Saint-Tropez, visitamos la joya de la Costa Azul

Saint-Tropez: lugar de recreo de la alta sociedad francesa, ciudad de película y joya de la corona de la Costa Azul. Esta localidad situada al sur de Francia es uno de los referentes turísticos por excelencia. Su fama no conoce fronteras y se extiende a través de los 5 continentes.

El auge de las vacaciones en la sociedad burguesa provocó que muchos franceses descendieran hasta la costa mediterránea. Así se consagró Saint-Tropez como uno de los principales destinos vacacionales. Pero fue en la última mitad del siglo XX cuando se rodeó de lujo y glamour, todo de la mano de la actriz Brigitte Bardot.

Los tesoros de Saint-Tropez

Por supuesto que puedes disfrutar de las largas playas que adornan este bello lugar. Pero además, de ello, te recomendamos 5 lugares en los que disfrutar toda la experiencia Saint-Tropez. Como decía la famosa canción, “Welcome to Saint-Tropez”.

1. La Citadelle de Saint-Tropez

Fortaleza de Saint-Tropez
Fortaleza – Inu

La Ciudadela de Saint-Tropez es una fortaleza que data del siglo XIV. En un tiempo en el que las guerras, dentro y fuera de Francia, eran la tónica habitual, la situación de Saint-Tropez era crucial para las guerras externas, de ahí la necesidad de estas construcciones.

Actualmente, el ayuntamiento de la ciudad están en constante remodelación de la Ciudadela para su total y fácil acceso. Para fomentar las visitas organizan multitud de exposiciones y eventos a lo largo del año. Su interior, además, alberga el Museo de Historia Marítima. 

2. Musée de l’Annonciade

Museo de la Anunciada – j-r w / Flickr.com

Es un museo de arte moderno. Saint-Tropez fue uno de los puntos neurálgicos de principios del siglo XX. La importancia de este museo se debe al pintor Paul Signacque descubrió la ciudad desde su yate Olympia y se enamoró de su luz y de sus gentes. Decidió entonces comprar una pequeña casa en la que celebraba reuniones con ilustres invitados como Matisse o Bonnard.

Las colecciones que se exhiben están escalonadas entre 1890 y 1950. Sorprenden por su calidad y, sobre todo, por la armonía que desprenden. Este conjunto exhibe pinturas de primer orden, pertenecientes principalmente a los movimientos puntillista, nabí y fauvista.

3. La Place des Lices

Calle de Saint-Tropez
Calle de Saint-Tropez – Gary Perkin

Este es uno de esos rincones que no esperarías encontrarte en un lugar lleno de glamour y lujo. Es una pequeña y encantadora plaza llena de cafeterías y mercadillos, sin olvidar a los jugadores de petanca que se pueden ver las 24 horas del día.

Desde verduras hasta bolsos, pasando por las antigüedades y la ropa vintage, esta plaza es un lugar lleno de vida. Aquí puedes comprar alguno de los dulces típicos del sur de Francia y después sentarte a disfrutar en la terraza de alguna de las cafeterías aledañas.

4. El puerto de Saint-Tropez

Puerto de Saint-Tropez
Puerto de Saint-Tropez – Giancarlo Liguori

Este puerto era uno de los mas transitados durante el siglo XVIII. El tráfico de barcos era intenso y, por ello, la fama comercial era internacional. El Saint-Tropez de aquella época era muy distinto, y sus habitantes también, pero todavía hoy podemos encontrar actividades portuarias de gran importancia.

El paseo por los muelles de la ciudad es una visita obligada. Las vistas que tendremos serán yates inmensos y catamaranes magníficos. Lujosas terrazas desde las que disfrutar de las vistas y sobre todo codearnos con las altas esferas.

5. Las playas de Saint-Tropez

Playa Pampelonne en Saint-Tropez
Playa Pampelonne – Kaesler Media

Si de algo debes hablar a la vuelta de tus vacaciones es de las maravillosas playas que allí encontraste. Y Saint-Tropez es famosa por su belleza, pero también por sus playas.

La playa de les Graniers, está en el lado sur de la Citadelle. Se trata de una pequeña cala que conserva un aspecto natural y virgen. Les Canebiers es una de las mas grandes y anchas, su nombre viene de las antiguas plantaciones de cáñamo de la zona.

Ya fuera del municipio, en Ramatuelle, encontramos cinco kilómetros de playas de arena fina llamadas Pampelonne. El golfo que se forma en la zona permite excursiones y caminatas a lo largo de sus diez kilómetros de costa hasta el cabo Camarat.

“Todo hombre tiene dos patrias, la suya y luego Francia.”

Henri de Bornier

Si aún no estas convencido de que tu próxima visita sea a la bella Saint-Tropez, recuerda que solo te hemos mostrado 5 lugares de la infinidad de rincones por descubrir que tiene esta localidad. Prepara tus gafas de sol y tu cara de alta sociedad y visita este pequeño refugio del lujo y el glamour.

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