

Si el yoga es motivo para visitar Rishikesh, lo mismo puede decirse de la meditación. Muchos viajeros llegan hasta aquí para eso. Los más famosos fueron The Beatles, que llegaron a Rishikesh en 1968 y se instalaron en el monasterio o ashram de Maharishi Mahesh, que se puede visitar, aunque esté casi en ruinas.

Hay muchos otros ashram en la ciudad para celebrar sesiones de meditación. Y no solo eso, también podrás acudir a comer a alguno de ellos, ya que allí se ofrece comida gratuita a cientos de personas todos los días.

La comida es de lo más sencilla, pero tomársela allí en el suelo rodeado de locales y turistas puede ser una experiencia muy enriquecedora.

3. Adentrarse en la medicina ayurvédica

Aunque la medicina ayurvédica en ocasiones se relaciona más con el sur del país, con la zona de Kerala, también en Rishikesh está muy asentada. Se trata de unos conocimientos de medicina natural ancestrales con una fuerte implantación en la India y muchos seguidores en todo el planeta. Y aquí puedes aprender sobre ello.

4. Disfrutar del Artii Parmarth

Ritual en el Ganges
Ritual en el Ganges

Seguimos con los asuntos más espirituales y religiosos que caracterizan cualquier viaje a la India, y más concretamente a Rishikesh. Ahora os proponemos acudir al atardecer al ghat de Parmarth para ver una ceremonia de lo más especial.

Te preguntarás qué es un ghat. Pues bien, son las escalinatas famosas que suele haber a orillas del río Ganges. Este es el río sagrado del hinduismo, que por aquí pasa muy limpio gracias a la proximidad de su nacimiento.

Si estás en Rishikesh en los diferentes ghats verás todo tipo de escenas. De hecho, otra de las cosas que hay que hacer es sentarse en ellos y sencillamente dejar pasar el tiempo. Veréis vacas, monos, niños jugando, gurús meditando o merendando, otros turistas, limpiadores de oídos… ¡Sí habéis leído bien!

Todo un espectáculo, pero ninguno tan impactante como el Artii Parmarth. Es una ceremonia en la que se rinde culto a una gran escultura de Shiva sobre el río, a la que se le ofrecen flores y las luces de las velas al atardecer.

5. Cruzar los puentes de Rishikesh sobre el río Ganges

Cualquier paseo por la zona turística de Rishikesh está cerca del río. Más concretamente en el entorno que hay entre los dos puentes famosos de la ciudad: Ram Jhula y Laxman Jhula. Aquí están los centros de yoga, de meditación, los hoteles, los restaurantes, los ghats y los puestos callejeros de comida y de cualquier mercancía comerciable.

Es decir, que los paseos siempre son por esta zona y es obligado cruzar el río en diversas ocasiones. Esto da una visión estupenda de esta ciudad tan acogedora como espiritual. Un lugar ideal para entrar en contacto con la India más auténtica.