Qué ver en ruta del vino de Cigales en Valladolid

· 7 enero, 2019
En tierras de Castilla y León se elaboran vinos de enorme calidad. Entre ellos se encuentran los de la comarca de Cigales, en la que es posible visitar algunas bodegas.

La región de Cigales es famosa por la producción de exquisitos vinos. Desde hace algunos años, la propia Denominación de Origen ha impulsado una ruta por los diferentes municipios. Esta comprende bodegas, hoteles rurales y enotecas, con el objetivo de impulsar el enoturismo en la zona.

La ruta del vino de Cigales

La ruta oficial comprende, entre otros, los municipios vallisoletanos de Fuensaldaña, Mucientes, Cigales y Cabezón de Pisuerga, así como Dueñas, ya en Palencia. Todos los pueblos son muy interesantes, pero es prácticamente imposible visitarlos todos en un día.

Por ello, os recomendamos que vuestra visita se centre en 2 o 3 pueblos como mucho, para poderlos disfrutar tranquilamente y sin prisas. Hay mucha información disponible, sobretodo en la web oficial, así que podrás crear tu propio itinerario sin problema.

Fuensaldaña

Castillo de Fuensladaña en la comarca de Cigales
Castillo de Fuensaldaña – hiwhataboutyou? / Flickr.com

Fuensaldaña es un lugar perfecto para comenzar la ruta. Se encuentra situado muy cerca de Valladolid y su principal atractivo es su castillo. Este fue, hasta no hace mucho tiempo, la Sede de las Cortes de la Junta de Castilla y León.

Se puede visitar, aunque es necesario pedir cita previa en el ayuntamiento. Fue más una residencia que una fortificación militar, aunque en algunos momentos de la historia cumplió esa función como, por ejemplo, durante el alzamiento de los Comuneros.

Enfrente del castillo, recientemente se ha abierto una enoteca. En sus instalaciones, un antiguo obrador de pan, pueden degustarse gran cantidad de vinos diferentes, de la D.O. Cigales, pero también otros de la zona. Además, tienen otros productos típicos y artesanos, como quesos o pastas.

Mucientes

Construcción tradicional de Mucientes
Antigua bodega- Oficina de Turismo / Wikimedia Commons

La próxima visita de la ruta es Mucientes, a muy pocos kilómetros de Fuensaldaña. Aunque no es tan grande ni su castillo está tan bien conservado, también resulta bastante interesante. Del castillo, como decíamos, apenas se conservan algunas piedras. En cambio, su iglesia sí se mantiene en muy buenas condiciones.

Pero lo que más merece la pena conocer son sus barrios de bodegas. Muchas se han reconvertido en restaurantes, pero otras permiten a los visitantes conocer los secretos de la variedad clarete de Cigales. Este vino se elabora con diferentes variedades de uvas.

Los amantes del vino, como probablemente seas tú si has decidido hacer esta ruta, deben visitar el aula de interpretación de las bodegas de Cigales. Se encuentra en el barrio bodeguero de San Pedro. Allí se puede conocer mucho mejor y de primera mano la tradición vinícola y la elaboración de vino.

Cigales

Iglesia de Cigales
Iglesia de Santiago – Daniel Aréchiga / Flickr.com

La siguiente parada será el municipio que da nombre a la región y a la Denominación de Origen: Cigales. Desde la carretera llama la atención la iglesia de Santiago, construida con los beneficios de la producción del vino en el siglo XVI. El contraste entre el interior y el exterior es único, el estilo renacentista y el barroco.

Como en todos los pueblos de la ruta, es obligatorio visitar alguna de las bodegas. En el caso concreto de Cigales, la recomendación es la Bodega Hiriart. Ha sido remodelada recientemente, por lo que la tradición y la modernidad se unen para crear sus fantásticos vinos.

La calidad del vino de esta bodega ha ido aumentando en los últimos años. Por ello, ha recibido decenas de premios importantísimos, también a nivel internacional.

Si eres castellano, ya lo sabrás, y si no, te lo decimos. En Castilla y León hay una grandísima tradición “del vermut” y del tapeo. Es decir, quedar con amigos para tomar un vino antes de comer, acompañado por una tapa. Y Cigales es el lugar indicado para cumplir la tradición de tapear.

Cabezón de Pisuerga

Puente de Cabezón de Pisuerga
Puente románico – Artemis Desteredes / Flickr.com

Cabezón de Pisuerga podría ser otra parada de nuestra ruta por la comarca del vino de Cigales. Para llegar hasta allí hay que atravesar el puente románico del pueblo, que sigue en perfectas condiciones a pesar de haber sufrido numerosos ataques a lo largo de la historia.

Todas las bodegas del pueblo han sido reconvertidas en restaurantes o mesones, por lo que es lugar perfecto para comer platos típicamente castellanos, como la morcilla o el lechazo. Todo, como no puede ser de otra forma, acompañado de vino de Cigales.

Dueñas

Antiguas bodegas de Dueñas
Antiguas bodegas – jacinta lluc valero / Flickr.com

La última parada podría ser, perfectamente, Dueñas. Es un pueblo pequeño ya en la provincia de Palencia. Allí no puedes perderte el monasterio de San Isidro de Dueñas, más conocido como el monasterio de la Trapa.

Puede que el nombre te recuerde a una famosa marca de chocolates, y no andas desencaminado. Empezaron a elaborarse en el monasterio pero, cuando abrió la gran y moderna fábrica a la salida del pueblo, pasaron a producirse allí. No olvides visitarla para comprar tus productos favoritos recién salidos “del horno”.

Después de la invasión islámica, los benedictinos de Cluny fueron los encargados de volver a habitar el monasterio. El edificio conserva muchos elementos románicos, pero la gran mayoría de ellos corresponde a los siglos XVI y XVIII.