Un castillo italiano en Granada: el castillo de La Calahorra

15 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Cristina Moreno
¿Eres un amante del arte italiano? Pues en un pequeño pueblo de Granada tienes la oportunidad de visitar un auténtico castillo italiano: el castillo de La Calahorra.

Ubicado en un promontorio, el castillo de La Calahorra de Granada es el primer ejemplo de castillo renacentista con el que cuenta España. Y esto se debe a que su promotor, don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, trajo un castillo por piezas desde Italia para que fuese su residencia en sus tierras españolas.

El Marquesado del Cenete

Vista de La Calahorra
La Calahorra

La historia de este castillo se inicia con el primer marqués del Cenete. Fue don Rodrigo Díaz de Vivar y Medoza, un personaje muy ligado a las corrientes artísticas y culturales del momento, sobre todo a las italianas.

Su padre, el cardenal Mendoza fundó este mayorazgo para su hijo en las tierras de Guadix. Este es un hecho bastante singular en la época, pues los Reyes Católicos intentaban disolver los privilegios feudales de los antiguos señores y habían ordenado la demolición de torres y castillos que representasen el poder del señor local.

Sin embargo, esta premisa no se cumplió con la familia de los Mendoza. Posiblemente fuera porque los monarcas necesitaban controlar a la población del Marquesado del Cenete, de fuerte raigambre morisca. Y para esa empresa contaron con don Rodrigo, famoso por su fuerte temperamento.

Esto se ve reflejado a la perfección en el hecho de que sus sótanos se utilizaron como calabozos para los presos moriscos. Aquí permanecían los presos hasta que eran trasladados a la Real Chancillería de Granada para ser juzgados.

Así, el recién nombrado marqués del Cenete decidió plantar su castillo sobre el promontorio en el que se encontraba una antigua fortaleza árabe. Y para ello, ordenó traer materiales y artistas desde Italia.

Un castillo italiano en Granada

El castillo de La Calahorra de Granada comenzó a construirse en 1509 y en 1512 ya estaba terminado, fecha en la que aún el gótico era el estilo representativo de la monarquía. De esta forma, podemos decir que es pionero en cuanto a la introducción de elementos arquitectónicos y decorativos renacentistas en España.

Vista aérea del castillo de La Calahorra

Es gracias a la exigencia e impaciencia del marqués del Cenete que el castillo se termina tan pronto. Y es que, no contento con el primer arquitecto que contrata, Lorenzo Vázquez, lo sustituye por el italiano Michelle Carlone, a quien ordena la contratación de múltiples artistas que trabajan para el castillo incluso desde Italia

Iba a ser su residencia y la de su esposa, doña María de Fonseca. A ella está dedicada la inscripción que preside el patio y, por ello, quería que todo estuviese a su gusto. Así, el marqués se implica al máximo en el proyecto y durante sus viajes a Italia encarga planos y diseños a artistas italianos.

Parece que a Vázquez se le debe la construcción de la mayor parte del exterior. Un exterior que más parece el de una fortaleza inexpugnable que la del delicado palacio que encontramos en su interior. Y puede también que el planteamiento de la escalera y del patio, para los que usó mármol almeriense de Macael, sean idea de Lorenzo Vázquez.

Pero pronto, Vázquez sería sustituido por el italiano Michele Carlone. Este daría las instrucciones para que el castillo adquiriera la imagen que vemos hoy. Su planta es cuadrada. Sobresalen las torres circulares en las cuatro esquinas, así como la belleza del patio central y todo el programa iconográfico dedicado a la mitología romana.

El interior del castillo de La Calahorra de Granada

Exterior del castillo

La impaciencia del marqués hizo que muchas de las piezas se trajeran ya labradas desde Italia. Así, eran recibidas en el puerto de Almería y trasladadas hasta el marquesado. Por ello, el castillo de La Calahorra cuenta con una importantísima muestra de mármol blanco de Carrara.

Destaca la escalera, que aúna la tradición española de las escaleras de tipo claustral y el estilo genovés. Esta rompe la cuadratura de la planta, ya que para su desarrollo se construyó un módulo que sobresale en uno de los lados del castillo.

Además, en el interior podemos encontrar todo un despliegue de arte genovés, lombardo y carrarensis. Se aprecia en sus elementos el estilo del Quattrocento italiano.

Si lo visitas, no te pierdas la portada de acceso al Salón de los Marqueses, todo un arco del triunfo en el que la iconografía está referida a la vida de ultratumba. Esta se basa en el Codex Escurialense. Así, Hércules no deja entrar el mal y Apolo será el promotor para alcanzar la inmortalidad.

La visita al castillo de La Calahorra

El castillo aún es propiedad privada, sin embargo, es visitable en su mayoría. Para ello, hay que concertar cita o acudir los miércoles. Un guía privado conduce a los visitantes por su interior, siendo el pago al gusto del visitante.

Su acceso aún no ha sido acondicionado para personas con movilidad reducida. Y puesto que está en una pequeña colina, se recomienda llevar calzado cómodo para ascender hasta el mismo.

  • Castillo de La Calahorra. (s.f.). En Wikiwand. Recuperado el 15 de mayo de 2019 de http://www.wikiwand.com/es/Castillo_de_La_Calahorra