Una visita a la Acrópolis de Atenas: datos básicos

· 20 enero, 2019
Es la gran joya de Grecia, visita inexcusable en la capital del país. Pero antes, conviene conocer algunos aspectos importantes.

Si tu próximo destino es Grecia, y especialmente su capital, la visita a la Acrópolis de Atenas es inevitable. Para que puedas disfrutarla al máximo, queremos darte algunos datos importantes. Te contamos qué es, qué verás en ella y, por supuesto, algo de su historia.

¿Qué eran las acrópolis?

La palabra acrópolis hace referencia a la parte más alta de las antiguas polis griegas. Allí se construían los edificios más emblemáticos, como templos o plazas donde se reunían las personalidades de la ciudad. También se celebraban los actos más importantes. Proviene del griego akros (extremo, cima) y polis (ciudad).

Esta zona elevada actuaba como el núcleo a partir del cual se iban desarrollando y extendiendo las urbes. Así nacieron ciudades tan importantes como Atenas o Roma.

La más representativa de las acrópolis griegas

Vista de la Acrópolis de Atenas
Vista de la Acrópolis de Atenas

Es la atracción turística más popular del país y un imán para los aficionados a la arqueología, la mitología o la historia. Si miras una fotografía de la ciudad, habrás apreciado que la Acrópolis de Atenas se alza como un centinela. Y es que está en una cima que alcanza los 156 metros sobre el nivel del mar.

Si consideramos a Atenas la cuna de la civilización y la cultura occidental, podemos decir que la cuna de esa cuna es la Acrópolis. De ahí que sea importante que conozcas unos datos básicos antes de visitarla.

Su origen se remonta a hace más de 2500 años

La mayor parte de la Acrópolis de Atenas que hoy podemos visitar se construyó en el siglo V a.C., es decir, durante la época de Pericles. Esto es, hace más de 2500 años.

Pero eso no es todo. La Acrópolis está construida sobre restos de la época micénica (2000 años a.C.) y arcáicos (600 años a.C.). Los últimos fueron destruidos durante una invasión persa. Como consecuencia, los atenienses juraron no reconstruirlos, pero Pericles consiguió convencerlos de lo contrario.

Así, se erigieron los impresionantes monumentos que han aguantado el paso de los siglos y han sido testigos de miles de años de historia. Pertenecen a la que se conoce como Edad de Oro de Atenas (480-404 a.C.), también llamado siglo de Pericles.

Ha sido restaurada en varias ocasiones

Acrópolis de Atenas
Acrópolis de Atenas

Cabe añadir que la apariencia actual de la Acrópolis de Atenas se debe a una gran restauración. Esta se se llevó a cabo entre los años 1833 y 1863.

Aunque ha sido saqueada y destrozada en varias ocasiones a lo largo de la historia, la magia de este imponente lugar aún se mantiene. Con ayuda de la imaginación, podrás sentir que has retrocedido en el tiempo hasta la época de máximo esplendor de la Antigua Grecia.

La visita a la Acrópolis de Atenas

La sola visita a la Acrópolis de Atenas justifica el viaje a la capital griega. Y es que aquí se encuentran los monumentos y construcciones más conocidos de la época clásica de Grecia. Vamos a descubrir cuáles son.

Partenón

Partenón de Atenas
Partenón

Cuando pensamos en Grecia, la primera imagen que se nos viene a la mente es, sin duda, el Partenón. Su grandiosa estructura refleja el extraordinario florecimiento de la ciudad, tanto cultural como artístico, durante el siglo V a.C.

Eso sí, hay que decir que la historia no ha tratado especialmente bien al Partenón. Hoy en día continúan las labores de conservación y reconstrucción. Sin embargo, nada de eso ha conseguido eclipsar la majestuosidad que desprende la estructura que corona la Acrópolis.

Propileos

Constituyen uno de los umbrales más espectaculares del mundo antiguo. Flanquear esta monumental entrada ya es toda experiencia. El actual aspecto de las ruinas es similar al que tendrían durante el proceso de construcción, siglos atrás.

Erecteion

Cariátides en el Erecteion de la Acrópolis
Cariátides en el Erecteion

Otro lugar destacado dentro de la visita a la Acrópolis de Atenas. Es una obra maestra del orden jónico. Se construyó para reemplazar al antiguo templo de Atenea que había sido destruido por los persas durante las guerras médicas.

Su nombre significa ‘el que sacude la Tierra’, uno de los epítetos áticos de Poseidón. Está situado en el lugar donde Atenea y Poseidón disputaron el patrocinio de Atenas.

Templo de Atenea Niké

En este templo de orden jónico, al igual que el anterior, estaba situada una gran escultura de la diosa que le da nombre. Se erigió como símbolo de la victoria de los griegos sobre los persas en la batalla de Salamina.

Está claro que la visita a la Acrópolis de Atenas es como volver al pasado. Y no a cualquier lugar, sino a uno de los sitios más importantes para la historia de Grecia y de Europa. No hay que olvidar que la historia que esconden los monumentos restaurados de la Acrópolis es también nuestra historia.