Snaefellsnes, un sitio de cuento de hadas en Islandia

7 agosto, 2018
Glaciares, fiordos, volcanes, cuevas... Dicen que la península de Snaefellsnes es una representación de Islandia a pequeña escala.

La península de Snaefellsnes es uno de los lugares más singulares de Islandia. Su increíble belleza natural la convierten en un sitio propio de un cuento fantástico. De hecho, ha servido de inspiración a varios escritores, como al ganador del Premio Nobel de Literatura Halldór Laxness.

Asimismo, visitar Snaefellsnes supone conocer lo más característico de este país europeo, ya que en dicha península se pueden encontrar muchos de los rasgos nacionales. Por tanto, no es de extrañar que sea conocida como “Islandia en miniatura”. ¿Te animas a conocerla? Te prometemos que no te decepcionará.

Parque Nacional Snæfellsjökull, imprescindible en Snaefellsnes

Parque Nacional Snaefellsjokur
Parque Nacional Snaefellsjokur

En la península destaca el volcán del Snæfellsjökull, que también está considerado como uno de los símbolos de Islandia. Dicho volcán se encuentra dentro del parque nacional del mismo nombre y en su base presenta grandes campos de lava cubiertos por musgo islandés.

Como curiosidad, se trata de la entrada al centro de la Tierra en la famosa obra de Julio Verne. Y es que al parecer el escritor, que contaba con unos conocimientos geográficos muy amplios, vio en esta maravilla dormida desde el siglo XIII un lugar más que oportuno para situar la acción de su novela.

“Qué gran libro se podría escribir con lo que se sabe. Otro  mucho mayor se escribiría con lo que no se sabe.”

-Julio Verne-

En el Parque Nacional Snæfellsjökull también se puede visitar la playa de Djúpalónssandur, de rocas negras y donde ver los restos de un antiguo naufragio.

Otros lugares de interés son la cueva Vatnshellir, que consta de espectaculares bóvedas y tubos de lava; o el monte Kirkkjufell, un macizo de origen volcánico junto al mar. Todo ello constituye un paisaje de ensueño.

Los pueblos de Snaefellsnes

Stykkisholmur en Snaefellsnes
Stykkisholmur

Además del parque nacional, la península consta de otros lugares de interés, empezando por Arnarstapi, un pequeño pueblo de pescadores que se encuentra rodeado de columnas de basalto, barrancos y cuevas. En él, junto al municipio de Hellnar, hay unos increíbles acantilados declarados reserva natural desde 1979.

Otro pueblo pesquero destacado es Olafsvík, donde realizar numerosas actividades, como senderismo. También podrás explorar sus playas de arena o deleitarte con la belleza de la cascada Baejarfoss. El agua de esta cae sobre la cara escarpada de un acantilado cubierto de musgo verde y rodeado de un campo de lupinos púrpuras.

Igual de recomendable es el pueblo de Stykkishólmur, uno de los más bonitos de todo el país con sus edificios de madera y donde coger algún ferry que se dirija al sur de los fiordos del oeste.

Mientras, Grundarfjörður ofrece unas vistas magníficas del monte Kirkkjufell y, por tanto, la posibilidad de conseguir una de las instantáneas más famosas de Islandia.

Otros encantos de Snaefellsnes

Focas en Ytri Tunga
Focas en Ytri Tunga

Entre los sitios imprescindibles de Snaefellsnes, además de los que ya hemos visto, habría que hablar de Rauðarfellsgjá, un pequeño cañón cuyo nombre se lo debe al río que pasa por el lugar.

Más lugares de interés: Songhellir, conocida como la cueva de las canciones por el eco que se produce en su interior; o el cráter Eldborg, un lugar magnífico que se eleva cien metros sobre el nivel del mar.

Por otro lado, los que quieran ver algo de fauna pueden trasladarse hasta la playa Ytri Tunga, el mejor lugar de Islandia para ver focas, habiendo más probabilidades de avistarlas durante la época estival. Más concretamente, en los meses de junio y julio. Volviendo a la playa, a diferencia de la mayoría de las del país, es de arena dorada.

Cómo llegar a Snaefellsnes

Acantilados en Arnarstapi en Snaefellsnes
Acantilados en Arnarstapi

Existen dos formas de llegar a la península. Una de ellas es por cuenta propia y haciendo uso de un coche. Partiendo desde la capital de Islandia, Reikiavik, tan solo hay que seguir la carretera 1 hacia el oeste. Después, es recomendable pagar un peaje e ir por un túnel bajo el agua, pasar por Bogarnes y tomar la autopista 54.

La otra opción, aunque menos económica, es contratando un recorrido organizado. La ventaja es que, además de no tener que preocuparnos por el traslado, podremos beneficiarnos de una excursión guiada -en español- para conocer más sobre la península de Snaefellsnes. El precio de esta ronda los 170 €.

Te puede gustar