Visitamos Sigmaringen y su castillo de cuento

16 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
El castillo de Sigmaringen ha sido testigo y escenario de importantes episodios de la historia europea. De todo ello os hablarán en las visitas guiadas por sus salas y salones.

El castillo de Sigmaringen es el monumento más emblemático de esta población del sur de Alemania, ubicada en las proximidades del lago Constanza. Es un lugar no demasiado conocido para los foráneos, pero que realmente deja encantado de la visita a todo el que lo descubre, ya que se trata de una población y un monumento muy vinculados con otros lugares de Europa.

Historia y presente del castillo de Sigmaringen

Vista del castillo de Sigmaringen

Al igual que ocurre con otros castillos europeos, en realidad, tenemos que considerar que el de Sigmaringen es un palacio. Un palacio que incluso hoy se usa esporádicamente para actos protocolarios.

Así lo hacen sus propietarios, la familia Hohenzollern, descendientes de la dinastía del mismo nombre que se mantuvo durante un tiempo católica e independiente de la todopoderosa Prusia, gobernada por la otra rama dinástica Hohenzollern de creencias protestantes. Así que, además de las visitas turísticas, aquí se realizan banquetes aristocráticos y eventos de la alta sociedad europea.

Es decir, que de alguna forma el castillo de Sigmaringen nos permite viajar en el tiempo. Y es que sus propietarios han llegado a ser relativamente influyentes en ciertos momentos de la historia, incluso reinaron en Rumanía y en el siglo XIX fueron candidatos a reinar en España. ¿Sorprendido?

La visita al castillo

Acceso al castillo

Cuando se llega a Sigmaringen, o se pasa por esta carretera que recorre el estado de Baden Württemberg al sur de Alemania, aunque no se haya oído hablar del castillo, se acaba por parar al ver su enorme construcción en lo alto del pueblo y sobre las aguas del río Danubio.

Es cierto que hay otros castillos germanos muy famosos, como el de Neuschwanstein en Baviera, pero también este de Sigmarigen es espectacular. Lo es por fuera y también por dentro.

Se hacen visitas guiadas que duran aproximadamente una hora, aunque por regla general son en alemán. Pero no hay otra forma de visitar el castillo de Sigmaringen que mediante una visita guiada. Así que, aunque no tengamos la fortuna de entender las explicaciones, merece la pena el paseo por esas estancias palaciegas.

Llaman la atención las grandes estufas de porcelana con las que se calentaba un edificio realmente gélido. Y también atraen las miradas los aristocráticos baños. Sí, los baños, ya que aquí se crearon las primeras bañeras en Alemania y se dotó al inmueble de agua corriente. Y, por último, hay que mencionar la sala de los trofeos de caza y la impresionante colección de armas de la familia.

Un paseo por Sigmaringen

Vista de Sigmaringen

Tras visitar el castillo, hay que aprovechar para dar un tranquilo paseo por las calles peatonales de Sigmaringen. Este es un lugar donde se respira toda la tranquilidad del mundo.

Es ideal para entrar a algunos de sus cafés tomar alguna bebida, así como un dulce o un helado, según la época. Y, de paso, mientras se camina se van viendo las típicas casas construidas con entramado de madera que son tan comunes aquí o en la cercana Selva Negra.

Y otro sitio que se puede visitar en Sigmaringen es su jardín Kneipp. Con ese nombre hay diversos jardines repartidos por Alemania. Son jardines inspirados en las doctrinas de Sebastián Kneipp, un sacerdote y médico que en el siglo XIX creó las bases de ciertos tratamientos de hidroterapia.

Montar en bici

Vista del Danubio en Sigmaringen

Y ya que hablamos un poco de salud, os recomendamos que durante este peculiar viaje en coche por el sur de Alemania, si os es posible, llevéis un portabicis y vuestras bicicletas en él. El motivo es aprovechar la existencia de muchos carriles bici en la zona. Y, sobre todo, aprovechad que por aquí pasa una de las rutas ciclistas más hermosas de toda Europa y que va en paralelo al Danubio.

No se trata de hacerla entera, a menos que tengáis una buena bici eléctrica, ya que el recorrido entero va desde prácticamente el nacimiento del río hasta Budapest y se prolonga durante unos 1000 kilómetros. Pero si os gusta dar pedales, haced algunos tramos, como el que trascurre por el entorno de Sigmaringen. Es un verdadero placer y uno de los mejores recuerdos de este viaje por el sur alemán.

  • Castillo de Sigmaringa (s.f.).En Wikipedia. Recuperado el 16 de enero de 2020 de https://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_Sigmaringa
  • Hohenzollernschloss. Web oficial del castillo. Recuperado de https://hohenzollern-schloss.de/