De turismo para disfrutar de los tesoros de Jaén

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 12 enero, 2019
Jaén es una provincia que esconde ciudades monumentales y espacios naturales de un enorme valor, entre otros muchos lugares interesantes.

La provincia de Jaén no carece de atractivos. Su problema es la cercanía a lugares tan increíbles como Córdoba o Granada, por no hablar de que poco más allá están Sevilla o Málaga. Pero todo aquel que se aventura por estos territorios queda gratamente sorprendido. Entre los tesoros de Jaén hay joyas monumentales, paisajísticas e históricas.

En Jaén es bello hasta el cielo

No es una frase hecha, ni la idea para un eslogan turístico. Es la realidad. La poca contaminación lumínica y ambiental de la zona de Sierra Morena hace que la Unesco haya considerado a la provincia de Jaén como Destino Turístico Starlight por los inmensos cielos estrellados que aquí se disfrutan.

Cazorla y Andújar, dos parques naturales

Sierra de Cazorla, uno de los tesoros de Jaén
Sierra de Cazorla

Los amantes de la naturaleza descubrirán que el paisaje de la provincia de Jaén es mucho más que sus extensos olivares. Los cuales, por cierto, son de una fotogenia indudable y de un olor inolvidable.

Sin embargo, aquellos que buscan paisajes más serranos están de enhorabuena, ya que por aquí podrán recorrer el Parque Natural de la Sierra de Cazorla y el de la Sierra de Andújar.

En Cazorla es obligado acercarse a su jardín botánico de la Torre del Vinagre. El complemento idóneo tras seguir las rutas de senderismo y bicicleta de montaña que hay por la sierra.

Mientras, en la sierra de Andújar también hay muchos caminos que recorrer. Eso sí, en todos ellos deberéis ser respetuosos con la naturaleza, ya que por allí vive uno de los mamíferos más amenazados de España: el lince ibérico.

Baeza y Úbeda, tesoros de Jaén imprescindibles

Vista de Úbeda
Casco histórico de Úbeda

Si Cazorla y Andújar son joyas naturales, los grandes tesoros de Jaén en lo que a monumentos se refiere son las ciudades de Baeza y Úbeda. Ambas localidades están declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Baeza es la más pequeña y posee un casco histórico más reducido, pero que condensa un maravilloso conjunto alrededor de su plaza de Santa María. Allí está su impresionante catedral, así como el antiguo seminario de San Felipe Neri.

En Baeza no hay que perderse el palacio de Jabalquinto, el arco de Villalar o la casa de Antonio Machado, donde residió el gran poeta.

Mientras, el epicentro de la monumentalidad de Úbeda es la plaza Vázquez de Molina. A partir de ella hay un repertorio de casonas y palacios renacentistas que te dejarán boquiabierto.

Pero aquel que viaje con prisas por la provincia de Jaén, y solo pueda ver un monumento de Úbeda, le recomendamos acercarse a la Sacra Capilla Funeraria del Salvador. Es un maravilloso panteón renacentista.

El yacimiento de Cástulo

Mosaico del yacimiento de Cástulo
Mosaico de los Amores – Ángel M. Felicísimo / Flickr.com

Otro de los tesoros de Jaén de visita obligada es este yacimiento iberorromano. Se encuentra cerca de Linares. Aquí vivió gente desde la época íbera hasta el siglo X, cuando la urbe se abandonó. De todo ello nos han llegado vestigios arqueológicos y, sobre todo, el hermoso Mosaico de los Amores.

Las Navas de Tolosa

Los niños siguen aprendiendo en el colegio que en el año 1212 tuvo lugar la célebre batalla de Las Navas de Tolosa. Con la victoria, Castilla dio un paso defensivo para vencer a los musulmanes que vivían en Andalucía.

Pues bien, aquella batalla se puede rememorar en el municipio de Santa Elena de la provincia de Jaén. Allí es posible visitar el campo de batalla y un museo sobre aquel acontecimiento histórico.

La ciudad de Jaén

Vista de Jaén
Vista de Jaén

Desde luego, sería un auténtico pecado hacer un recorrido por la provincia de Jaén y no visitar la capital. La gran ventaja de esta pequeña ciudad es que, como no es muy conocida, los encantos que posee gustan a todo aquel que los descubre.

Por ejemplo, uno queda impactado por las vistas que ofrece su castillo de Santa Catalina, transformado hoy en un parador. También posee su encanto y su valor artístico el conjunto renacentista de su catedral de la Asunción. Al igual que hay que visitar la iglesia de San Juan del Concejo y la basílica de San Ildefonso.

Y después de tanto caminar, os recomendamos adentraros en los baños árabes mejor conservados de Europa. Un espacio que, sin duda, nos traslada a otros tiempos y que es el mejor lugar para evocar este viaje por los tesoros de Jaén.