Rincones de cuento en la Selva Negra y sus alrededores

· 7 febrero, 2018

Nos vamos a una de las regiones de Europa más hermosas. En ella hay mucho más que paisajes espectaculares, y queremos que lo compruebes por ti mismo. Vamos a descubrirte rincones de cuento en la Selva Negra, en Alemania. Son pueblos, pequeñas ciudades y castillos absolutamente encantadores.

1. Gengenbach

Gengenbach en la Selva Negra
Gengenbach – Juergen Wackenhut / Shutterstock.com

Dicen que es el pueblo más bonito de Alemania, y realmente parece de fantasía, con sus casas típicas, sus geranios en los balcones y sus calles empedradas. Y, por si te parece poco, te diremos que la fachada de su ayuntamiento imita un enorme calendario de adviento. No puede extrañar que haya sido escenario de películas tan inolvidables como Charile y la fábrica de chocolate.

2. Triberg

Triber, uno de los rincones de cuento en la Selva Negra
Triberg – MyImages – Micha / Shutterstock.com

En pleno corazón de la Selva Negra encontramos un pueblo donde resuenan relojes de cuco. Sí, en Triberg los verás por todas partes, de todas las formas y todos los tamaños, incluido el más grande del mundo. Y no solo eso, sino que en su entorno encontrarás unas cascadas absolutamente maravillosas, uno de los rincones de cuento en la Selva Negra que hay que visitar sí o sí.

3. Schiltach

Schiltach en la Selva Negra
Schiltach – Juergen Wackenhut

Este precioso pueblo tiene un casco medieval maravilloso. Pasear por sus calles es retroceder en el tiempo mientras admiras casas de entramados de madera levantadas entre los siglos XVI y XIX. Y no solo eso, sino que está cruzado por dos ríos: el Schiltag y el Kinzing. Caminar por sus orillas es una de las experiencias más bucólicas que podrás vivir.

4. Alpirsbach

Alpirsbach en la Selva Negra
Alpirsbach – Juergen Wackenhut

Este es un bonito pueblo situado también a orillas del río Kinzing. Es conocido por su cerveza Alpirsbacher y también por una antigua abadía benedictina, que tuvo gran importancia durante la Edad Media. Si te gusta el senderismo, sus alrededores son espectaculares.

5. Zell am Harmersbach

Zell am Harmersbach en la Selva Negra
Zell am Harmersbach – a_weidemann / Flickr.com

En un bonito valle encontramos otro de los rincones de cuento en la Selva Negra. Zell am Harmersbach es un pueblo que ha sabido conservar su encanto medieval. Sus callejuelas y sus casas te encantarán, como lo hará una fuente adornada con unos curiosos personajes. Y, si subes a torre de la Cigüeña, disfrutarás de unas vistas fabulosas.

6. Baen-Baden

Baden-Baden en la Selva Negra
Baden-Baden – LaMiaFotografia

Es el lugar perfecto para relajarse en cualquier recorrido por la Selva Negra. Tranquilidad, lujo y elegancia en una localidad famosa por sus balnearios. Pero también aquí encontrarás un espectacular teatro de ópera con una programación más que interesante, o un increíble casino, por si quieres tentar a la suerte.

7. Castillo de Hohenzollern

Castilllo de Hohenzollern en la Selva Negra
Castillo de Hohenzollern – Boris Stroujko

Nos alejamos ahora un poco del corazón de la Selva Negra para visitar uno de los castillos más bonitos de Alemania. Situado en lo alto de una colina, el castillo de Hohenzollern se construyó a finales del siglo XIX en un estilo neogótico, aunque mucho antes que este ya hubo aquí otros castillos que, por diferentes motivos, acabaron en ruinas. Cuando atravieses sus puertas sentirás de verdad que estás en otra época.

8. Castillo de Lichtenstein

Castillo de Lichtenstein en la Selva Negra
Castillo de Lichtenstein – Kraft_Stoff

Comparte características con el anterior: está también en los alrededores de la Selva Negra, se construyó en el XIX, antes que él hubo otras fortificaciones en el mismo sitio y parece un castillo de cuento. Pero en este caso, podría decirse que lo es, porque el conde de Wurtemberg, enamorado de una obra titulada Lichtenstein, encargó al arquitecto Carl Alexander Heideloff un castillo de lo más romántico.

9. Castillo de Heidelberg

Castillo de Heidelberg
Castillo de Heidelberg – 1989studio

Heidelberg es puerta de entrada a la Selva Negra y tiene uno de los castillos más encantadores que puedas imaginar. Un castillo que destila romanticismo, tal vez por su trágica historia o porque parte está en ruinas desde que las tropas francesas lo arrasaran en el siglo XVII. Y guarda curiosidades como un descomunal barril de vino que tiene una pista de baile en su parte superior. Por supuesto, está vacío.

10. Rincones de cuento en la Selva Negra: Friburgo

Friburgo en la Selva Negra
Friburgo – Sergey Dzyuba

Vamos al último de nuestros rincones de cuento en la Selva Negra. Friburgo es una maravillosa ciudad, llena de colorido, de vida y de alegría. Una ciudad de que te enamorarás sin remedio cuando descubras su precioso casco histórico, con su catedral, sus llamativas casonas o sus torres. Por no hablar de su entorno, que es espectacular.