Semuc Champey, un monumento natural espectacular

Cristina Blanco · 27 marzo, 2019
Guatemala esconde rincones donde la naturaleza muestra una belleza espectacular. Uno de esos lugares es este parque, donde verás pozas de agua de un intenso color turquesa.

Viajamos a Guatemala, un país latinoamericano que tiene mucho que mostrarte. Atravesamos la provincia de Alta Verapaz para descubrir el Monumento Natural Semuc Champey, cerca del municipio de Lanquín. Se trata de un bosque tropical atravesado por el río Cahabón, de aguas turquesas. Un paraíso que no puedes perderte. ¡Descúbrelo con nosotros!

Semuc Champey, el lugar «donde el río se esconde»

Semuc Champey es el nombre por el que se conoce a este bello rincón de Guatemala, lo que en el idioma q’eqchi significa «donde el río se esconde». Se debe a que el río Cahabón, que atraviesa estos 17 km² de superficie, se sumerge en una región de roca caliza de 300 metros de largo.

Cueva en el interior del parque
Cueva en el interior del parque

Se trata de una caverna con pozas por donde la luz hace unos efectos interesantes. Básicamente, el agua, al entrar en contacto con la roca caliza, crea unos cristales que influyen en la refracción de la luz. Y, además, el río finaliza en una cascada de 40 metros de altura.

Pero esta caverna no es el único tesoro de Semuc Champey. Este espacio se encuentra en un valle de laderas elevadas de origen tropical. Debido al clima de Guatemala, el bosque que lo cubre es de gran riqueza ecológica.

En toda la zona existe una gran diversidad de especies de aves, reptiles, anfibios y peces, junto a flores y plantas. Muchas de las especies están protegidas y son endémicas. En concreto, hay cerca de 100 especies de aves, 34 de mamíferos, 25 de reptiles y 10 de peces, así como 120 de árboles que solo se pueden ver aquí.

Fue a mediados del siglo pasado cuando se dio a conocer la enorme belleza de este parque. Así, el interés turístico fue creciendo y hoy es un lugar muy visitado en Guatemala.

¿Qué hacer en el parque natural Semuc Champey?

Vista aérea de Semuc Champey
Semuc Champey

El principal atractivo del parque son las pozas de piedra caliza. La mejor manera de disfrutar de ellas es subiendo a un mirador que se encuentra en lo alto de una ladera. Se trata de una subida de unos 40 minutos, no muy complicada, y una bajada de 30 minutos.

El camino es empinado, pero no imposible. Ya arriba, tendrás una excelente vista de las pozas. Y, después de haberlas visto, puedes bajar de nuevo y verlas de cerca. Incluso puedes bañarte en ellas, de hecho, el color de sus aguas hace que apetezca. También puedes ver la catarata y pasar el día en las orillas del río Cahabón.

El Monumento Natural de Semuc Champey tiene mucha humedad, por lo que te aconsejamos llevar abundante agua para tu excursión. Si quieres pasar allí el día puedes llevarte comida, aunque también hay locales de alimentación. Como ves, el parque tiene de todo pensado para ti. ¡No lo desaproveches!

Cómo llegar al parque

Puente colgante sobre el río
Puente en Semuc Champey – Boris G. / Flickr.com

Semuc Champey se encuentra a 12 kilómetros del pueblo de Lanquín. Para llegar desde Ciudad de Guatemala hay que atravesar la carretera del Atlántico hasta el pueblo del Rancho, en el kilómetro 81 en dirección a la ciudad de Cobán.

Tras esto, para llegar hasta el parque tendrás que seguir desde Cobán 80 kilómetros para tomar el kilómetro 216 hasta Lanquín. Una vez allí, verás que hay camionetas que te llevan al parque, aunque puedes alquilar una. En la ciudad también encontrarás alojamiento.

Lo mejor para estar tranquilo en el parque es hacerlo sin guía, ya que podrás tomarte tu tiempo para hacer la visita. Aunque si lo prefieres, un guía te enseñará las mejores partes de este bello espacio. El parque abre de 8 de la mañana a 6 de la tarde y el precio es de 50 quetzales (aproximadamente 6 euros).

El parque de Semuc Champey es el plan perfecto para disfruta de un día en Guatemala. Solamente ten cuidado con la humedad y procura ir temprano para subir hasta el mirador.

Una vez allí, agradecerás un baño en las aguas frescas y limpias del río Cahabón. Al fin y al cabo, las pozas son el lugar más especial de este precioso lugar. Por lo demás, lleva ropa cómoda, sombrero y crema solar. Y, sobre todo, ¡no te olvides del bañador!