Todo lo que debes saber de la Amazonía boliviana

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
13 abril, 2019
No es la zona más conocida de la cuenca del Amazonas. Sin embargo, los territorios amazónicos de Bolivia encierran auténticas maravillas naturales.

La Amazonía boliviana quizás no sea la más conocida de toda esta cuenca natural de Sudamérica, verdadero pulmón del mundo. Sin embargo, es un territorio tan rico como cualquier otro bañado por el Amazonas y con unas ofertas de turismo de naturaleza realmente extraordinarias. ¿Quieres saber más sobre ella? Pues sigue leyendo.

Las dos grandes áreas de la Amazonía boliviana

Selva amazónica desde el aire
Selva amazónica

En la extensión de la Amazonía boliviana podemos distinguir dos zonas bien distintas por los ecosistemas que aquí se desarrollan. Una es la zona de las Pampas, verdaderas sábanas de humedales. Allí descubrirás la visión menos arbolada del Amazonas, pero con una riqueza faunística y vegetal increíble.

Y la segunda de las zonas que hay que descubrir en la Amazonía boliviana son sus selvas. Aquí sí que encontramos la imagen más tópica de la jungla amazónica. Un territorio exuberante de vegetación y por momentos inhumano, debido al calor y la gran cantidad de insectos que aquí viven.

Rurrenabaque, la gran entrada a la Amazonía boliviana

Río Alto en Rurrenabaque
Río Alto en Rurrenabaque

La ciudad que se ha convertido en la principal vía de entrada, tanto a las pampas como a la selva de la Amazonía boliviana, es Rurrenabaque. Es una urbe con infinidad de agencias que ofrecen las distintas excursiones de varios días a este territorio.

La Amazonia de Bolivia se extiende a lo largo de más de 800 000 kilómetros y 6 departamentos: Beni, Pando, Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.

Está claro que hay diversos puntos de acceso, pero ninguno tan preparado como Rurrenabaque en el departamento de Beni. Allí no solo hay agencias para hacer las excursiones, también numerosos lugares para pernoctar.

Otros puntos de entrada

También podemos mencionar la ciudad de Cobija como lugar de entrada a la Amazonía boliviana. Entre otras cosas porque tiene aeropuerto con vuelos nacionales. También se puede volar a Guayaramerín o Trinidad, una ciudad con sus propios atractivos turísticos y una gran oferta de actividades acuáticas en su río Mamoré.

Y desde luego, tenemos que hablar de la Santa Cruz de la Sierra. Sin estar integrada en la Amazonía boliviana, es la vía de entrada a una de las joyas de este territorio. Nos referimos al Parque Nacional Noel Kempff Mercado, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Cuándo hacer este viaje

Amazonía colombiana
Selva amazónica

Para hacer este viaje a la Amazonía boliviana, hay que buscar las fechas de la estación seca en la región. Algo que aquí ocupa seis meses del año, entre mayo y octubre. Durante las lluvias, lo cierto es que la experiencia puede convertirse en una auténtica odisea y las lluvias torrenciales pueden impedir la realización de actividades.

No obstante, hay que decir que el nivel de humedad siempre va a ser muy alto, al igual que las temperaturas. Así que id preparados llevando ropa ligera. Además, debe ser de colores claros y mangas largas para no atraer más de la cuenta a los insectos porque, aunque llevéis repelentes, nadie os librará de más de un picotazo. ¡Es inevitable!

Es necesario vacunarse

Si estás preparando un viaje como este a la Amazonía boliviana eres un apasionado de los espacios naturales más salvajes. Por eso, no te sorprenderá saber que es necesario viajar hasta aquí con varias vacunas actualizadas.

Estas vacunas son las de la hepatitis, el tifus, la polio o el tétanos. Y es obligatoria la vacuna contra la fiebre amarilla. Además, si se van a pasar varios días en la zona de selva, hay que incluir pastillas contra la malaria.

A disfrutar de la Amazonia boliviana

Selva amazónica en Colombia
Selva amazónica

Esta es la información más básica que debéis conocer para preparar este viaje increíble. A partir de ello, solo os queda decidir hacia qué hábitats dirigiros. En las Pampas descubriréis unos humedales alucinantes y os será muy fácil ver especies como los carpinchos, los caimanes, monos amarillos e infinidad de aves y tortugas.

Y otra opción es la selva, la cual es algo más típica, pero también más cara y, curiosamente, a veces menos enriquecedora. Primero, porque las condiciones ambientales pueden ser más duras, y luego porque la densa vegetación hace mucho más difícil la contemplación de animales.

De todos modos, nuestro consejo es que, si tienes oportunidad, disfrutes de un viaje por las dos grandes áreas de la Amazonia boliviana. ¡No te arrepentirás!