Trekking en el glaciar Jostedal, una experiencia inolvidable

· 24 diciembre, 2018
El glaciar Jostedal es el más grande de la Europa continental y uno de los más bonitos. Y se puede recorrer en parte, eso sí, con guía y bien equipados.

Uno de los grandes atractivos de Noruega son sus glaciares. El de Jostedal es el más grande de la Europa continental y uno de esos lugares que hay que visitar una vez en la vida. La exuberante belleza de la naturaleza que lo rodea hará que te reencuentres, de algún modo, contigo mismo. Te contamos cómo disfrutar practicando trekking en el glaciar Jostedal.

El glaciar Jostedal

Glaciar Jostedal
Glaciar Jostedal – alex-neufcube / Flickr.com

Lo primero que debes saber son algunas de las características que hacen a este glaciar tan especial. Se encuentra a unos 288 kilómetros de Oslo y a unos 170 de Bergen. Estas dos ciudades son realmente bellas y cualquiera de ellas servirá perfectamente como aperitivo de lo que está por venir en tu viaje.

Por otra parte, el glaciar Jostedal se sitúa al norte del fiordo de los Sueños y dentro del Parque Nacional de Jostedalsbreen. Está rodeado de montañas y, realmente, impacta esa naturaleza en un estado tan puro. Y todo a pesar de que es un glaciar “joven”, ya que se formó alrededor del año 500 a.C por un enfriamiento del clima.

Jostedal cubre casi 500 km² sobre los municipios de Luster, Balestrand, Jølster y Stryn. La zona más alta del glaciar, Brenibba, se encuentra a más de 2000 metros de altitud. En cambio, la más baja se eleva apenas 350 metros sobre el nivel del mar.

Y en lo que respecta a su  longitud, este glaciar tiene alrededor de 60 kilómetros, aunque está en retroceso. En cuanto a su espesor, en algunos puntos acumula nada menos que 600 metros de nieve.

Trekking por el glaciar Jostedal

Excursionista en Jostedal
Excursionista en Jostedal

Hacer trekking por este glaciar es, como decíamos antes, una actividad que hay que realizar sí o sí. Y con más motivo si la naturaleza nos encoge el corazón. Pero hay que tener en cuenta que no se puede realizar en cualquier punto, que hay zonas habilitadas para su práctica.

Por ello, para comenzar la ruta de trekking por el glaciar, lo primero es ir hasta el Centro de Visitantes de Breheimsenteret. Allí te explicarán, de una manera muy didáctica, todo lo que vas a hacer y conocer.

Después, deberás dirigirte por la carretera hasta el final, literalmente, de la misma. Allí el asfalto muere y todo lo demás es nieve, montañas y naturaleza. El panorama que se abrirá ante ti es sobrecogedor.

Adelantábamos que este glaciar, como todos los europeos, se encuentra en un proceso constante de retroceso. Es decir, el Jostedal, cada año, pierde más de 20 metros de longitud.

Dada su situación, no es seguro hacer rutas por tu cuenta, ya que son constantes las grietas o los derrumbes. Solo haz trekking con expertos y, por supuesto, con el equipo adecuado (casco, crampones, guantes, etc).

La excursión por el glaciar

Excursionistas en el glaciar de Jostedal
Excursionistas en Jostedal – GeorgeDement / Flickr.com

Tras unas breves indicaciones por parte de los guías, y después de asegurarse que vas equipado correctamente, iniciarás la excursión hasta el pie del glaciar. Esto os llevará unos 45 minutos caminando por un sendero rocoso al lado del lago.

Una vez llegados al glaciar propiamente dicho, os dispondréis a encordaros y pondréis los crampones necesarios para caminar por el hielo. Entonces comenzaréis a caminar por el glaciar, atados los unos a los otros y sintiendo el hielo bajo vuestros pies.

El hielo azulado del glaciar, los lagos de agua turquesa… todo será realmente espectacular. Y no temáis, tendréis tiempo suficiente a lo largo de la excursión para descansar y para tomar las fotos que deseéis. Los guías no solo os dirigirán en la caminata, también os indicarán los mejores lugares para tomar esas imágenes.

El recorrido es cansando, es en pendiente y no queda más remedio que salvar algunas grietas. Sin embargo, seguramente sean las 5 horas más intensas y apasionantes de tu viaje a Noruega.

Y por último, recuerda: la mejor época para hacer esta actividad o para visitar Noruega en general es en otoño o en primavera. Esto se debe a que la afluencia de visitantes es mucho menor y, además, evitarás el calor del verano y, sobre todo, el frío del invierno.