La ruta de los Nacientes de Marcos y Cordero en La Palma

· 19 julio, 2016

La Palma es una isla canaria increíble, tanto, que se la conoce como la “Isla Bonita”. Uno de sus grandes atractivos son las increíbles rutas que en ella se pueden realizar, gracias a su orografía volcánica, por ello es uno de los rincones preferidos por muchos senderistas. Y una de las rutas más conocidas y más hermosas que se pueden disfrutar en La Palma es la que lleva a los Nacientes de Marcos y Cordero, un recorrido que enamora a quien lo hace.

Los Nacientes de Marcos y Cordero: naturaleza en su máxima expresión

En el municipio norteño de San Andrés y Sauces se despliega la ruta de los Nacientes de Marcos y Cordero. Al iniciar el recorrido lo primero que destaca son sus hermosos manantiales que se encuentran monte abajo. Luego, el caminante deberá atravesar trece túneles, uno de ellos alcanza los 400 metros, por lo que es imprescindible llevar alguna linterna y un chubasquero, ya que es fácil que el agua caiga por el interior de los túneles.

Nacientes de Marcos y Cordero
Nacientes de Marcos y Cordero – Jose Exposito

La ruta completa tiene una longitud de 24.5 kilómetros y 1.200 metros de desnivel. Como es una ruta bastante complicada, muchas personas optan por acortarla partiendo de Casa del Monte. Desde este punto tan solo hay que realizar una caminata de unas dos horas para llegar al naciente de Cordero, que es el más alto.

Este sendero transcurre en paralelo al canal que toma agua de los nacientes y va hacia la gran caldera de Marcos y Cordero. Luego se atraviesan diversos barrancos hasta llegar al barranco del Agua. El paisaje es sublime en este lugar, ya que pueden contemplarse pinos canarios y paredes verticales pobladas con auténtica vegetación autóctona, típica del norte isleño. Un verdadero paraíso para los senderistas.

Nacientes de Marcos y Cordero
Nacientes de Marcos y Cordero – Karol Kozlowski

Pero toda la ruta es un verdadero espectáculo de la naturaleza, ya que junto a la densa vegetación se van contemplando los acuíferos, que forman hermosas cascadas.

Tras ello, y si la experiencia ha sabido a poco, cabe la posibilidad de continuar la ruta cruzando el Bosque de los Tilos. Un lugar maravilloso poblado por laurisilva y que ya fue catalogado como Reserva de la Biosfera antes de que toda la isla alcanzara esta distinción. Otras rutas destacadas en La Palma son las del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente y la de los Volcanes.

Nacientes de Marcos y Cordero
Nacientes de Marcos y Cordero – Karol Kozlowski

Distintas maneras de recorrer la ruta de los Nacientes de Marcos y Cordero

La ruta de los Nacientes de Marcos y Cordero se puede recorrer de tres maneras distintas. La ruta corta se transita en 3.8 kilómetros de senderos. Esta se realiza en paralelo al canal de agua que fue construido en el siglo XX. Es un paseo corto que no presenta desnivel alguno. Es ideal para los niños que deseen recorrerla y lleva aproximadamente dos horas realizar el camino completo.

Nacientes de Marcos y Cordero
Nacientes de Marcos y Cordero – Karol Kozlowski

La otra manera de recorrer el lugar es a través de la ruta completa. Esta se despliega a través del bosque de los Tilos. Esta ruta presenta una duración aproximada de 5 a 6 horas. Existe cierto grado de desnivel en subida y bajada y la altitud será de 489 m. Se pueden contratar guías para recorrerla.

En cuanto a la ruta larga, esta se puede transitar sin necesidad de vehículo 4×4. Esta empieza subiendo hasta los nacientes y bajando por el mismo camino. La ruta se desplegaría entre los 16 a 22 kilómetros y esto dependerá del lugar por donde se decida volver. Esta forma de recorrer la ruta es un poco más complicada que las formas anteriores ya que requiere mayor esfuerzo.

 “Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir que continúa en nosotros de manera profunda y permanente.”

-Miriam Beard-

Sea cual sea la ruta elegida, conocer los Nacientes de Marcos y Cordero es una experiencia mucho más que aconsejable, la belleza del paisaje, sencillamente, impresiona y maravilla a partes iguales.