Una visita a Molina de Aragón, un precioso pueblo de Guadalajara

Lo primero que hay que saber antes de visitar esta bella localidad es que, pese a lo que indica su nombre, se trata de una población perteneciente a Castilla-La Mancha, a la provincia de Guadalajara. Pero su breve pasado como tierras del rey aragonés y su carácter fronterizo, hacen que haya pervivido ese nombre. Y es que su historia y su condición de frontera caracterizan la actual y hermosa villa de Molina de Aragón.

El castillo de Molina de Aragón

Castillo de Molina de Aragón
Castillo – Alberto Loyo

Para ser más correctos, deberíamos decir el castillo-alcázar de Molina de Aragón. Y es que se trata de una construcción originada durante los años de dominio musulmán en este territorio. Si bien luego, con la Reconquista y el desarrollo del Señorío de Molina, el castillo adquirió proporciones realmente espectaculares. Y lo cierto es que hoy en día es la imagen más emblemática de la población.

Si se visita Molina de Aragón, no lo dudéis, adentraros en la fortaleza medieval por la llamada Puerta del Reloj y llegar hasta la impresionante Torre de Aragón, en lo más alto del castillo. El camino y el esfuerzo merecen la pena.

El Puente Viejo

Puente Viejo de Molina de Aragón
Puente Viejo – JOSE RAMIRO LAGUNA

Si el castillo es la estampa más buscada desde la lejanía de Molina de Aragón, cuando uno se adentra en el núcleo histórico, uno de los lugares que ha de encontrar es el Puente Viejo. Un puente de época románica que salva el cauce del río Gallo.

Se trata de un bonito puente de tres ojos que unía la vieja ciudad con el monasterio de San Francisco. Y hay que cruzarlo sí o sí, ya que ese monasterio es una visita obligada en Molina.

Monasterio de San Francisco

Convento de San Francisco en Molina de Aragón
Convento de San Francisco – Oilisab / Commons.wikimedia.org

Este convento, que hoy es parcialmente residencia de ancianos, guarda uno de los símbolos más queridos de los vecinos de Molina de Aragón. Es el llamado Giraldo de Molina. Se trata de una veleta en la iglesia en forma de arcángel con una bandera. Pero además de eso, varias estancias del histórico inmueble también han sido transformadas en peculiar museo comarcal.

La iglesia de Santa Clara y otras iglesias de Molina de Aragón

Iglesia deSanta Clara en Molina de Aragón
Iglesia de Santa Clara – santiago lopez-pastor / Flickr.com

Uno de las notas que predomina en la arquitectura histórica de Molina es el tono rojizo de sus piedras. Es una arenisca roja con la que se levantaron las murallas del castillo y también los edificios más antiguos. Entre ellos destaca la iglesia de Santa Clara, de sencillo estilo románico.

Esta no es el único templo románico de la urbe. También se levantó con similares formas la iglesia de San Gil, si bien está muy dañada por un devastador incendio de comienzos del siglo XX. Y en el mismo centro de Molina, en su Plaza Mayor, está la iglesia de Santa María del Conde, muy transformada pero cuyos orígenes nos llevan hasta los tiempos del primer Señor de Molina.

Palacio del Virrey de Manila

Palacio del marqués de Villel en Molina de Aragón
Palacio del marqués de Villel – santiago lopez-pastor / Flickr.com

Sí, un palacio con el nombre de la capital de Filipinas en las frías tierras de Guadalajara. ¿Por qué? Porque aquí vivió el gobernador de aquel archipiélago colonial, quien a su vuelta a España en 1739 se enamoró de una muchacha de Molina, y allí decidió levantar ese palacio, como hacían muchos indianos que retornaban con riquezas de sus aventuras en otros continentes.

Pero este no es el único palacio de Molina de Aragón. Hay que tener en cuenta que hubo una época de gran prosperidad en la población, por lo que muchos nobles decidieron establecerse aquí y construir sus mansiones. A eso se debe que paseando por las calles de la población también se pueden ver los palacios de Arias, del Marqués de Villel, de Garcés de Marcilla, de los Montesoro o el de los Molina.

“La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos.”

-Enrique Larreta-

En definitiva, que Molina de Aragón es una villa con mucho que ofrecer, un rincón de Castilla-La Mancha, colindante con tierras aragonesas, donde nos encontramos con un patrimonio histórico-artístico realmente deslumbrante que merece la pena conocer.

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