Visitamos el castillo de Vélez-Blanco en Almería

Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Cristina Moreno
28 mayo, 2019
Su exterior es el de un castillo medieval plagado de torres y almenas. En su interior se encontraba uno de los patios renacentistas más bonitos de España, hoy en el Museo Metropolitano de Nueva York.

España, después de Italia, fue máximo exponente de la arquitectura de estilo renacentista. Así, en el siglo XVI, palacios y castillos comenzaron a construirse en el nuevo estilo arquitectónico símbolo de la nobleza culta. Una de estas edificaciones es el castillo de Vélez-Blanco, en la provincia de Almería.

Historia del castillo de Vélez-Blanco

La historia de este castillo está ligada a don Pedro Fajardo, adelantado de Murcia después de su nombramiento como marqués de los Vélez. Este pertenecía a una influyente familia dentro de la corte de los Reyes Católicos. Su padre, don Juan Chacón, era contador real y su madre fue dama de Isabel la Católica.

Castillo de Vélez-Blanco
Castillo de Vélez-Blanco

Un aspecto interesante es que, al igual que el castillo de La Calahorra de Granada, este castillo fue un desafío directo a los mandatos de los Reyes Católicos. Estos habían ordenado no construir fortalezas que fueran reflejo del antiguo poder feudal.

Durante el siglo XVIII comenzó el expolio, pues se autorizó el uso de sus materiales para diversos fines. Así, sus cañones se fundieron para realizar las campanas de la iglesia de la localidad. Peor fue su destino en el siglo XIX, durante la ocupación napoleónica, ya que fue saqueado. Y en el siglo XX, la parte más importante, su Patio de Honor, se vendió a un marchante.

Pese a que en 1931 se declaró Monumento Nacional, su degradación continuó hasta 1960, año en el que comenzó su restauración para hacerlo visitable. En la actualidad, existe un proyecto para realizar una réplica exacta del patio en el castillo, lo que permitirá al visitante comprenderlo en todas sus dimensiones.

Cómo es el castillo de Vélez-Blanco

Acceso al castilo
Acceso al castillo

En 1506 comienzan las obras sobre los restos de una antigua fortaleza árabe. El estilo elegido será el gótico, si bien, la cercanía del renacentista castillo de La Calahorra, hará que don Pedro decida cambiar el estilo del castillo de Vélez-Blanco al nuevo estilo arquitectónico.

Este estilo renacentista era símbolo de los nuevos tiempos y de una nobleza más culta que rompía con la vieja tradición medieval y mostraba el espíritu de los tiempos modernos.

Su estructura se adapta a la colina en la cual se ubica, dominando todo el territorio. Está formado por dos espacios diferenciados unidos por un puente levadizo, hoy fijo para facilitar la visita del mismo.

Partes del castillo

Torres del castillo
Torres del castillo

El primer espacio se corresponde con la parte defensiva. Se trata de una fortificación cuadrangular levantada sobre la antigua alcazaba islámica. Del segundo espacio, destacan sus siete torres almenadas, todas de igual altura, a excepción de la imponente torre del homenaje, que es de mayor altura.

El aspecto palaciego se reflejaba principalmente en el patio, que hoy se encuentra en el Metropolitan de Nueva York. También se percibe en las salas adornadas con el blanco mármol de Macael, localidad próxima situada en la sierra de Filabres.

El patio, de doble altura, se abría al exterior por medio de una zona de mirador. Sus paños no era simétricos, lo que le restaba un poco de armonía, pero la decoración de los paños de mármol propia del Quattrocento italiano lo hacían muy bello. Hoy, el palacio se puede visitar de forma gratuita de martes a domingo, así como algunos festivos.

La venta del patio y su nueva vida en Nueva York

Patio del castillo en el MET
Patio del castillo en el MET

Joaquín Álvarez de Toledo, duque de Medina Sidonia y marqués de los Vélez, vendió las piezas al marchante de arte J. Goldberg en 1904. Y este, a su vez a los esposos Blumenthal, Georges y Florence. De esta manera, casi 2000 piezas de mármol blanco de Macael, viajaron en barco a Estados Unidos.

No será hasta 1945 cuando forme parte de la colección del Museo Metropolitano de Nueva York. ¿Y dónde estuvo mientras tanto? En la desaparecida Mansión Blumenthal, en pleno centro de Nueva York. Una lujosa mansión situada en la esquina de la calle 70 con Park Avenue que se construyó para albergar al hermoso patio almeriense.

Allí estuvo desde 1920 a 1941, año en que se donó el patio al MET. Así, en este museo neoyorquino se montó el patio del castillo de Vélez-Blanco en una de sus salas. Aunque su disposición actual no se corresponde con la original, se puede subir incluso a la planta alta y contemplarlo en todo su esplendor.

  • Castillo de Vélez-Blanco. (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 28 de mayo de 2019 de https://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_V%C3%A9lez-Blanco
  • Raggio, O., & Rorimer, J. J. (2006). The Velez Blanco Patio: An Italian Renaissance Monument from Spain. The Metropolitan Museum of Art Bulletin. https://doi.org/10.2307/3258177