La Torre de la Doncella y la Torre Gálata en Estambul

· 21 febrero, 2019
Estambul tiene mezquitas y palacios maravillosos. Pero también tiene torres tan bellas y singulares como las que vamos a visitar.

Un viaje a Estambul siempre es un viaje al pasado. En la ciudad turca abundan los monumentos históricos, de enorme belleza artística, como la Torre de la Doncella y la Torre Gálata. Esos monumentos nos hablan de una ciudad que a lo largo de los siglos ha sido Bizancio, Constantinopla y ahora Estambul. Todo un paseo por algunos de los momentos más importantes de la humanidad.

Motivos para un viaje a Estambul

Vista de Estambul
Vista de Estambul

Las razones para preparar un viaje a Estambul son muchas. Es atrayente su extraordinaria comida. También supone un verdadero placer adentrarse en sus famosos baños turcos. Sin duda, cualquier paseo por la ciudad tiene una atmósfera exótica de lo más inspiradora.

Estambul es, además, la única ciudad del planeta que nos permite visitar dos continentes al mismo tiempo: Asia y Europa.

No obstante, el gran motivo de viajar a Estambul es la riqueza de su patrimonio histórico y artístico. Sus mezquitas de cuento, sus palacios repletos de joyas y secretos, sus bazares donde perder la cabeza y el dinero de la cartera…

Es mucho de lo que se puede hablar del patrimonio de esta maravillosa ciudad turca. Pero hoy nos centramos en sus dos torres más emblemáticas: la Torre de la Doncella y la Torre Gálata.

La Torre de la Doncella

Torre de la Doncella en Estambul
Torre de la Doncella

La Torre de la Doncella es uno de los edificios con más historia de Estambul. Y eso es mucho decir. Y no solo es de los más antiguos, también es uno de los más singulares por su ubicación, ya que se encuentra en un pequeño islote justo en el extremo sur del estrecho del Bósforo.

En ese emplazamiento está en realidad su razón de ser. Sirve como faro para el tráfico marítimo por esa zona que une el mar de Mármara al sur y el mar Negro al norte. Pero no siempre ha sido faro.

Originalmente, allá por el siglo V antes de Cristo se levantó aquí una edificación de madera para servir de puesto aduanero a los comerciantes que viajaban por el Bósforo. Y más tarde se transformaría en una fortaleza, de hecho, todavía se pueden ver sus viejas murallas en forma de restos arqueológicos.

La leyenda de la doncella

Torre de la Doncella en Estambul
Torre de la Doncella – michale clarke stuff / Flickr.com

Se deduce que estamos hablando de un espacio que nos puede contar toda la historia de Estambul. Por aquí han pasado los griegos, los bizantinos, los otomanos, los venecianos… Es la mejor clase de historia sobre la ciudad.

Pero también es un lugar de leyenda. A ello se debe su nombre de Torre de la Doncella. Se cuenta que a un rey otomano se le vaticinó que su hija más querida moriría al cumplir los 18 años por el ataque de una serpiente. Así que, para protegerla, la llevó hasta esta torre rodeada de agua. Allí la visitaba solo él.

Pero llegó la fecha señalada, y para celebrar que estaba viva, le llevó una gran cesta con frutas. Sin embargo, no se dio cuenta de que llevaba oculta un pequeña víbora que, por supuesto, mordió a la muchacha y la mató.

La Torre de la Doncella en la actualidad

Hoy en día, la torre además de faro, es una imagen carismática del Bósforo a la altura de Estambul. Un sitio que es visitable. Incluso tiene en su interior un café y un restaurante que presume de unas vistas fantásticas hacia la ciudad.

La Torre Gálata

Vista de la Torre Gálata
Torre Gálata

El segundo monumento de Estambul del que os queremos hablar es la Torre Gálata. Está ubicado en la orilla europea de la ciudad. También es una construcción muy antigua, ya que se levantó inicialmente en el siglo V.

Sin embargo, su aspecto actual es obra del siglo XIV. Fue en ese momento cuando la construyeron los comerciantes genoveses asentados en la ciudad.

Cuando se visita, se comprende su existencia, ya que tiene una panorámica privilegiada de todo el tráfico marítimo de la zona. De hecho, está sobre una colina, y allí aún se eleva 61 metros más. Es una torre circular imponente y que dispone de unos anchos muros de casi 4 metros de espesor en su parte más baja.

Visita a la Torre de Gálata

No os podéis perder esta visita. Y mucho mejor si la combináis llegando hasta allí en el funicular de Tünel, que parte del puente de Gálata. Además, es un sitio que no solo ofrece un balcón panorámico. También es tradicional acudir a sus cenas con espectáculo. Sin duda, una cita inexcusable en tu próximo viaje a Estambul.