El tiempo en Viena, prepárate para la aventura

Virgynia Duque 5 enero, 2018

Viena es una de las ciudades más deseadas por los turistas y viajeros de todo el mundo, no solo por su enorme influencia musical, sino por su bella arquitectura. No obstante, antes de pensar en una visita, es importante tener en cuenta cómo es el tiempo en Viena y decidir cuál sería la mejor época del año para visitarla. ¿Quieres que te ayudemos a decidir?

En Viena, el clima se considera cálido y templado, aunque hay que tener en cuenta que las lluvias son las protagonistas de muchos de los días del año. Los inviernos son muy fríos y los veranos cálidos, con una temperatura media anual de alrededor de 9ºC.

No obstante, veamos estación a estación cuáles son las características del tiempo en VienaDe esta manera podrás decidir mejor cuándo visitar la capital de Austria.

El tiempo en Viena en verano

Prater en Viena
El Prater – Peter Zachar

Como en toda Europa, en Viena también hace más calor los meses de junio, julio y agosto. No obstante, no debemos pensar que el verano es caluroso, ya que difícilmente las temperaturas alcanzan los 26ºC, registrando una temperatura media de 20ºC. 

Con días más largos y temperaturas agradables, es la mejor época del año para visitar la ciudad. Sin embargo, también debes tener en cuenta que puede llover con relativa frecuencia, así que no debes olvidar guardar el paraguas en la maleta.

Esta época es perfecta para pasear tranquilamente por las calles de la ciudad y descubrir todos sus tesoros: sus palacios, sus iglesias, sus jardines… Y también es buena época para disfrutar de su singular parque de atracciones. No dejes de subir a la noria del Prater, tan antigua como encantadora.

El tiempo en Viena en invierno

Mercadillo de Navidad en Viena
Mercadillo de Navidad – Karel Gallas

Aunque el invierno ocupa desde diciembre hasta marzo, los meses más fríos en la ciudad son diciembre y enero, en los que las temperaturas alcanzan los -5ºC y mantienen una media de 0ºC.

Esta no parece ser una buena época para viajar a Viena. Sin embargo, todo tiene su encanto y contemplar la ciudad bajo un manto de nieve es un paisaje que nunca podrás quitar de tu cabeza. Eso sí, recuerda llevar buen abrigo.

Además, a pesar del frío, habrá mil y una cosas que podrás hacer en Viena. Visitar sus palacios es una buena opción. También descubrir algunos de sus museos, y los hay muy interesantes, como el del palacio de Belvedere, donde podrás admirar obras como El beso, de Gustav Klimt.

Si tu viaje coincide con las Navidades, además, podrás disfrutar de los típicos mercadillos. El más conocido es el que se instala en la plaza del Ayuntamiento y que convierte el lugar en un escenario casi mágico.

Otoño en Viena

Burggarten en Viena
Estatua de Mozart, Burggarten – Balakate

El tiempo en Viena en otoño es algo frío. Pero no es mala época para visitar la ciudad, sobre todo al principio de la estación. Aunque las temperaturas oscilarán entre los 5 y 12º C, los colores tierra y fuego impregnarán la ciudad de un toque romántico del que no podrás disfrutar en otro momento del año.

Vive la aventura, abrígate bien y pasea por sus calles y parques mientras gozas de un espectáculo de colores únicos que atrapará tu mente y corazón. Puedes recorrer el Stadtpark, donde verás la estatua dorada de Johann Strauss. También puedes ir al Volksgarten para admirar una bella escultura de Sissi, o al Burggarten, donde se encuentra la estatua de Mozart.

“Las calles de Viena están pavimentadas con cultura; las de otras ciudades con asfalto.”

-Karl Krauss-

La primavera en Viena

El tiempo en Viena, imagen de primavera
Viena – Mariia Golovianko

En primavera se puede disfrutar al máximo de una de las ciudades más majestuosas de Europa. Viena es belleza pura en esta época del año, en la que las flores crecen y el verdor de la hierba y de los árboles se intensifica. Un arco iris de colores te espera para disfrutarlo al máximo.

No te pierdas la oportunidad de ver este paisaje y de disfrutar Viena de noche en esta época, en la que el clima es muy agradable. Cruza sus puentes, respira aire puro y embriágate de toda la magia que esta ciudad desprende por los cuatro costados.

¿Qué podemos decir? Cualquier temporada es buena para visitar Viena, pues su belleza no depende del mes del año en el que vayas, sino de la esencia guardada en su alma.

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